¿Seguro que te habrás topado con alguien soberbio y arrogante alguna vez?

Se puede definir a una persona soberbia como aquella que actúa como si fuera superior, más valiosa o importante que los demás y los menosprecia. Sin embargo, al mismo tiempo, la persona soberbia quiere ser admirada y respetada por todas las grandes cosas que ha hecho o las cualidades especiales que tiene. La soberbia implica un deseo de dominar y una confianza excesiva por sus habilidades, así como una visión sobre uno mismo como merecedor del éxito.

La soberbia generalmente sirve como un mecanismo de compensación de una gran inseguridad y poca confianza en uno mismo.

Es un rasgo de personalidad que se va forjando en la infancia. Aunque cualquier persona puede comportarse de forma soberbia en un momento determinado por ciertas situaciones en su vida, lo más común es que sea un patrón estable de responder ante la vida.  En el caso de que sea una característica de personalidad, va a ser difícil de modificar, aunque no es imposible.

Como todos los rasgos de personalidad, la soberbia se pueden tener en mayor o menor medida. Uno puede ser más o menos extrovertido, más o menos responsable… Y en el extremo de la soberbia se encuentra el Trastorno Narcisista.

El narcisismo es el término psicológico para la soberbia.

Pueden distinguirse dos tipos: el narcisista vulnerable, y el grandioso. El primero es el que utiliza la soberbia para compensar su inseguridad, y el segundo, realmente se cree tan perfecto como se muestra.

En muchos casos, una persona se vuelve arrogante porque ha conseguido llegar muy lejos y ha obtenido logros que el resto de personas no suele alcanzar. Hacer algo extraordinario que casi nadie puede conseguir estimula nuestro sentimiento de auto-valía, a veces hasta el punto de ver a los demás como menos importantes.

La soberbia nos ayuda a rechazar a otros antes de que puedan rechazarnos a nosotros.

Es una forma de prevenirlo, de evitar que nos hagan daño. Por ello es más común comportarse de forma soberbia con extraños, por el miedo al rechazo.

Si somos emocionalmente inseguros, mostrarnos como superiores al resto o afianzar nuestras cualidades o logros va a ayudarnos a sentirnos algo mejor a corto plazo. Sin embargo no es una estrategia eficaz a largo plazo,

A las personas soberbias y arrogantes les importa mucho lo que piensen los demás de ellas. 

Dependen de la aprobación de los demás. A veces, las personas se comportan de forma soberbia para ganar una atención que no saben conseguir de otra manera.

Es es cierto para aquellas personas que siendo arrogantes y soberbios han conseguido mucha atención en el pasado, por lo que han continuado haciéndolo.

 

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

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