A vivir se aprende viviendo, y tambien un propósito.

También se puede aprender mucho de las vivencias de los demás y de su forma de enfrentar los retos. Para inspirarnos y motivarnos a mejorar día a día, enseñarnos a confiar en nosotros mismos y en nuestras posibilidades, pero sobre todo, demostrarnos que no tenemos límites, a no ser que nosotros nos los pongamos.

La vida es como una ruleta rusa.

 A pesar de todo lo que nos pasa, a pesar de todo lo que vemos y oímos en las noticias, a pesar de todo lo que le pasa a la gente que nos rodea…seguimos viviendo como si fuéramos seres eternos…y seguramente los somos, pero en ésta vida que tenemos el privilegio de vivir, nuestro tiempo es limitado y nunca sabemos cuándo puede ser el último día.

He sido testigo de cómo la vida a veces termina sin previo aviso y solo deja remordimientos, preguntas sin respuesta y desconcierto solo queda la impotencia la de ver como se nos va la gente que queríamos y no hay vuelta atrás para nadie pero si al menos, eso nos hace reflexionar y cambiar nuestra forma de vivir, entonces  aún podremos abrazar a quienes sí que están, decirle te quiero a la gente que queremos, pasar más tiempo con nuestros hijos, familia, amigos, atrevernos a correr riesgos, hacer lo que nos gusta, amar, disfrutar pero no solo un día o dos hasta que se nos “olvide” más bien, hacer de ello una nueva forma de vida no dejes para mañana lo que puedas vivir hoy mañana puede ser tarde.

¿Cuál es el sentido de la vida? 

Pero y si la vida no se trata de encontrar tu propósito sino de que la misma tenga significado y que cumplas todo aquello que quieres conseguir. Imagina el terrible trauma que los pacientes con enfermedades terminales tienen que pasar al tomar la decisión entre sí continuar con su tratamiento o tomar la decisión de parar.

Aquellos que deciden continuar tienen que sobrellevar todo el dolor emocional y físico con la esperanza de que su condición mejore de alguna manera.

Porque creen que la vida es preciosa y quieren hacer todo lo posible para aferrarse a ella.

Vivir una vida con propósito no significa necesariamente que tengamos que cambiar el mundo. No necesitamos tener el mejor trabajo con el sueldo más alto, la casa más linda o los bienes más lujosos. Se trata de vivir una vida que tenga sentido. Se trata de vivir una vida que tenga algún significado, siempre y cuando tu vida se esté moviendo hacia adelante, tú estarás viviendo una vida con significado.

Sé quién quieras ser.

No vivas una vida sin tener ninguna consideración de las consecuencias. Pero no te sientas obligado a cambiar tu vida para atender a la felicidad de otra persona. Al ser fiel a ti mismo estarás viviendo una vida con propósito. ¿Qué sentido tendría nuestras vidas si nosotros pasáramos tomando decisiones en base a lo que los demás quieran?

¿Nuestra felicidad no sería verdad, sería la felicidad de los demás?

No se puede lograr las cosas que quieres en la vida, sin creer que tú puedes lograrlo. No tengas miedo de ponerte a prueba o a los retos, tú eres mucho más capaz de lo que tú crees. No te rindas cuando cometas errores.Los sueños son sólo imposibles cuando dejamos de tratar de alcanzarlos. Así que sigue creyendo en ti mismo y sigue adelante.

Rodéate siempre de gente positiva a veces podemos creer en nosotros mismos pero las personas que nos rodean no.

Elige rodearte solo de gente positiva, de aquellos que de verdad apoyan tus ambiciones, los que creen que puedes hacerlo. No se puede vivir una vida con propósito si tus esfuerzos están siendo constantemente frustrados y criticados por personas o pensamientos negativos.

 

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

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