“A mí, como mujer me darían el primer golpe, pero jamás un segundo”

La vida se encarga de ponernos en lugares y situaciones que jamás hubiéramos imaginado, a muchas mujeres no nos llegan a dar un golpe físico, pero existe otra clase de abuso que muchas veces es peor, porque como es bien sabido que los “moretones” cambian de color y eventualmente desaparecen, ¿pero qué acerca de los moretones en el corazón esos raspones emocionales que se quedan agazapados en nuestros sentimientos y mente?

Golpear nuestra integridad emocional.  

En algún momento, todas o por lo menos la mayoría de las mujeres hemos sufrido desde algún simple zarandeo, hasta un fuerte golpe físico; las que nunca lo hemos experimentado en carne propia, nos cuesta aceptar que de sufrir de ese fenómeno hubiéramos ocultado los golpes físicos y hubiéramos aguantado como cualquiera de las víctimas de malos tratos, porque antes del golpe físico hay muchos otros golpes que sin siquiera levantar una mano o mover un dedo. Ese maltrato que tarda más y que muchas veces no llega a cicatrizar porqué las heridas no es visible. Ese maltrato que no se ve pero se siente, ese maltrato que muchas veces no se llega a identificar hasta que toca lo más recóndito de nuestras emociones, de nuestra dignidad.

Ayúdate a ti misma, despierta, abre tus alas.

Sin embargo en cualquier momento y sin que te des cuenta, los insultos reaparecen de nuevo cada vez más hirientes que te atacan con más fuerza y te hacen temblar, haciendo que tus movimientos y palabras se limiten, tienes miedo a despertar su cólera por cualquier cosa, en no gustarle o simplemente de ofenderle, nunca estás cómoda en su presencia, no eres tú y haces todo por “no fallarle hoy”. Si estás leyendo esto y piensas, aparecerá la fuerza que necesitas para cambiar tu vida ¡Decide ayudarte! Ayúdate a ti misma, despierta.

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

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