“Yo lo amaba… ¿Por qué me lastimó?”, “Él era mi vida… ¡Y me dejó.”

Esta frase tan común hoy en día entre las mujeres del mundo, pareciera haberse convertido en un orgulloso lamento a la insensatez. Y voy a invitar a todas nuestras amigas a escarbar un poquito en nuestro interior: ¿Por qué se sufre tanto por amor? ¿Por qué lloramos tanto las mujeres y nos destrozamos abrazadas a la impotencia, a la soledad, al desaliento, al abandono y al dolor cuando alguien nos rechaza, nos engaña, nos traiciona, nos humilla, nos manipula o nos hiere de alguna manera?

Sin embargo, es digno reconocer que cuando nos han lastimado tanto por haber amado, no todo se ha perdido en la vida, nos quedan dos caminos: Escondernos del mundo y meter la cabeza bajo la tierra como lo hacen los avestruces o arriesgarnos de nuevo a ser burladas, traicionadas… ¡O, amadas!

La mujer que se encierra en el mutismo de su dolor, se limita, se anula a sí misma.

Se corta toda posibilidad de ascensión. Y el peor impedimento para trascender un gran dolor, es precisamente pensar y sentir que ya no podremos salir nunca de nuestro dolor. Por defecto la mujer se está sentenciando a ella misma, pisoteando y transgrediendo sus propios valores, que morirán con ella en la amargura de su corazón. Dejarse vencer por el pesimismo ciego, dejarse devastar por el desaliento, dejarse morir en vida antes de luchar, es haber perdido la batalla anticipadamente contra el propio corazón. ¡La mujer está vencida por ella misma, antes que por los demás!  

¡La mujer está vencida por ella misma, antes que por los demás!  

Dejarse vencer por el pesimismo ciego, dejarse devastar por el desaliento, dejarse morir en vida antes de luchar, es haber perdido la batalla anticipadamente contra el propio corazón.  Pero yo me pregunto corazones de luz: ¿Vale la pena llorar, sufrir, anularse, esconderse y protegerse de todo el mundo, sólo por lo que un ser del mundo nos hizo? Uf, ¡Ni que valiera tanto la pena! El hombre que no respeta ni valora el amor de una mujer, tampoco merece ser respetado ni amado por una mujer.

¿Por qué tus pensamientos y sentimientos son tan dolorosos al saber que amaste y no fuiste correspondida?

¿Te preguntaste alguna vez durante tu relación, si querer y amar significa lo mismo?

Tal vez él te quería… ¡Pero tú lo amabas!, y el amor es un dulce bálsamo que protege de todo y de todos al ser amado, incluso de sí mismas. El amor es un tierno sentimiento que busca entender al otro en todo sentido porque lo adora, que busca siempre servirlo en todas sus solicitudes, en vez de buscar ser servidos, que quiere para el otro la absoluta felicidad, sin cuestionarlo, sin presionarlo, sin exigirle nada a cambio.

 ¡El amor también es saber demostrar madurez!  

¿Así lo amaste a él, mujer? ¡Entonces date por bien servida, porque aprendiste a amar!, pero si te duele en el alma que tus motivos no fueron tomados en cuenta ni siquiera por agradecimiento, te duele que ese hombre te haya abandonado y tu corazón en silencio le pide a gritos por dentro: ¡Por favor, regresa… vuélveme a querer!, dejarás en duda tú supuesto amor. Si lo amas realmente como dices, déjalo libre, déjalo ir, si eso buscó él, eso encontró.

Te sientes fatal y abrumada de tanto pensar y llorar hasta el cansancio y el consuelo no llega. ¿Crees que con tus lágrimas vas a atraerlo de nuevo, y que él te volverá a querer? –yo te digo que no- es todo lo contrario. La mujer que se deja vencer por su propio pesimismo y desaliento, está alejando más al ser amado que ya de por si, no quiere saber más de ella, y también se alejan las personas que tenemos cerca.

¿A quién le gusta estar y vivir con una persona pesimista, llorona y amargada?

La mujer tiene que ser más hábil y más inteligente en todo momento para resolver ese tipo de situaciones tan complejas y difíciles de entender. El corazón gitano del hombre viajero y adicto a las damas, no entiende de lágrimas, ni de sufrimientos, y mucho menos comprende, ni quiere saber nada de sacrificios. Para él lo más fácil y sencillo es buscarse a una mujer alegre que le satisfaga en todo sentido sus necesidades emocionales, fisiológicas, psicológicas, orgánicas, etc. y casi nunca le gusta mirar hacia atrás, ni recordar lo que ya dejó. ¿Por qué la mujer siempre tiene que estar aferrada a los recuerdos y deseando con toda su alma que regrese y la vuelvan a querer? ¡como si no hubiera más hombres en el mundo!

Pienso que el amor no sólo es pasión y entrega, sino algo más que eso, es saber conservar la dignidad y la vergüenza cuando a alguien ya no le interesamos como mujer, cuando ya se acabó la química entre los dos, cuando ya se rompió el encanto de otros tiempos, cuando ya no funciona la pareja como tal, cuando ya no tienen nada que hacer juntos. Hay que alzar la cabeza y no abaratarse rogando y suplicando ¡Vuélveme a querer!, como si lo pidiera como una limosna, rebajándose, humillándose y perdiendo toda la dignidad y la individualidad.  

Esto pasa cuando deseamos una niña y tenemos un varón

Casi inmediatamente después de anunciar a la familia que estás esperando un bebé, viene la pregunta obligada: -¿Qué quieres? ¿una niña? ¿un niño?- y detrás de ella el sin fin de comentarios y razones por las cuales es mejor tener un varón o un aniña y luego las tías mayores contarán sus experiencias y todo mundo opinará. Luego, llegando el tiempo ideal, durante una revisión de rutina, el médico te preguntará: ¿quieres saber el sexo del bebé? Y si te dice esto mientras revisa el ultrasonido, quiere decir que él ya lo está viendo.

¿Qué responderías? ¿Te animas a saber con anticipación el sexo de tu pequeño o esperarás hasta conocerlo personalmente?
Algunas mujeres piden saber tan pronto se pueda el sexo del pequeño y comienzan a tratarlo ya como un él o ella, y aunque la ciencia cada vez es más exacta, todavía pueden errar y al final darte una gran sorpresa.

Hay otras que no quieren enterarse hasta el momento del parto para evitar justamente sorpresas o decepciones.

Pero ¿qué pasa cuando ya nació el pequeño y no es justamente lo que tú querías o esperabas?

Pena ante los demás
Cuando esperaba a mi primer bebé, mi mamá y otras mujeres mayores, constantemente me decían que yo sabría el sexo de mi bebé, yo lo entendía como algo que me sería revelado, como un súper poder de mamá o algo parecido, me insistían mucho que una madre desarrolla muchos dones y que yo sabría todo de mi pequeño aún antes de que naciera. Pero nunca sucedió. Mi mamá me dijo: -Pon atención a tus sueños- pero nada pasaba. Pasados unas semanas, me preguntó nuevamente sí ya sabía si era un niño o una niña, le respondí que solo soñaba gatos y ella como las demás se mostraron muy decepcionadas por mi “incapacidad”

Nació una niña hermosa y afortunadamente entendí que es mentira que sabré todo lo relativo a mi hija y que esto no debe avergonzarme.

Decepción
Tal vez en secreto tú deseabas una niña y nació un varón y al final te sientes decepcionada de ti misma porque crees que no sabrás criarlo, porque no te gustan los niños o simplemente porque no era lo que tú querías.

Este sentimiento es válido experimentarlo pero es mucho muy peligroso dejarlo anidarse en tu corazón.

Miedo
Pueden ser muchas las razones por las que se puede experimentar miedo o incapacidad para criar a un niño o una niña pero hay una que da respuesta y solución a todas: tú eres la mejor madre que ese niño puede tener, tú eres lo que él específicamente necesita.

Otros te hacen culpable
Aún hay culturas en las que se ve mal que el primogénito sea una niña, donde el nacimiento de un varón se celebra y el de una niña se recibe con vergüenza o culpa. Aún hay lugares donde las niñas recién nacidas se arrojan a la basura o donde la madre es repudiada por no tener varones.

La ciencia ahora nos ha aclarado que es el padre quien determina el sexo del bebé primeramente y en segundo término, recuerda que nadie puede hacerte culpable o inclusive responsable de lo que no está en tus manos y tu voluntad. No lo permitas.

Ahora para continuar con la vida y quitarte este peso de encima, es necesario que comiences a trabajar inmediato contigo misma. Vix recientemente publicó algunas recomendaciones muy acertadas:

Reconoce lo que estás sintiendo
Ya sea tristeza, pena, vergüenza, decepción, lo que sea por muy malo que se escuche, debes aceptar que lo estás sintiendo, negarlo solo retrasara la felicidad que te está esperando.

Aceptarlo
Si reconocer es el primer paso, aceptarlo es el segundo. Al aceptar que tú querías algo y que no se dio, dará pie a comenzar a aceptar al bebé que tienes en tus brazos, a amarlo y a aceptar todos los regalos que trae especialmente para ti. Acepta este gran regalo sorpresa que la vida te ha dado, si lo logras verás que lo que ha llegado, es mucho mejor que lo que tú deseabas.

Busca la bendición
Dicen que la vida no nos da lo que queremos sino lo que necesitamos y hay sabiduría en ello pues nos exigirá mayor trabajo, esfuerzo y un gran proceso de sanación y reconocimiento personal que solo este pequeño te podría ayudar a vivirlo y pasarlo con éxito.

Confía en ti misma
Tu bebé y tú se complementan, son perfectos el uno para el otro. ¿sabías que tú producirás la leche con los nutrientes exactos que ese pequeño necesita? ¿Que la leche que produces para cada uno de tus hijos es diferente una de otra? ¿Qué tu bebé emitirá sonidos y llantos específicos para tu oído?

Ese pequeño que tienes en tus brazos es la suma del amor de ambos padres y ahí en tus manos tienes a tus abuelos y padres y a una larga lista de seres amados gracias a la genética.

Y por último, busca ayuda profesional, la depresión post parto puede hacerte una mala pasada si no resuelves este tema a la brevedad.

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Cómo perdonar a alguien que te ha hecho mucho daño.

 

Cuando alguien en quien confías te traiciona, el proceso de perdón puede parecer difícil, incluso imposible. Sin embargo, guardar rencor muchas veces puede ser mucho más duro, e incluso podría repercutir en tu  salud  mental. Pasar tus días sintiendo amargura y resentimiento no es manera de vivir, sobre  todo  si en el fondo realmente deseas volver a relacionarte con la persona que te hirió tan gravemente. Aprende a abrir tu corazón y mente a la  idea  del perdón.

1.Reconoce tus emociones dolorosas. La supresión de tus verdaderos sentimientos no hará nada para ayudarte a tratarlos. Date la oportunidad de experimentar realmente tus sentimientos, sin negarlos ni dejarlos de lado. Si les haces frente, su intensidad, inevitablemente, va a disminuir con algo de proceso y tiempo.

2.Recuerda que tú tampoco eres perfecto. Cuando te des cuenta de que estás enfadado con alguien que te hizo daño, muestra un poco de humildad y reconoce que, como todos los demás seres humanos, a veces también te equivocas. Evita juzgar a los demás y recuerda que, si cometieras un error, probablemente querrías que alguien te diera el beneficio de la duda también.

3.Determina exactamente qué te molesta de la traición. Identifica exactamente qué comportamiento de la otra persona te hace daño. Si tu marido te engañó con otra mujer, admite lo que sientes, por ejemplo, “el engaño me hizo sentir que no me ama y despreciada, y como si ni tuviéramos un compromiso como pareja”. Si logras entender específicamente qué te está causando tanto dolor, te será más fácil el proceso de perdón y trabajar tus sentimientos.

4.Deja el resentimiento. Comprende que aferrarse a la ira te duele más a ti que a cualquier otra persona, incluyendo a quien te ha traicionado. La ira es algo con lo que tendrías que vivir todos los días. Siente más libertad dejando a un lado la pesada carga de la ira. Comprende que lograr la felicidad debe ser tu prioridad, no aferrarse a un rencor doloroso.

5.Considera la perspectiva de la otra persona. Aunque pueda parecer difícil, trata de observar lo que ocurrió desde el punto de vista de la persona que te traicionó. Puede ser la cosa más difícil en tu vida, pero pregúntate si puedes entender por qué ese individuo te hizo daño. Aun cuando puedas entender sus acciones, no las justificarás, y conseguirás obtener una visión un poco más amplia de la situación.

6.Intenta aceptar la situación. Trata de olvidar el pasado. No revivas lo ocurrido. Lo que se hizo en el pasado no siempre se puede cambiar, no importa lo que hagas o lo disgustado que estés.

7.Ten en cuenta los aspectos positivos de la persona. Para encontrar el camino hacia el perdón, recuerda por qué llegaste a confiar tanto en ese individuo en primer lugar. Ciertamente, poseía algunas cualidades fuertes, tal vez era divertido, muy fiable o ingenioso. En lugar de pensar continuamente en la traición del pasado, concéntrate en las fortalezas de la persona. Con sus diversos puntos fuertes en mente, mira hacia el futuro y considera la posibilidad de crear recuerdos positivos junto con él de nuevo.

Cómo perdonar a alguien que te ha hecho mucho daño.

Cuando alguien en quien confías te traiciona, el proceso de perdón puede parecer difícil, incluso imposible. Sin embargo, guardar rencor muchas veces puede ser mucho más duro, e incluso podría repercutir en tu  salud  mental. Pasar tus días sintiendo amargura y resentimiento no es manera de vivir, sobre  todo  si en el fondo realmente deseas volver a relacionarte con la persona que te hirió tan gravemente. Aprende a abrir tu corazón y mente a la  idea  del perdón.

1.Reconoce tus emociones dolorosas. La supresión de tus verdaderos sentimientos no hará nada para ayudarte a tratarlos. Date la oportunidad de experimentar realmente tus sentimientos, sin negarlos ni dejarlos de lado. Si les haces frente, su intensidad, inevitablemente, va a disminuir con algo de proceso y tiempo.

2.Recuerda que tú tampoco eres perfecto. Cuando te des cuenta de que estás enfadado con alguien que te hizo daño, muestra un poco de humildad y reconoce que, como todos los demás seres humanos, a veces también te equivocas. Evita juzgar a los demás y recuerda que, si cometieras un error, probablemente querrías que alguien te diera el beneficio de la duda también.

3.Determina exactamente qué te molesta de la traición. Identifica exactamente qué comportamiento de la otra persona te hace daño. Si tu marido te engañó con otra mujer, admite lo que sientes, por ejemplo, “el engaño me hizo sentir que no me ama y despreciada, y como si ni tuviéramos un compromiso como pareja”. Si logras entender específicamente qué te está causando tanto dolor, te será más fácil el proceso de perdón y trabajar tus sentimientos.

4.Deja el resentimiento. Comprende que aferrarse a la ira te duele más a ti que a cualquier otra persona, incluyendo a quien te ha traicionado. La ira es algo con lo que tendrías que vivir todos los días. Siente más libertad dejando a un lado la pesada carga de la ira. Comprende que lograr la felicidad debe ser tu prioridad, no aferrarse a un rencor doloroso.

5.Considera la perspectiva de la otra persona. Aunque pueda parecer difícil, trata de observar lo que ocurrió desde el punto de vista de la persona que te traicionó. Puede ser la cosa más difícil en tu vida, pero pregúntate si puedes entender por qué ese individuo te hizo daño. Aun cuando puedas entender sus acciones, no las justificarás, y conseguirás obtener una visión un poco más amplia de la situación.

6.Intenta aceptar la situación. Trata de olvidar el pasado. No revivas lo ocurrido. Lo que se hizo en el pasado no siempre se puede cambiar, no importa lo que hagas o lo disgustado que estés.

7.Ten en cuenta los aspectos positivos de la persona. Para encontrar el camino hacia el perdón, recuerda por qué llegaste a confiar tanto en ese individuo en primer lugar. Ciertamente, poseía algunas cualidades fuertes, tal vez era divertido, muy fiable o ingenioso. En lugar de pensar continuamente en la traición del pasado, concéntrate en las fortalezas de la persona. Con sus diversos puntos fuertes en mente, mira hacia el futuro y considera la posibilidad de crear recuerdos positivos junto con él de nuevo.

5 Beneficios de la raíz de maca para las mujeres.

Disminuye los síntomas de la menopausia

La raíz de maca ha sido usada extensivamente como un balanceador de hormonas e investigaciones recientes muestran que la gran densidad de nutrientes y contenido de fitoquímicos son los grandes contribuidores a este efecto. Las investigaciones concluyen que las mujeres que consumieron suplementos de raíz de maca disfrutaron de una reducción de los síntomas más importantes de la menopausia, tales como sudor nocturno, depresión, sofocos y falta de sueño.

mejora el humor

Estudios nutricionales demostraron que los ácidos grasos naturales que se encuentran en las comidas, incluyendo la raíz de maca, son necesarios para mejorar el humor y mantener la saludable al cerebro. Un examen de los efectos protectores que ejerce la maca sobre el cerebro mostró resultados prometedores, esperanzando a muchos investigadores acerca de encontrar una alternativa natural a las drogas que mejoran las capacidades cognitivas del cerebro. Los ácidos grasos presentes en la raíz de maca mejoran el funcionamiento del cerebro y son responsables de estabilizar las habilidades analíticas, la función cognitiva y el pensamiento racional. Muchos doctores enfocados en medicina holística a menudo recomiendan ácidos grasos Omega-3 (como los que se encuentran en la raíz de maca) como un primer paso para aliviar ciertos síntomas asociados con la depresión, ansiedad y estrés.

fertilidad

La infertilidad se está convirtiendo en un problema cada vez mas común tanto en mujeres como en hombres y no es casual que mucha gente esté virando hacia alternativas naturales para mejorar la fertilidad. Hasta ahora, las investigaciones solamente han estudiado los impactos que la raíz de maca tiene en la fertilidad en animales con resultados prometedores. Lo mas destacado hasta el momento es la habilidad de estimular la Hormona luteinizante en la glándula pituitaria. Esta hormona está asociada con la fertilidad entre otras cosas.

incrementa la densidad osea.

La debilidad de los huesos o la disminución de la densidad ósea es un problema muy común para las mujeres a medida que van envejeciendo. Estudios acerca de los efectos de la maca sobre los síntomas de la menopausia han encontrado que la raíz de maca ayuda a incrementar la densidad de los huesos. Esto es beneficioso sobre todo para aquellas mujeres que tienen familiares cercanos que han sufrido de osteoporosis.

energizante

La maca es rica en vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales y proteínas. Estos nutrientes naturales mejoran los niveles de energía y ayudan a recuperarse de heridas y a sanar músculos. Numerosos estudios han evaluado a la raíz de maca en su rol como aliado de los atletas por estos mismos motivos. Así no seas un atleta, incorporar maca a tu rutina diaria es una excelente manera de aportarle beneficios sorprendentes a tu salud.

Las personas calladas poseen las mentes más interesantes.


Las personas calladas suelen pasar desapercibidas. Rara vez se tiene en cuenta lo que hay tras esa apariencia serena, cauta y silenciosa. Son personas observadoras, exploradoras de los sentidos que conectan de forma más intensa con la realidad, con los pequeños detalles y con esos mundos sensibles que esconden universos variados y apasionantes.

Cada uno de nosotros procesamos la información de forma distinta, eso es algo que ya sabemos. Sin embargo, en ocasiones, se nos escapa que esas diferencias van ligadas sobre todo a nuestro estilo de personalidad. Según Marti Olsen Laney, autora del libro “The Introvert Advantage“, las personas calladas, las que responden a un perfil introvertido, lo hacen de un modo más pausado, más meticuloso y profundo.

Esto es así por una razón muy concreta, a la vez que fascinante. Todo estímulo en el cerebro de la persona introvertida, hace un complejo recorrido vinculado a la memoria emocional, al análisis y la planificación.Por su parte, las personas más extrovertidas tienen un umbral de sensibilidad un poco menor a los estímulos y son muchos más rápidos a la hora de emitir una respuesta o iniciar una conducta.

No se trata ni mucho menos de ensalzar un estilo de personalidad por encima de otro. De hecho, la mayoría de nosotros podemos tener rasgos de ambas dimensiones, aunque nos encontremos más cerca de una de ellas. Lo que queremos exponer con esto es que, a día de hoy, ese silencio en la persona introvertida sigue siendo mal entendido e incluso descuidado en los centros educativos. Te hablamos de ello.

Personas calladas, aves extrañas en un mundo de extrovertidos

Cada día, maestros y profesores ven en sus aulas a esos alumnos que, sentados en las últimas filas, se pasan toda la clase en silencio, absortos en un punto de la clase o garabateando secretamente en sus cuadernos. No les agrada responder en voz alta las preguntas ni interactuar en las lecciones. No funcionan de ese modo. Sin embargo, los centros educativos, e incluso las universidades, siguen valorando al alumno que participa, que diserta, que levanta la mano y contagia entusiasmo e interés con su actitud.

Ese estereotipo que vincula extroversión con éxito o eficacia, sigue muy arraigado en nuestras mentalidades y en nuestra sociedad. Los especialistas en psicología social, por ejemplo, nos indican que en estas últimas décadas el perfil de la persona extrovertida, carismática, pero a la vez egocéntrica y poco sensible a las necesidades ajenas, sigue encumbrando con mucha más fuerza nuestros entornos laborales y nuestras élites políticas.

Los hombres se dividen solamente en dos categorías: lo que te quieren y los que no.

Si te pone excusas, es que no tiene suficiente interés en ti.

Es que no estoy listo”, “es que tú eres la mujer de mi vida pero”, “es que ahora no es el momento”, “es que no sé”, “es que tengo que organizar mi vida”, “es que si pero no”, es que, es que, es que… Es que, ¡es que no quiere! Entérate, afronta la realidad, él pasa de ti. Vivimos probreciteando a los hombres y siguiéndoles su juego de hacerse los confundidos y víctimas: “Pobrecito, sé que en el él me ama, pero entiendo su dura situación”.

Dejemos una cosa clara: Cuando un hombre quiere estar contigo, lo está. Así de fácil. Sin tantos enredos, sin tantas mentiras, sin tantas excusas. Cuando un hombre se derrite por ti, puede que le de miedo, claro que sí, pero lo enfrenta porque no quiere arriesgarse a perderte.

Por favor, no quieras intranquilidad, dudas y desprecio envuelto en explicaciones sin sentido.

Tú mereces, mereces un hombre que sepa qué tiene al frente, que te valore y se esfuerce cada día por ti. Deja ya de romperte las uñas por algo que probablemente no va a ser tan bueno como tú piensas y date la oportunidad de recibir todo lo que mereces con un hombre que si te quiera. RECUERDA: No existe hombre asustado o confuso. Tampoco existe hombre trágicamente afectado por el pasado, ni hombre necesitado de ayuda. Los hombres se dividen solamente en dos categorías: lo que te quieren y los que no.

Hay que ser valiente y tener dignidad.

Si no te busca y no hace nada por hablar contigo pregunta el porqué, y si no obtienes respuesta pregúntate qué haces al lado de alguien que no está pendiente de ti.  Pero debemos ser más inteligentes, no podemos pasar nuestro tiempo al lado de un aparato en espera de recibir una llamada. Si realmente le interesamos a esa persona en algún momento nos llamará, no nos hagamos presas de un teléfono, nuestra vida debe seguir adelante. Yo sé que es doloroso, sobre todo si hemos apostado fuertemente por esa relación… Pero para que tu agonía no sea tanta, no tiene nada de malo que tú también des un paso y lo llames. Eso de que no puede atenderte o que no puedes llamar a ciertas horas no es algo que debería ser para ti. Se supone que te ama tanto como tú a él, porque si es lo contrario a lo que te estoy diciendo, yo me replantaría esta relación.  

Qué hacer y qué pasos tomar para aprender a amarme así como soy.

Debo dejar atrás mis miedos e inseguridades, yo soy mujer, soy especial, podré hacerlo.  Pasos para aprender a amarme y aceptarme tal como soy.

  1. Quiero abrazar a la mujer que soy, amarme, valorarme y respetarme. No quiero dar importancia a lo que los demás digan u opinen de mí, primero he de complacerme a mí misma y aceptarme tal como soy.
  2. Quiero y debo enfrentarme a mis miedos y pedir ayuda cuando la necesite; porque sé que aunque me valgo por mí misma y soy plenamente autosuficiente, siempre vendrá bien una mano amiga, un hombro en el que poder descansar.
  3. Tengo que empezar a tomar mis propias decisiones y elecciones; puede que me equivoque muchas veces, pero sólo así podré aprender.
  4. Necesito amarme mucho para aceptar aquello que no me gusta de mí y cambiarlo. Por ello necesito también empezar conocer bien tanto mis derechos como mis obligaciones.
  5. Debo aprender a mimar mi cuerpo y corazón, debo cuidar de mí misma, hablar con mi yo interno para poder tomar las decisiones correctas.
  6. Me propongo tener buenas relaciones con todos lo que me rodean, ser una persona con metas claras y definidas, saber dar luz por mi paso en esta vida.
  7. Soy mujer y eso me da el derecho a ser libre, cambiar todo aquello que no me gusta, y ser feliz. No porque lo dicen los libros, sino porque lo digo yo, por mí propio bien. Necesito ser una sola en cuerpo y alma para lograr el equilibrio en mi persona.
  8. Debo ser consecuente con lo que hago o digo, hacerme respetar en mi trabajo y en mi casa. Se me debe valorar por todo lo que hago. He de conocer e imponer mis propios límites para no tropezar en la vida y saber decir NO. Que lo que yo diga o haga no sea por sentirme obligada, sino porque sale de mí misma hacerlo así.
  9. Soy una mujer que debe aceptar desafíos, ser una mujer honorable y decir cuando no estoy de acuerdo con los que me rodean. No tengo miedo a mis palabras, porque sabré ser mesurada y respetuosa, confiando que si respeto a los demás también me ganaré su respeto.
  10. Tengo que decir adiós a mis viejas heridas y sanarlas para recibir lo que la vida me tiene reservada. Si alguien se fue de mi vida, no debo considerarlo como mala suerte sino como un avance en mi vida por la cual todo lo que no sea bueno para mí será apartado y así poder decirle adiós al pasado.
  11. Desde ahora voy a planear mi vida y mi futuro con la convicción de que merezco lo mejor, valoraré mi intuición y actuaré con sabiduría para distinguir lo bueno de lo malo y hacer lo correcto.
  12. Viviré la vida en forma plena y feliz, sabiendo que nunca habrá quien piense de igual forma a mí y aceptándolo así. Sólo así tratando de ser lo mejor, voy a recibir lo mismo.
  13. Buscaré entablar relaciones sanas, que al mirar a quien yo esté entregando mi corazón pueda yo saber sin dudar esa es la persona que me complementa y que necesito.
  14. Ya no tendré dudas en mi corazón, cuando el corazón hable sabré escucharle y eso me hará una mujer sabía que no volverá a caminar por el sendero de la amargura y caminaré con una sonrisa en mi rostro y con una buena actitud, pero sobretodo, con la seguridad de que soy una mujer muy valiosa.

¿Acaso tiene gracia enamorarse de tu reflejo en el espejo?

Así que hay que tener en cuenta algo básico: todos somos únicos y valiosos, tanto quien se enamora de nosotras como nosotras mismas, y  todas tenemos derecho a “ser” como queramos sin reservas, tenemos derecho a que nos amen tal y como somos, sin condiciones  ni advertencias. Es cuestión de respeto y de lógica: si no acepto al otro tal cual es,  entonces ¿para qué quiero estar con el? ¿Acaso puede construirse sobre terreno inestable?

Hasta ahí todo estaba perfecto.

Iniciábamos una nueva vida enamorada, el corazón se llenó de alegría y esperanza. Pero con el pasar de los días, el simple gusto mutuo ya no resulta suficiente, al contrario, resulta monótono y agotador, el oasis que encontramos en medio de nuestro desierto ya no puede saciar nuestra sed… Sin embargo, lo más difícil no es sufrir una decepción de esta clase, lo más difícil es seguir queriendo ver un espejismo, es entonces cuando nos creemos con el derecho y el deber de cambiar a la otra persona a nuestro antojo, pues queremos materializar  la imagen que de él o ella construimos en un inicio, es aquí en donde creemos cosas como “mi pareja puede cambiar” o  “yo puedo hacer que mi pareja cambie”.

¿Nos gustaría que nos pidieran que cambiásemos para mantener una relación?  

Cuando decidimos entablar una relación con alguien, nos encontramos con un hombre que ya está conformado como persona: tiene gustos, defectos, aficiones,  creencias, virtudes y costumbres, negar eso, sería negar el amor que decimos  sentir. Intentar cambiar a nuestra pareja no es negocio, pierdes tú, pierde él, y lo más consecuente, pierde la relación que estaba naciendo. Siempre debemos pensar en lo que queremos para nuestras vidas, así sabremos a quién debemos buscar. Nuestro corazón no se equivoca, y no acepta cambios o devoluciones.

En la vida hay que hacer sacrificios, y para alcanzar la felicidad, también. Pero hay cosas que las mujeres maduras han aprendido que no merece la pena sacrificar por estar con alguien.