Saber agradecer la vida en lo bueno y en lo malo

¿Cuándo das gracias por aquello que tienes? ¿Alguna vez das gracias por lo que te falta?

 La vida es como una ruleta, algunas veces nos toca vivir con muchas lágrimas, otras con muchas risas… Pero una y otra vez caemos sin aprender ni tomar lecciones de la experiencia. Lo cierto es que, aunque una y mil veces digamos tomar nota para la siguiente ocasión, volvemos a caer en lo mismo porque la mente se nos va en pensamientos que nos hacen desear más y no conformarnos con las cosas pequeñas que ya tenemos.

Hay felicidad cuando apreciamos las cosas pequeñas:

 Agradece ser quien eres. Da gracias por vivir, por estar en un lugar de este universo… No te encierres en un cuarto donde sólo hay soledad: piensa en lo que tienes en vez de lo que te falta. No necesitas tener dinero para ser feliz: mira por la ventana, sal fuera, mira a los niños, a los árboles como van cambiando de colores… y sé feliz, que es posible serlo con cosas así de sencillas.

Agradece vivir cada momento, bueno o malo:

Esta vida tiene de todo; llorarás, te pelearás con la familia una y otra vez, y te molestarás con tus amigos… pero como los quieres, les perdonarás. Así es la vida, está hecha de trozos de perdón, humildad, amor, tolerancia, dolor, alegrías, lágrimas, sonrisas y mucho más.

Agradece las cosas pequeñas de la vida:

Ten un corazón agradecido, y da gracias por todo. Sé agradecida tanto en esos días que no tienes nada como en los días que sientes que lo tienes todo. Siéntete feliz por aquellos días en que caminas y escuchas una melodía que te agrada, y agradece que la vida siempre te da caricias al corazón para cuando estás triste; te aseguro que volverás a sufrir por amor, por tus hijos, por tus padres, por tus amigos… porque así es la vida, consiste en caer y volver a levantarse con más fuerzas.

 ¿Qué se puede agradecer, cuando todo va mal?

Tendemos a ver el vaso medio vacío, a no apreciar lo que tenemos, y a enfocarnos en lo que nos falta o nos ha ido mal. Puede que la vida no sea perfecta, pero tiene razones por las que vivir con agradecimiento y esperanza. A todos nos ocurren cosas malas, todos enfrentamos malas experiencias; pero eso no es todo. Aún nos queda mucho por lo cual vivir, llorar y reír… aún tenemos muchas tragedias que enfrentar y superar, pero como los recuerdos no se van de la noche a la mañana, tenemos que aprender a vivir con ellos, sin seguir sufriendo.

Ser agradecida me ayuda a ser mejor persona:

Doy gracias por la vida que he tenido, buena o mala, ha sido la que me ha tocado vivir. He sufrido, he vivido grandes injusticias, he llorado y en muchas ocasiones lo he visto todo negro, sin salida… Pero pese a todo lo malo vivido, no me he acabado convirtiendo en una persona miserable. No ando por la vida buscando venganza, ni voy desconfiando de los demás y queriendo provocar dolor. No. Más bien es al contrario: he aprendido a apreciar los buenos momentos y los detalles más pequeños por insignificantes que parezcan. Sé que volveré a sufrir, pero gracias a Dios, que me da fuerzas cada día, confío que lo soportaré y superaré.

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

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