Soy una mujer única, imperfecta… pero soy yo misma

Toda mujer tiene derecho una segunda oportunidad:

 En tu primera etapa sufriste y lloraste, pero hoy tienes una nueva oportunidad ante ti… No cierres tus ojos y tu corazón a otra opción, no se debe vivir con miedos, si una vez no lograste mantener una buena la relación, no pienses que todo tiene que ser malo, por eso existen las segundas oportunidades. No te cierres al amor, eres una mujer en busca de preguntas y respuestas, la vida encerrada en una cuarto de tristeza no te las dará. Sólo abriendo tu corazón podrás saber hasta dónde puedes llegar siendo una persona nueva.

La vida no suele ser tal como quisiéramos:

La vida nunca es como una quiere que sea, cuando más confiamos más nos hieren; tras una dolorosa experiencia decimos que nunca más volveremos a creer en el amor ni en la palabra de ningún hombre, pero no es así.

¡No bajes las manos, sigue en tu búsqueda!

Un día te encontrarás con alguien y te dará miedo dar un paso adelante, miedo a que te vuelvan a dañar, miedo al fracaso y a lo que dirá la gente si decides rehacer tu vida…

No permitas que el miedo te domine:

Es lógico tener miedo a que ser repita el pasado, pero eres una mujer que puede hacer muchos frentes, nada te puede destruir, nada puede negarte la felicidad que mereces, todos debemos sentirnos amados en la vida. ¿Dices que te dio patadas a la primera de cambio? ¿Y qué? No pasa nada, estas cosas las superaremos como mujeres fuertes y capaces que somos.

Ese mal trago lo tendremos que sufrir, pero después daremos vuelta a la página. Hoy tenemos un libro en blanco donde podemos escribir una nueva historia, un nuevo romance, que nadie te quite la sonrisa de esa cara, la gente de nuestro entorno siempre cuestionará lo que hacemos o dejemos de hacer.

Tenemos derecho a tener un buen amor:

 Merecemos estar en una relación sana, sin vicios ocultos. Sigue adelante con esos nuevos planes que tienes, porque te lo debes a ti misma, saca esa mujer valiente que tienes dentro de ti, y da paso a una nueva etapa en tu vida.

El tipo de amor que quiero y merezco.

En este momento de mi vida, donde mi nivel de madurez me permite evaluar de manera más sensata las cosas que quiero para mi vida, hago un paréntesis para pensar qué es lo que quiero a nivel de relaciones amorosas. Miro atrás y definitivamente he aprendido de mis errores, miro atrás y sería mentira decir que no hay nada que no quisiera cambiar… Pero definitivamente todas mis vivencias me han hecho lo que hoy soy, todas mis experiencias me han dado la práctica necesaria para saber lo que quiero y lo que no quiero a mi lado.

Durante el proceso de definición de lo que quiero, tratando de no ser tan pragmática y objetiva como siempre, tratando de darle paso a lo que desea mi corazón y no lo que en medio de un análisis profundo da un resultado, me pregunto en primera instancia: Qué estoy dispuesta yo a ofrecer en una relación, qué quiero dar, hasta qué punto quiero compartir mi vida y mis espacios, hasta qué punto  soy capaz de ser paciente con alguien que no ha entrado en mi vida, como para darme la oportunidad de conocerlo, seguirlo conociendo, no decepcionarme o autosabotearme y seguir adelante?

Reflexiono y pienso… en principio me siento preparada para establecer una relación, me siento entusiasmada con el hecho de enamorar hasta los huesos a alguien y me parece hasta un reto lograr mantener ese amor a lo largo del tiempo… Estoy dispuesta a dar lo mejor de mí para sentirme feliz en una relación y para que la otra persona también sea feliz.

Pienso en lo que quiero y en lo que merezco y no es nada del otro mundo, sencillamente es algo que me haga sentir a mí en otro mundo, en un mundo donde todo es posible a través del amor, donde las ganas de construir son más fuertes que los egos, donde no hay caretas, donde me aman como soy y una caricia, un beso y un buenos días dan el inicio a mis días… Quisiera la sencillez de la rutina acompañada con la locura de la improvisación, quisiera que esa persona que decida estar conmigo tenga respeto por mis decisiones, por mis gustos, por mis colores, por mi amor a los animales y mis ganas locas de ayudar a quienes me necesiten.

Me encantaría una persona con proyectos, metas, norte, pero que viva en el presente, que disfrute cada momento, que valore las cosas bellas de la vida… Que se sienta afortunado de estar conmigo, que pueda ser él sin fachadas, sin aparentar más de lo que es… Que quiera crecer conmigo y me brinde la oportunidad de hacerlo yo también.

No quisiera una persona que me juzgue y me critique… Ya lo viví y eso es sinónimo de: “Muere amor, muere”, tampoco me gustan las comparaciones, soy única, todos los somos, no estamos para seguir un patrón o parecernos a alguien, evitaría una persona violenta o con poco sentido del humor, las malas caras terminan apagándote el espíritu… Y evitaría a toda costa a alguien que no sabe expresar lo que siente o tiene algún tipo de limitación comunicacional… Espero no haber agotado las opciones…

En resumen, quiero compartir mi vida con una persona especial… Una persona que adicional a ser mi pareja, mi novio, mi amante, mi esposo…  sea mi amigo, mi confidente, mi mano derecha, que confíe tanto en él como en mí misma… Quiero a mi lado a alguien que esté dispuesto a abrazarme fuerte durante la noche aunque la temperatura esté elevada, alguien que me impulse y no me ate, alguien que me haga sentir más bella, alguien comprometido y centrado, alguien que disfrute su vida sin mí, pero la ame aún más cuando yo forme parte de ella. Y sé que si realmente creo de corazón que merezco lo mejor, lo mejor llegará a mí.

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Para entender a los hijos hay que verlos desde lo que son, no desde lo que deseamos que sean…

Resulta natural que todos los padres y madres deseen lo mejor para sus hijos, que transiten caminos hermosos y siempre estén rodeados de bienestar, protegidos, seguros y triunfantes en la vida, de esta manera, desde temprana edad, comenzamos a sembrar en ellos, lo que para nosotros puede representar una vida exitosa, una familia, una profesión, un buen trabajo, las responsabilidades son buenas, pero no a temprana edad, siempre cubiertos en lo material y con la certeza de que merecen ser amados y muy bien tratados.

“Para entender el corazón y la mente de una persona, no te fijes en lo que ha hecho no te fijes en lo que ha logrado sino en lo que aspira a hacer.”
Khalil Gibran

Sin embargo, no siempre damos en lo que en realidad es, generalmente ocurre que no logramos entender en lo que los hijos se van convirtiendo, y resulta que esto se relaciona directamente, con el hecho de que nunca nos permitimos entenderlos desde lo que en verdad son y no desde aquello en lo que deseamos se conviertan.

Para los padres siempre resulta difícil y complicado entender a los hijos desde sus propios deseos, especialmente cuando no compaginan lo que para cada padre significa estar dentro del deber ser, o de lo moral, o desde aquello que pensamos es correcto, sin embargo, debemos saber que si no procuramos acercarnos a nuestros hijos desde su propia realidad, sino desde la nuestra, jamás llegaremos a conocerlos realmente, de allí que tantos padres, sino en su mayoría, tarde o temprano se vean sorprendidos por acciones y actitudes de sus hijos, que jamás imaginaron.

Las personas solemos llenarnos de prejuicios, es bastante simple terminar siendo arreados por la sociedad y por aquello que parece correcto, más no debemos olvidar que cada persona es un ser y nuestros hijos, lejos de convertirse en una extensión nuestra o en lo opuesto a lo que somos, deben más bien buscar su propio rumbo, enfrentar sus temores, sus debilidades y sus deseos, aprender a manejar sus emociones y esto solo es posible cuando se dejan fluir.

Resulta contradictorio, como muchos padres terminan convirtiéndose en los principales enemigos de sus hijos, llegan a niveles tan profundos de incomprensión, que no logran descifrar lo que ven con sus propios ojos, y es que tu hijo clama a gritos que le aceptes, que le reconozcas, desde lo que es, sin querer cambiarlo, que puedas llegar a compartir parte de su esencia y a admirar sus detalles, que lo ames sin prejuicios y sin comparaciones, que le des la oportunidad de decidir en que se quiere convertir en su propia vida.

amor

“El hombre está dispuesto siempre a negar todo aquello que no comprende.
Blaise Pascal”

El camino que elijan los hijos, puede resultarnos doloroso, sin embargo, será aún más doloroso si jamás llegamos a entenderlos, si en nuestra lucha por idealizarlos, nos distanciamos, creamos una muralla entre ellos y nosotros y únicamente vemos lo que deseamos ver de cada uno de ellos.

Date la oportunidad de entender a tus hijos, pero especialmente, ten la bondad de darle la oportunidad de mostrarse frente a ti sin temor a ser juzgado, el deseo de que sea tal o cual persona, tarde o temprano será solo eso, un mero deseo, más vale entender a nuestros hijos siempre desde lo que son, desde su realidad, su verdad a la luz, que pasar una vida creando una careta para ellos que tarde o temprano caerá.

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La inseguridad se representa por un yo débil y sugestionable .

Ser inseguro no lleva aparejado ser incapaz. El cine utiliza con frecuencia al personaje inseguro presentándonos lo como un ser frágil y vacilante, invadido  por las dudas pero siempre consciente de su propia debilidad. A pesar de todo ello, se suele retratar como una persona simpática.

Cuando uno experimenta la inseguridad encuentran conflicto y malestar constantemente y en diversas situaciones y las consecuencias y efectos de este estado suelen ser incómodas. La persona insegura se siente presa de las siguientes adversidades:

Presentan un rendimiento disminuido en relación a su capacidad porque no mantienen un nivel de seguridad en sí mismos suficiente como para desarrollar al máximo sus capacidades. Es frecuente que presenten dependencia afectiva ya que necesitarán apoyo constante de su entorno más próximo.

Aunque no aparente y no lo muestre, La persona insegura tiene sentimientos de inferioridad.

Tiende a manifestar una gran sensibilidad a los comentarios de acciones de otros con relación a él. Estos de afectan de un modo directo y agudo.

Ante ciertas actividades, el inseguro aplica conductas evocativas ya que el solo pensamiento de tener que hacerla le produce tensión y agitación interna.

Ya que suelen permanecer en silencio y, a veces, se aíslan, suelen tener cierta tendencia a la timidez y la soledad, de este modo, evitan que los demás puedan descubrir su autodenominada y autoimpuesta “Incapacidad”.

También sienten una cierta inclinación a la culpabilidad  y padecen remordimientos cuyo origen suele ser incierto, derivados de la dificultad para analizar la situación con objetividad debido a la inseguridad experimentada.

En la mayoría de los casos la inseguridad es la cara pública de una baja autoestima.  Si se infravalora, tiende a realizar tareas de calidad inferior y al percibir los resultados como pobres la creencia que queda reafirmada por tanto continúa el círculo del fracaso.

 

Nuestro nivel de intimidad personal no debe ser descubierto nunca, mantenerlo en secreto es la idea.

El miedo a la pérdida puede transformar a una persona en un especialista del absurdo, complaciéndose en tejer historias a partir de cualquier elemento sospechoso que sugiera algo inconfesable oculto. Cuando exteriorizamos toda nuestra interioridad, nos quedamos vacíos. Es necesario conservar algo, lo más íntimo que nadie tiene el derecho de conocer.

Pregonar todo de nosotros mismos no nos hace más honestos, sólo más indiscretos.

La discreción es una virtud, porque nuestra historia no puede ser una condición para el amor. Las confesiones son descargas que pueden resultar inconvenientes en el amor porque pueden ser incomprendidas. El otro, ve las cosas vividas por quien no es él, desde afuera, y desea saber pero también teme saber.

Respetar el misterio que es el otro es la parte enigmática que debería tener toda relación para mantener viva la atracción y para no perder la oportunidad de llegar a sorprender.

Cuando la revelación es total, se pierde el misterio y quedamos huecos y definidos.

Nos convertimos en un concepto sin el encanto de la incógnita. El amor que se entiende como descubrimiento sin límites es posesivo porque pretende invadir y apoderarse de la voluntad y la autonomía del otro para manipular. Confiar en nosotros mismos es el primer paso para confiar en los demás, porque cuando sospechamos es porque también nosotros somos capaces de provocar esa misma sospecha.

Ser diferente todos los días es lo que hace a una persona única y ser y dejar ser en el amor es la clave. Significa responder a las necesidades del otro de ser, apoyándolo, sin temor al abandono, respetando su desarrollo y propiciándolo y dándole libertad sin reservas.

¿Eres de las personas que te preocupas por los demás?

Todos pensamos que la vida debe ser vivida con alegría, disfrutando de sus placeres, gozando de las delicias que nos encontramos por el camino.  Y así debería ser idílicamente. Afortunadamente, algunos lo consiguen, pero la mayoría no puede mantener este estado durante mucho tiempo. No obstante, existen ciertos casos en los que el periodo de preocupación se alarga peligrosamente llegando a instalarse de un modo tan férreo, que la persona obvia totalmente el lado bonito de la vida porque ya ni siquiera lo ve.

No obstante, existen ciertos casos en los que el periodo de preocupación se alarga peligrosamente llegando a instalarse de un modo tan férreo, que la persona obvia totalmente el lado bonito de la vida porque ya ni siquiera lo ve.

Por supuesto que el día a día nos pone a prueba constantemente  pensamientos asociados con preocupaciones.

La preocupación rumia constantemente en nuestro cerebro. Para todos aquellos que se encuentren en esta situación ahora mismo, lo primero que deben saber es que la preocupación por definición es poco provechosa, más bien inútil. No suele servir para nada, ni siquiera para encontrar soluciones a nuestros problemas.

A veces, las personas  tampoco son conscientes de que están constantemente con pensamientos de preocupación sin interrumpir este flujo de pensamiento negativo en ningún momento, con lo cual se crea un círculo vicioso que se retroalimenta sin cesar.

Cuando el estado de preocupación es constante y además automático, podemos afirmar que es una mala señal.

 Tienes que intervenir para cortar esa situación lo antes posible. Antes de nada, es importante desconectar el concepto de preocupación del de ser una persona más responsable, seria o profesional. Más bien al contrario, te convertirás en un transmisor de inseguridad y de poca fortaleza. Asimismo, el preocuparte de exceso por algo, no te proporciona más control sobre esa situación sino que no te dejará ver con claridad la realidad que se pone ante tus ojos.

Por otro lado, toda aquella persona que haya pasado por esta situación sabe sobradamente que, a nivel físico, hay efectos colaterales y que, a nivel emocional, el sufrimiento es innegable

La clave reside en vivir el presente.

En sentirlo, en mirar para atrás solamente para recordar alegrías y en mirar hacia delante para planificar. Centrándonos en el ahora, en este momento, los problemas no dejan de existir pero nuestra cabeza y nuestro corazón mitigan su dolor, solo así tu vida será diferente y siempre brillará con esa luz que reflejará una imágen sólo de felicidad.

Cómo afronta un niño la separación de sus padres.

Un problema cada vez más recurrente y normal al que se deben de enfrentar los más pequeños en las familias de hoy en día es el de la separación de sus padres. Una separación que puede ser más o menos amistosa pero que en todo caso va a afectar al niño de forma fuerte a no ser que como padres responsables sepamos separar el tema de la separación del de la educación del hijo que tenemos en común.

El momento de la niñez, los primeros años de vida son fundamentales.

Para que el niño tenga un desarrollo sano a nivel físico, psicológico y emocional debemos tener  en cuenta que cada uno de estos aspectos puede afectar a los otros dos hay momentos importantes que como padres debemos de tener en cuenta para saber cómo evitar problemas mayores en estos procesos.

Está claro que no siempre se da el clima más adecuado para evitar estos efectos colaterales en los más pequeños pero lo ideal es que esta separación se de  forma pacífica y que como padres juntos podáis explicar al niño o niña lo que está pasando para ayudarlo a comprender. Pero siempre dentro de un clima lo más pacífico posible.

Los padres a pesar de sus problemas debemos saber separar la separación o divorcio de la educación del hijo o hijos.

Para ello deben de llegar a acuerdos de mínima amistad por lo menos delante de los niños. Tengamos en cuenta que para un niño el que sus padres se separen es algo incomprensible y lo pueden llegar a tomar como un abandono o incluso se pueden llegar a sentir culpables de esa separación. Esto hay que evitarlo a toda costa y que los dos padres refuercen en todo siempre a sus hijos en los momentos de la separación.

Deben de sentirse queridos por su padre y por su madre durante la separación y llegar a comprender que lo que pasa no es algo anormal sino que está dentro de las posibilidades en cualquier padre o madre del mundo. Muy difícil sería el que uno de los dos culpase directamente a la llegada del niño del hecho de que se separen, que hubiera maltrato físico por parte de uno de los progenitores, que los familiares digan en presencia de los niños cosas negativas de sus padres, que los padres se peleen e insulten enfrente de sus hijos.

Algo que se puede evitar si los padres que se separan son consecuentes y ponen de un lado sus diferencias cuando se trata de los hijos que tienen en común llegando a acuerdos con los que no van a evitar la separación pero si muchos problemas en el desarrollo normal de sus hijos. Los dos deben de comunicar al niño que se van a separar con palabras suaves y de común acuerdo y porqué lo van a hacer.

 

Amigo de ayer que se volvió enemigo mañana, nunca fue amigo

Muchas veces escogemos a nuestras amistades basándonos solamente en la “química”, somos amigas de tal o cual persona simplemente porque congeniamos.

 Es muy importante sentirnos bien con los amigos, pero eso no debe ser el único criterio a la hora de escoger nuestras amistades…

Una persona te puede “caer bien”, pero hay otras cosas a las que debemos poner atención a la hora de seleccionar nuestros amigos, cosas como sus cualidades más profundas, sus valores y costumbres. Porque “caerle bien a todos” no es suficiente, no le ponemos atención a esas cualidades y terminamos sufriendo grandes desengaños, el dolor que deja un mal amigo que traiciona la amistad se podría comparar con las rupturas sentimentales que dejan huellas de dolor y decepción en nuestra vida.

Y al igual que en el amor y relación de pareja, también entre amigos debemos aportar integridad firme para con nuestros amigos, para poder en un momento dado ayudarnos mutuamente para poder así disfrutar los vínculos de amistad y hacerlos más estrechos.

En una relación de amistad las personas que se hacen llamar tus amigas, deberán demostrarlo con hechos tomando en cuenta que algunas veces es necesario para preservar la amistad hacer caso omiso de algunas cosas “malas” y tomarlas como tonterías o como algún “defecto” transitorio. Sin embargo hay cosas que no podemos ignorar y por mucho afecto que exista, es necesario alejarse de amistades que podrían hacernos mucho daño, por medio de una traición o falta de lealtad.

Muchas personas alardean de la cantidad de amigos que tienen, pero al igual que en el amor no necesitamos de una persona que nos haga daño, tampoco en la amistad se necesita tener amigos que nos traicionen una y otra vez.

En todo caso, no midamos a nuestros amigos por el número de ellos, sino por la calidad de persona. No es lo mismo que rían contigo, a que se rían de ti a tus espaldas, lamentablemente se han dado casos en los que un amiga traiciona a la otra, entablando una aventura con el esposo de la amiga, aprovechando la amistad y el abrigo que se le brinda.

Habrá muchas mal llamadas “amigas” que nos hagan creer que nos respetan y admiran, hacen incluso uso de sus encantos y experiencias pasadas, para demostrar que nos comprenden por lo que estamos pasando en momentos malos, cuando en realidad, todo lo que hacen es burlarse a nuestras espaldas y criticarnos. Aun así, nos hacen creer que existe la amistad sincera, cuando ellas mismas saben que lo único que persiguen son intereses personales, sin importar como nos sintamos.

Se piensa a veces que las preferencia de una amistad deben estar  basada en si son parecidas o iguales a nosotras. Pero si lo importante es tener cosas en común, estas deben ser especialmente las cosas importantes, tales como los valores, la moral y espiritualidad. De este modo, no podemos esperar que siempre sean, actúen y piensen igual que nosotras, pues cada una tiene su propia personalidad. Pero sí podríamos tomar ejemplos el uno del otro para enriquecer la amistad y a lo mejor para enriquecerse mutuamente.

Por otro lado, si alguien digno pero sin valores materiales nos ofrece amistad no debemos rechazarlo, tomando en cuenta que al rechazarlo podríamos estar limitando nuestro mundo de la amistad a las razones egoístas e intereses mezquinos, sin pensar que la compañía y las charlas de un pobre, puede aportar sentimientos leales, sinceros y duraderos. Si en el pasado te traicionó un amigo puede que el resentimiento esté en ti, encerrándote en tu mundo bajo la excusa de que no te importa tener amigos.

No debemos encerrarnos en un reducido mundo sin amistades, por temor a que todos son iguales.

¿Como duermes con tu pareja? así sabrás como está la relación entre ustedes.

Los psicólogos del comportamiento estudian como la forma de actuar, los gestos, los movimientos, etc. son como una evidencia o pista de lo que está sucediendo realmente en el interior de esa persona que está siendo observada.

Si juntamos esta parte de la psicología del comportamiento con la psicología de pareja vamos a ir llegando al tema de hoy en el que vamos a tratar el tema que nos dice la posición que adoptamos en la cama con respecto a nuestra relación con nuestra pareja.

Si quieres saber cómo está tu pareja con respecto a ti y nuestra relación solo tienes que fijarte en la posición que adopta cuando duermen juntos para ayudarte a sacar algunas conclusiones.

Tengamos en cuenta que aunque estas conclusiones provienen de algunos estudios controlados científicamente no podemos caer en el error de extrapolarlos a nosotros de forma categórica pero si nos pueden dar una pista para confirmar a través de otras evidencias.

Comenzaremos comentando la posición de espaldas y tocándose.

Podemos decir que se trata de parejas que guardan su intimidad a nivel individual pero que tienen una relación buena y de confianza. Son personas muy dinámicas y que a pesar de vivir en pareja los dos tienen su vida pero se quieren. Están colocados de forma simétrica demostrando que hay sintonía entre ellos y armonía.

Posición es de espaldas pero separados sin tocarse.

Puede indicar un problema entre la pareja o una necesidad de más espacio o también que son una pareja demasiado independiente el uno del otro.

Posición es dormir mirándose pero sin tocarse.

Esto denota que son personas independientes pero que a la vez están pendientes de su pareja. Se trata de una pareja poco celosa y que llevan una buena convivencia.

La conocida como la cucharita, uno de los dos, generalmente el hombre, abraza por la espalda a la otra parte de la pareja.

De esta forma de da a entender que el que abraza da su protección a su pareja mientras que la otra parte necesita sentirse protegida.

Cuando la pareja duerme abrazada es que todo va muy bien entre ellos a todos los niveles, afectivo, sexual, etc.

Cuando una pareja duerme ocupando uno de ellos una gran parte de la cama algo no marcha bien entre ellos.

La persona que ocupa más espacio no está demostrando amor o cariño por su pareja y la que duerme en poco espacio generalmente es alguien con baja autoestima y que está pasando por alguna crisis.

 

Los vinculos entre los padres y el adolescente nunca debe romperse.

Las primeras identificaciones del adolescente son con sus padres.

Para vincularse con sus pares adoptarán la misma forma que tienen sus progenitores para  vincularse ellos con otros.

Si los vínculos que establecieron los padres con sus propios pares fueron débiles, pobres o nulos, para los hijos el tránsito por la experiencia de grupo será igual que incursionar sobre terreno desconocido; por lo que tenderá a adoptar el ejemplo de los ámbitos del entretenimiento y la diversión que son los que les ofrecen propuestas alternativas.

Como influye la tecnología.

La tecnología está reemplazando los espacios de participación personalizada que son los que permiten que un joven se sienta aceptado y valorado por ser quien es. El sentimiento de pertenencia a un grupo o a una institución hace que un adolescente fortalezca su identidad y lo ayude a alcanzar su madures.

La adolescencia es un proceso de cambio que necesita vivirse acompañado, estar presente para ser escuchado y aventurarse a crear alternativas propias. El adolescente con poca predisposición para el deporte, puede tener aptitudes para el teatro, el arte, la investigación, la ciencia, la solidaridad o la literatura. La cuestión es sentirse de algún modo protagonista, encontrar su lugar en el mundo.

Es importante saber que solamente las personas que tienen la oportunidad de practicar sus cualidades sociales son las que podrán desarrollar más y mejor su potencial humano. Los padres tienen que aprender a ser aliados de sus hijos porque tienen la experiencia necesaria de vida y pueden ayudarlos con eficacia a desarrollarse plenamente.

Pero esto no es fácil, porque la relación entre padres e hijos adolescentes suele ser tormentosa y los jóvenes viven el interés de sus padres como una intromisión a su libertad que les resulta inadmisible. Los adolescentes necesitan encontrar su propia forma de conducir sus vidas y por eso rechazan la ayuda que les brindan sus padres.

Frente a esta situación pueden ocurrir dos cosas, que los padres se alejen por completo de sus hijos o que traten de forzarlos a seguir sus consejos.

Los adolescentes no necesitan consejos porque todo lo que tenían que aprender de sus padres ya lo saben, lo que más necesitan es que ellos sean sus aliados para poder enfrentar los muchos desafíos que les esperan, para sentir que no están solos, para tener presente su confianza y sentirse más seguros, para así llegar a pensar, sentir y desear por sí mismos. Esta alianza entre padres e hijos es la que les permite tomar conciencia de cuál es la tarea que debe realizar cada uno.