Quédate con quien te acompañe a volar, no con quien te detenga…

Hoy no pienso en ti ni me pregunto cómo te va. Voy a usar ese tiempo para pensar en lo que tengo que hacer, lo que necesito lograr y qué necesito ser. No voy a perder más tiempo mirando mi teléfono, esperando una llamada o un mensaje. No voy a perder más tiempo esperando por ti.

Hoy, voy a dejar ir todos los pensamientos en mi cabeza y la pesadez en mi corazón. Hoy, voy a sanar. Voy a dar un paseo por el parque y no desearía que estuvieras allí conmigo. Voy a llamar a mi mejor amiga sin desear que fuera con quien estaba hablando. Voy a usar ese vestido que sólo quería usar para ti. Hoy, estoy haciendo todo por mí. Hoy, no vas a influir en ninguna de mis decisiones.

Porque todo comienza con un día, comienza con una decisión simple, empieza con mi decisión de que te he dado suficientes oportunidades y suficientes excusas para darse cuenta de que las cosas deben llegar a su fin. Todo comienza con una decisión de sanar. Todo comienza con una elección simple, pero es la más importante; todo comienza con mi elección.

Es fácil componer escenarios y escribir historias de amor basadas en lo que sientes y es fácil perder tus días tratando de ser parte del día de otra persona y de la vida de otra persona, pero también te drena cuando eres el único que piensa, eres el único que está intentando y tú eres el único que vive una fantasía.

Se vuelve más difícil despertar cuando no escuchas de ellos, se hace más difícil concentrarse en el trabajo cuando te estás preguntando lo que hiciste o lo que dijiste que los empujó, se hace más difícil amar a ti mismo cuando el que quieres no te está amando y en última instancia, se vuelve imposible ponerse en primer lugar cuando deliberadamente no estás eligiéndote.

Así que hoy, estoy eligiéndome. Hoy, me estoy poniendo primero. Hoy puede ser sólo un día, pero es más que eso para mí. Es el comienzo de una decisión que probablemente durará para siempre. Es el comienzo de una nueva vida en la que no estás. Es el comienzo de que no te elija. Es el comienzo de que te olvide.

Hoy en día, estoy eligiéndome de la misma forma en que te elegiste cada día.

Autor: Sofia Pereyra

licenciada en administración, madre y mujer apasionada por temas relacionados a la superación de la mujer en todas sus facetas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *