En todos lados hay gente manipuladora, y caen bajo sus garras las personas más débiles.

Constantemente nos encontramos con personas que de una u otra manera nos manipulan. Sin ir más lejos, en el trabajo hay personas que se acreditan a sí mismos méritos que no les corresponden, que son tuyos. Abusando de su posición en la empresa, te exigen el máximo mientras controlan todo lo que haces. Personas y situaciones así las encontramos en todas partes, también es frecuente encontrarlas en nuestro propio hogar.

¿Quién, al enamorarse, no ha querido saber todo el tiempo qué está haciendo su pareja?  

Hasta cierto punto es lógico, pero hay que saber darnos cuenta de cuándo se llega a ese límite. Si estás estableciendo una nueva relación íntima, y tu pareja te controla todo el rato, quiere sabe de ti cada 15 minutos, y en una sola hora que salgas te envía un montón de mensajes ansiosos por saber de ti, has de estar alerta, es muy mala señal.

Todos necesitamos nuestro propio espacio personal, un área de privacidad, y es algo que ha de respetarse por muy enamorados que estemos.  

Si tu pareja no es capaz de vivir sin saber de ti por unas horas, si se enoja porque no respondiste a sus constantes textos y llamadas, si te acusa o insulta más de lo normal porque está desesperado preguntándose qué estás haciendo, estás en muy mala situación, en peligro de caer bajo abuso y maltrato.

La bipolaridad como excusa para el mal comportamiento.

Parece que hoy día estuviese de moda excusarse de tener esos momentos tan controladores alegando un falso diagnóstico, la bipolaridad. Utilizando este recurso, que no se lo ha indicado un profesional, logra justificar su mal comportamiento e incluso hacer que su pareja se sienta de sus problemas. Pero, lo curioso es que su “enfermedad” la demuestra sólo con su pareja, desborda amabilidad con otras personas mientras hace sentir a su pareja que tiene que hacer cambios, desde no salir a ninguna parte o no vestir cierto tipo de ropa, ¡para no provocar una reacción de su bipolaridad!  

Esa persona te necesita para sentirse “fuerte”. Sal de esa relación, no importa el corto o largo tiempo que tengas ya invertido en esa relación, nadie es más fuerte que tú, nadie merece más que tú, somos seres humanos, hombres y mujeres con los mismos derechos.  

 

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *