Llorar no es para nada un signo de debilidad.

Hay personas de lágrima fácil que lloran con películas o con situaciones emotivas. Una expresividad emocional que tradicionalmente ha sido considerada “de mujeres” y a la que se ha señalado como un signo de debilidad y cursilería.

Nada más lejos de la realidad, llorar es propio de personas  con fuerza de carácter, y si lloras hasta cuando ves una película lo cierto es que mayor sea la carga emocional nuestro cerebro liberará más oxitocina.

Segregación de esta hormona nos ayuda a conectar con otras personas, ocasionando que seamos más amables, más empáticos. Por lo tanto, llorar no es para nada un signo de debilidad, sino más bien una señal de empatía, de que sabemos conectar con los demás, de que podemos sentir en nuestra piel las emociones ajenas y esto nos hace personas emocionalmente fuertes, no lo contrario.

Las personas que carecen de empatía tienen una gran desventaja en sus relaciones interpersonales.

No sabrán conectar ni entender qué puede sentir la persona que está frente a ellas. Esto les provocará serios problemas y conflictos. Conectar con los demás es muy importante para establecer relaciones sanas y que impliquen apoyo.

Llegados a este punto, queda claro que llorar no nos hace más débiles, ¡esto es un mito! Cada vez que te encuentres con una persona que llora por casi todo, ya no la verás cómo alguien débil, sino que sabrás que es más fuerte de lo que piensas.

Las personas emocionalmente fuertes no reprimen el llanto.

Esto es un síntoma de las personas emocionalmente fuertes, pero para sacarle el máximo partido debes dejar que las lágrimas fluyan. De alguna manera, actúan como forma de desahogo y aunque te sientas muy mal en un primer momento, luego todo mejora.

Las personas emocionalmente fuertes saben que llorar es positivo para ellas. Gracias a las lágrimas pueden desahogarse, empatizar con los demás y conectar con el resto de personas, la fuerza de un león viven en ellas.

Los ojos dicen que son los reflejos del alma.

La mirada es la parte del ser humano que más comunica, la que más transmite y con la que conectamos de forma más intensa. Entender todas esas pistas no verbales inscritas en los ojos de los demás nos permitirá intuir, por ejemplo, falsedad, sinceridad o la magia de la atracción.

Es tal el magnetismo de estos órganos fascinantes que a veces no somos plenamente conscientes de todos los secretos que esconden. Aunque muchos de nuestros comportamientos, actos y palabras pueden filtrarse por los condicionamientos sociales y por nuestra voluntad, la mirada se expresa un tipo de lenguaje que no siempre podemos controlar.

Si alguien nos atrae la pupila se dilata.

La mirada se ensancha cuando nos sorprendemos, se dirige a una dirección cuando intentamos recordar algo o baja cuando nos quedamos suspendidos en un estado de introspección. Son tantos y tan sutiles los matices que caracterizan el comportamiento de nuestros ojos que siempre es interesante conocer más información al respecto. De este modo, podemos llegar a profundizar en la mente de los demás o a leer sus emociones de un modo efectivo.

Cuando hablamos del lenguaje de los ojos no nos referimos solo al globo ocular y la pupila.

El gran poder expresivo de nuestra mirada se orquesta sobre todo por un complejísimo entramado de nervios y músculos que intervienen en el movimiento de las cejas, los párpados, las sienes, etc.

Todo ello reflejan la activación emocional de cada momento, ahí donde los parpadeos, cumplen también su función.

Por ejemplo, se sabe que cuando algo nos sorprende, nos indigna o incluso nos enfada, tendemos a parpadear mucho más. Asimismo, también en es común que se parpadee bastante cuando interaccionamos con alguien que nos agrada o cuando estamos pensando en muchas cosas a la vez.

Puede que todo ello nos parezca contradictorio, pero conviene saber que este acto, el de parpadear de forma más intensa de lo normal, es un mecanismo que pone en marcha el cerebro cuando se siente más nervioso de lo habitual. Por tanto, si deseamos leer las emociones de los demás a través de sus ojos es importante centrarnos en el contexto o en la conversación que mantenemos en ese momento.

Los presentimientos a medio camino entre la intuición y la premonición.

Lo llamamos corazonadas, Son una forma de premonición, pero no está referida a grandes acontecimientos, sino a situaciones personales que nos involucran. Son la suposición de que algo sucederá de determinada forma. el corazón de una madre nunca se equivoca.

Esta afirmación hace referencia a que, aparentemente, las madres son capaces de detectar lo que le conviene o no a sus hijos. También se habla del “me late”, o del “me huele”. Esas expresiones tienen que ver con la supuesta posibilidad de que se pueda ver más allá de lo aparente.

Actúan como una especie de radar. Captan de forma imprecisa que va a suceder algo bueno o malo.

También que está por llegar un acontecimiento grato o, por el contrario, una tragedia.

¿Podemos tomar muchos relatos como base para afirmar que sí existen los presentimientos?

 hay ocasiones en que los seres humanos, efectivamente, se anticipan a lo que va a suceder. La clave de todo esto no está en ninguna fuerza mágica, sino que se encuentra en el inconsciente. Los investigadores indicaron que el inconsciente tiene una información y unos conocimientos mucho más amplios y profundos que los del consciente.

Algunas mediciones fisiológicas indicaron que el organismo responde antes de que el estímulo se haga consciente. Aunque no podemos dar crédito a todas las sensaciones y a todos los pensamientos que nos invaden, muchas veces estos son tan intensos que no somos capaces de hacer oídos sordos.

Llamémoslo sexto sentido, intuición o pálpito, bienvenidas sean aquellas sensaciones que nos ayudan o bien a protegernos o bien a disfrutar del momento solo sigue tu camino que todavia es muy largo de recorrer.

Por qué aveces nos aferramos al pasado?

En el pasado siempre encontramos los mejores momentos, las mejores oportunidades (algunas que perdimos), mejores relaciones, hombres, amistades… ¡Ay, cómo deseamos poder volver atrás!

Pero el recuerdo del pasado que constantemente rememoramos y añoramos no es real, nunca existió tal como lo recordamos. Es una reconstrucción selectiva (consciente o inconsciente) de detalles del pasado, de las cosas buenas que vivimos. Y ese pasado semi-imaginario, idealizado en nuestras mentes con el paso del tiempo, es el que añoramos, y más cuando no somos felices. Has avanzado en la vida, ya no tienes la misma vida de antes, los años han pasado, alcanzaste metas y otras quedaron atrás… ahora tienes nuevos sueños, nuevas esperanzas, una vida diferente a la del ayer.

Pero si no eres feliz con lo que tienes, con quien eres, o con lo que estás viviendo, todo lo que te rodea te molestará. Si ya no soportas la vida que tienes, al hombre que un día llenó tu vida y que hoy sólo te la vacía, entonces es muy común acabar añorando el pasado. Añoramos el pasado cuando las cosas nos van mal. Nos ponemos a recordar esos años maravillosos que tan diferentes son a los de ahora, los amores del ayer… Pero, ¿no se te olvida algo?

 En qué pensar si extrañas el pasado:

  • Si lo que añoras es un hombre que ya no está contigo… Seguramente se amaron mucho, pero la relación no resultó, no salió bien. Te ha costado salir del agujero negro que la ruptura supuso, recuperarte de todo lo que supuso en su momento el motivo de que la relación no funcionase… Piensa en eso: que no resultó. Cuando has querido tanto en la vida, cuesta desprenderse de las cosas pasadas, quizás nunca las olvides pero sí puedes dejar de idealizarlas y tratar de ver lo que tienes hoy frente a ti. .
  • Si lo que añoras son tiempos mejores con tu hombre… A veces no necesariamente hace falta que nuestra pareja se marchase de nuestro lado para que añoremos el pasado… ¡añoramos cuando la relación funcionaba mejor! Entonces, ¿por qué no hacer un esfuerzo y volver a enamorarte de él? Si pese a todo lo malo ahora estás con él, es que en algún momento te sentiste a gusto y ha merecido la pena. Aún hay cosas rescatables en la relación, el potencial obviamente está ahí, tú lo viste, lo viviste, lo tuviste, sólo hay que sacarlo de nuevo. Piensa en lo que te enamoró de él, míralo del lado positivo, vuelve a pensar qué es lo que te gustaba tanto de él, qué te llevó a querer estar con esa persona, a formar un hogar, a entregarte de nuevo al amor…

El pasado debe permanecer en el pasado

 Nadie puede vivir añorando el ayer, mucho menos si ha sido un triste recuerdo. Es comprensible que todo lo que hagas hoy te traiga recuerdos, es normal que hasta llores al recordar; pero ya pasó, esa persona ya tiene otra vida, tiene a quien dar amor y cariño; y si no eres tú, es otra. Trata de pensar de esa manera, el ayer no puede volver, lo que hicimos mal ya no se puede deshacer, hay que volver a intentar y hacer las cosas mejores en el día de hoy para que tengamos un buen equilibrio en la vida.

Como mejorar la circulación en los pies?

Cuidar tus pies

  1. Mueve los pies y los dedos de los pies a lo largo del día.Acostúmbrate a mover los pies y los dedos de los pies siempre que recuerdes. Gira y mueve los tobillos de un lado a otro para mejorar el flujo sanguíneo en los pies. Hazlo unos minutos por vez.
  • Mover los pies y los dedos de los pies durante el día es sumamente importante si pasas la mayor parte del día sentado.
  1. Estira los pies para fortalecerlos.Párate de modo que tus pies estén juntos y mueve una pierna hacia atrás. Levanta el talón de ese pie de modo que te pares de puntillas. Estírate y mantén los músculos de la parte superior de ese pie por 20 a 30 segundos. Realiza el estiramiento con el otro pie.
  • Estira los pies a lo largo del día o siempre que lo recuerdes.
  1. Masajea tus pies para estirar los músculos y mejorar el flujo sanguíneo.Recibe un masaje profesional que se concentre en tus pies o masajea tus pies tú mismo. Siéntate con comodidad y frótate un poco de loción o masajea aceite en tu mano. Frota suavemente la parte inferior de tus pies, dedos y talones. Frota los músculos firmemente y separa los dedos.
  • Masajea tus pies con la frecuencia que gustes. Considera la posibilidad de comprar aparatos o rodillos de masaje diseñados para masajear suavemente los músculos de los pies.
  1. Usa medias de apoyo.Pregúntale al médico si estas medias mejorarían tu circulación. Las medias o calcetines de compresión pueden mejorar el flujo sanguíneo de los pies a todo tu cuerpo. Para empezar a usarlas, escoge medias de apoyo ligero y asegúrate de que te queden bien sin formarse arrugas.[4]
  • Evita usar estas medias si padeces arteriopatía periférica, puesto que estas prendas podrían disminuir tú ya reducido flujo sanguíneo. Si sufres de un trastorno sensorial como la neuropatía periférica, tal vez no puedas sentir si las medias te quedan muy apretadas.

Recibir tratamiento médico

  1. 1. Habla con tu médico sobre la circulación sanguínea.Programa una cita con tu médico de cabecera si crees que tienes una mala circulación en los pies. Podrías notar:
  • pies fríos o entumecidos
  • color azul pálido en los pies
  • pérdida de cabello o piel seca y resquebrajada en los pies
  • uñas de los pies que se rompen o resquebrajan con facilidad
  • pies que se duermen con facilidad
  • pies hinchados
  1. Controla el problema causante de la mala circulación.El médico examinará tus pies, hablará contigo sobre tus síntomas y te pedirá pruebas de sangre. Como muchas cosas pueden reducir la circulación en los pies, es importante que encuentres la causa de tu mala circulación. La circulación reducida puede ser ocasionada por:
  • diabetes
  • hipertensión o colesterol alto
  • enfermedad de Raynaud
  • várices
  • arteriopatía periférica
  • enfermedad cardiaca
  1. Toma medicamentos para tratar el problema causante de la mala circulación.

Trabaja con el médico para crear un plan de tratamiento específico para ti. Es probable que te receten medicamentos que mejoren el flujo sanguíneo en tus pies o trate tu problema. Por ejemplo, si padeces arteriopatía periférica, tendrás que tomar analgésicos y anticoagulantes para mejorar la circulación.

  • Si padeces neuropatía periférica, podrías tratarla con anticonvulsivantes, analgésicos y antidepresivos.
  • El tratamiento para la enfermedad de Raynaud incluye las antagonistas del calcio y los vasodilatadores que abren los vasos sanguíneos en tus pies y piernas.
  1. Haz que te examinen los pies cada vez que acudas al médico.El médico debe revisar los músculos de tus pies y hacerte pruebas de sensibilidad si has tenido una mala circulación. Hazle saber al médico si la forma de tus pies han cambiado o si has perdido sensibilidad en los pies.
  • Si sufres de diabetes o presentas problemas graves con la circulación, el médico o podólogo debe examinar tus pies cada 3 a 6 meses.

La egolatra busca a toda costa ser admirada.

Personalidad que destaca por mantener una actitud de veneración y adoración exagerada hacia sí mismo. Ególatra es una persona que tiene una adoración exagerada hacia si mismo, llegando a despreciar las características y valores de las demás personas. Las personas ególatras presentan problemas de socialización porque no respetan a las demás personas y necesitan continuamente ser reforzados en sus logros y cualidades. La palabra ególatra proviene del latín y deriva de “ego” que significa yoy de “latría” que significa adoración.

Uno de los problemas principales que tienen estas personas es el de empatizar con los demás.

Las personas ególatras son su propia prioridad y se colocan en primer lugar en todo sin tener en consideración a las demás personas. Esta persona tiene culto por si propia personalidad, físico, actividad… todo lo que le rodea y está relacionado con él o ella. Es decir, piensa y siente que no hay nada por encima de él o ella, que no existe otra persona que lo supere en algo.

Por otro lado, una persona egocéntrica es la persona que exalta hasta los extremos su personalidad con el objetivo de ser el centro de atención o de la actividad que se esté realizando.

Las personas ególatra suelen ser muy arrogantes, narcisistas, excluidores y de mal carácter.

La egolatría es considerada mayormente como un trastorno o patología psicológica, por lo que se tiene que ver desde un punto de vista profesional las causas que conllevan a este tipo conductas las cuales provocan mucha molestia a las personas que se encuentran alrededor de un individuo ególatra.

Son intolerantes a las críticas y al momento de recibir alguna opinión con respecto a su persona se lo pueden tomar mal.

Los sentimientos de grandes están siempre presentes y tienen una visión de su vida relacionada estrictamente con el éxito.

Exageran con respecto a los cualidades y habilidades superponiéndolas por sobre los de las demás personas.

Se puede notar la carencia de empatía lo que los lleva a tener actitudes poco humanitarias con respecto a ofrecer ayuda a otros.

Son personas muy exhibicionistas debido a que sienten una subida de autoestima al demostrarles a todos sus conocidos lo que ha logrado a lo largo de su vida.

Son personas a las cuales no les interesan las relaciones interpersonales debido a que lo único en que piensan es en su bienestar económico y material.

Estos comportamientos también pueden ser generados por falta de atención a los niños en tempranas edades, así como también por mucha permisividad lo que le ocasiona a los niños por lo general que estos se vuelvan desobedientes provocándoles sentimientos de superioridad incluso hacia sus padres.

Este tipo de comportamientos pueden ser muy negativos en relación a lo que implica la convivencia en una comunidad o sociedad, esto es debido a que todas estas suelen ser muy molestas e irritantes para las personas que existan en su entorno social.

 

La obsesión ahoga, aprieta y asfixia, siendo su principal arma el control y la falta de libertad.

Ser obsesivo en una relación de pareja significa ir más allá del amor y construir un muro que envuelve a la relación sin dejar margen de maniobra. La exclusividad que se establece es tan rígida que finalmente acaba originando sentimientos de desconfianza y alerta en la relación. A ver qué va hacer la pareja, cómo y cuándo, con quién va a estar y decidir sobre ello.

Cuando la obsesión aparece en una relación normalmente tiene que ver con una baja autoestima. 

Algo le falta a la persona que lo experimenta. Es como si una sensación de vacío le invadiera y se llenase con la otra persona. Mientras que quien siente amor no se llena con el otro sino que se complementa.

El amor ofrece aceptación, libertad y respeto.

 Da alas al otro en lugar de apresarlo con cadenas. Y aun estableciéndose un compromiso, no aparece la exclusividad como norma sino que se valora la honestidad y el bienestar de ambos miembros de la pareja. El amor obsesivo llega a su fin cuando la persona que lo sufre es consciente de su comportamiento y decide acabar con él.

Aflojar las cadenas con las que hemos apresado la relación para poco a poco convertirlas en alas.

Es conveniente reflexionar sobre el para qué de esa obsesión. A menudo, si lo hacemos bien, encontraremos que la obsesión procede de un sentimiento de inseguridad por el temor a perder al otro o a quedarse solo principalmente. Cuando se haya detectado, el siguiente paso será responsabilizarse de esas necesidades y gestionar las emociones resultantes de ellas con el objetivo de evitar que interfieran en la relación.

Ponerse en el lugar del otro también ayuda.

Es muy importante entender que el amor no es vinculante y que la posesión y el control lo anula por completo. Amar es aceptar, elegir y respetar, en definitiva, confiar. Confiar en uno mismo es el impulso para hacer crecer la autoestimay de este modo, eliminar todas esas inseguridades y dudas en relación a la otra persona. Si está con nosotros es por elección no por obligación, por lo tanto, se presenten dificultades a la hora de poner límites a la obsesión lo recomendable es acudir a un profesional especializado.

El trabajo con él ayudará a encontrar una solución y a aprender diferentes tipos de estrategias para hacer frente a la situación. Amar sanamente implica estar comprometidos por el crecimiento como motor de la relación de pareja. Lejos de miedos y ataduras. De manera que el objetivo de la relación no es ser felices, sino ser conscientes y evolucionar.

El amor es la práctica de la aceptación y la libertad es un sentimiento intenso y sincero que nos ayuda a mejorar y que tiene como base el amor propio, porque si no nos amamos a nosotros mismos, difícilmente sabremos amar bien a los demás.

 

 

Usando el sentido común para no complicar tu vida.

El sentido común es lo que la gente piensa a nivel general sobre un tema en particular.

Es como una especie de “acuerdo natural” que las personas hacen sobre algo. Es una forma de juzgar razonablemente las cosas, sin necesidad de que una determinada información esté comprobada científicamente; lo único que importa es que la mayoría de las personas lo consideran cierto. es la experiencia que cada persona ha tenido en el transcurso de su vida. Muchas de esas experiencias nos aportan conocimientos valiosos y positivos, por lo que, según el conocimiento que se adquiriere en base a esas experiencias, se establecen creencias que a nivel popular se consideran de buen juicio.

El sentido común también depende de no complicar excesivamente una situación.

De aplicar experiencia, conocimiento general y de confiar en que determinadas premisas sean válidas para situaciones futuras. Toda persona a lo largo de su vida se encuentra con frecuencia con situaciones que le suponen un dilema, momentos en los que ha de tomar una decisión. Cuando llegamos a este punto, solemos confiar en nuestras experiencias, sabiduría y, por supuesto, nuestro sentido común… pero ¿sabemos utilizar este “sentido” correctamente? Pues la verdad es que muchas más veces de lo que creemos la respuesta es NO.

Tomar una decisión a la hora de elegir un objeto material puede ser una tarea más o menos sencilla, pero hacerlo con personas y situaciones, no siempre es tan simple y nos vemos supeditados a la presencia de nuestros sentimientos y emociones, aparte de a nuestro estado personal del momento.

Cuando debemos tomar una decisión.

Cuando alguien nos pide un favor o simplemente una opinión, cuántas veces nos hemos sentido abocados a hacer o decir aquello que, en realidad, no queremos hacer o no pensamos.

Cada cual, dependiendo del momento, la situación y las circunstancias adopta una postura, que es la que cree más adecuada y conveniente de acuerdo con sus propios deseos y convicciones. Y aunque lo ideal es tomar una decisión sin represiones externas sociales, pero preservando un cierto grado de autodominio a la hora de la verdad muchas veces es el “qué dirán” qué pensarán”) o los propios prejuicios los que nos impiden actuar serenamente  ósea con sentido común.

El sentido común nos debería proteger de cometer errores.

Seguramente nos parecerá que cualquier animal tiene más sentido común, y es cierto, pues no tiene tantas cosas en qué pensar, ni tanto que sopesar para tomar una decisión. He aquí nuestro eterno dilema, los humanos disponemos de tantas posibilidades de acción que muchas veces nuestra mente no es capaz de valorarlas todas con el tino suficiente como para llegar a una conclusión realmente beneficiosa para nosotros, tanto a corto, como a medio o largo plazo.

Uno de los principales obstáculos que encontramos en este sentido, es la gran importancia que le hemos ofrecido las personas a nuestras “necesidades”.

Nos decimos constantemente: “necesito tener bastante ropa, para vestir bien en todas ocasiones”, “necesito tener un teléfono móvil”, “necesito un televisor”, “necesito amueblar la casa y decorarla con objetos bonitos”, “necesito tener un coche”, “necesito un ordenador”…, en fin, la lista es realmente interminable La prueba está en que muchas personas que no se consideran socialmente atractivas son felices, también hay muchas que no tienen buena salud pero no les impide disfrutar de la vida, muchos solteros son felices, numerosas personas sin objetos de lujo también son felices.

Si disfrutas de la soledad y te agrada la tranquilidad podrías ser introvertida.

Si en vez de las grandes fiestas prefieres los encuentros más íntimos entre amigos y si a menudo te distraes y pierdes el interés en la conversación porque te resulta banal, es probable que seas una persona introvertida. Quizás también es probable que durante toda tu vida hayas deseado ser más extrovertido/a o que incluso te hayan tachado de tímido. Sin embargo, la introversión no es timidez y, aunque en nuestra sociedad se ha asociado la imagen del éxito con la extroversión, lo cierto es que ser introvertido también tiene sus ventajas.

La introversión es una característica de personalidad que no implica miedo ante las situaciones sociales.

La persona con personalidad introvertida simplemente necesita la soledad y no rehúye el contacto social por temor sino porque no le apetece estar rodeada de gente, porque es reservada y prefiere mantener sus emociones en privado.

Al contrario, la persona excesivamente tímida normalmente desea mantener ese contacto social, pero su miedo se lo impide. Cuando se instaura la timidez, la persona experimenta una sensación de incomodidad y nerviosismo, sobre todo cuando está frente a desconocidos o debe desenvolverse en grandes grupos. Como resultado, sufre por ello, hasta el punto que puede llegar a desarrollar una fobia social.

Las personas introvertidas son las que prefieren mantener charlas sobre temas más trascendentales, las conversaciones sobre asuntos banales les suelen molestar y les resultan aburridas, por lo que prefieren no participar en ellas.

Disfrutan de tener tiempo para sí mismos.

Es por ello que cuando las personas introvertidas tienen la oportunidad de tomar un descanso, lo aprovechan para leer, ver una buena película o escuchar música. Estas personas disfrutan de la soledad y el silencio es importante para su bienestar emocional.

Son muy detallistas.

Tienen una habilidad especial para notar detalles que pasan desapercibidos para el resto de las personas. También son capaces de captar las situaciones en su complejidad, analizando el panorama completo.

Les gusta escribir.

Porque de esta manera pueden expresar sus emociones sin que medie un contacto directo. Por eso pueden llevar un diario o incluso lanzarse a la aventura de ser escritores. También es usual que prefieran responder a través de un correo o un mensaje de texto, en vez de aceptar una llamada telefónica.

El cerebro de las personas introvertidas.

Las personas introvertidas no son, necesariamente, más inteligentes que los extrovertidos, al menos en lo que a cociente intelectual se refiere. Sin embargo, las investigaciones indican que son capaces de procesar una mayor cantidad de información, siempre y cuando estén en un entorno tranquilo.

De hecho, se ha descubierto que la actividad eléctrica en el cerebro de las personas introvertidas es mayor de la que se aprecia en los extrovertidos, lo que indica una mayor activación cortical, tanto cuando solucionan problemas cognitivos como en estado de reposo.

Desventaja de ser introvertido.

no es oro todo lo que reluce. Ese diálogo interno también puede dar lugar a un pensamiento rumiante de los problemas. Un buen caldo de cultivo paratrastornos como la depresión, la ansiedad o el trastorno obsesivo-compulsivo, problemas que son más comunes en las personas introvertidas. De hecho, también se ha apreciado que estas personas son más auto-críticas, lo cual puede llevarles a exigirse demasiado y aumentar la presión.

Las personas introvertidas, escuchan con atención, ven detalles que pasan desapercibidos para los demás, tienen un gran autoconocimiento, desarrollan grandes pasiones, tienen la capacidad de auto-motivarse, son excelentes líderes, son muy sensibles, piensan que los introvertidos son fríos y distantes pero en realidad son sensibles y empáticos.

Lo que sucede es que no buscan rodearse de mucha gente, sino cultivar buenos amigos. No buscan la cantidad, sino la calidad de las relaciones. Además, siempre se mantienen atentos a los detalles y están dispuestos a ayudar a los otros y asi me defino en lo personal.

 

Como eliminar el complejo de inferioridad

En algún momento de su vida, todos los habitantes de este mundo, sean grandes o chicos, gordos o flacos, negros o blancos, podrían sentirse inferiores a los demás de uno u otro modo. En ocasiones nos podríamos decir que no somos lo suficientemente lindos, inteligentes o buenos, pero estos pensamientos de ninguna manera están basados en hechos. Afortunadamente, existen numerosos pasos sencillos que puedes seguir a fin de superar un complejo de inferioridad.

Confronta tus sentimientos

  1. Intenta encontrar la causa de tus sentimientos.El complejo de inferioridad podría ser producto de algo que sucedió en tu pasado. A fin de ayudarte a superarlo, es necesario que determines la raíz de tus sentimientos. Podría tratarse de una mala experiencia de la infancia, de un suceso traumático o de una seguidilla de gente que te menospreció con el correr de los años.
  • Reflexiona sobre tu pasado. Intenta recordar experiencias que puedan haber causado el complejo de inferioridad. Algunas de estas podrían estar guardadas muy en lo profundo de tu ser debido a lo dolorosas que fueron.
  1. Determina ante quién te sientes inferior.Si tienes un complejo de inferioridad, eso quiere decir que te sientes inferior a otra persona. Pregúntate quién te hace sentir de esta manera. Trata de ser lo más específico que puedas, o comienza por pensar en muchas opciones y descártalas poco a poco.
  • ¿Te sientes inferior a las personas atractivas? ¿A quiénes tienen más dinero? ¿A los que son más inteligentes? ¿A la gente exitosa? Trata de analizar la categoría indicada y ve descartando a los miembros del grupo hasta que encuentres el nombre de una persona específica que forme parte de tu vida y que te genere esos sentimientos.
  • Cuando hayas resuelto lo anterior, pregúntate cómo o en qué esa persona no es superior a ti. ¿Puede tocar el piano como tú? ¿Tiene tu ética de trabajo, tu actitud cuidadosa o tus valores familiares?
  1. Desglosa tu complejo.Una manera de comenzar a lidiar con el complejo es dividirlo en partes más pequeñas. Comienza con las características en las que te sientas inferior. Considéralas con lógica, no emocionalmente. ¿Son tan terribles los defectos que percibes? Si la respuesta sigue siendo que sí, recuerda que todos tienen cosas que desearían mejorar. Lo que ves como un defecto podría no serlo a los ojos de los demás. Es probable que nadie note tu gran mentón, aunque sea en todo lo que tú pienses. Tal vez creas que tu calvicie es un defecto, mientras que algunas mujeres podrían considerar que los hombres calvos son atractivos.
  • Los defectos que percibes en ti mismo no te controlan. Ten presente que aunque tengas un mentón grande, sobrepeso o calvicie, esas cosas no te definen, sino que son apenas una pequeña parte de ti mismo y que solo te identifican y controlan si tú lo permites.
  1. Comprende que todos somos inferiores de alguna manera.Todos los habitantes de la tierra son inferiores a alguien en algo. No hay una sola persona que lo tenga todo. Aunque alguien sea el ser humano más bello y rico, habrá otro con más inteligencia o más compasión. Por otro lado, cada quien es superior a los demás de alguna manera. Todos son una combinación diferente de atributos positivos y defectos. Comprender este concepto te podría ayudar a verte desde una perspectiva más realista.
  • Dado que todos tenemos defectos, estos no son una razón para acomplejarse. Dramatizar exageradamente tu defecto y la inhibición que desarrollaste por esta causa te generará sentimientos de inferioridad. Ten presente que esta inferioridad es falsa y que solo existe en tu mente.

Cambia tu manera de pensar

  1. Deja de desear ser como otros.El complejo de inferioridad está arraigado en el deseo de ser exactamente igual a otra persona, hace que no quieras ser tú. Considera que si intentas ser alguien que no eres no serás desleal contigo mismo. Ten presente que esto no quiere decir que te limites o que no intentes cosas nuevas, solo significa que no trates de ser alguien que no eres y que seas tú mismo.
  • Puedes inspirarte en la gente. Eso significa que admires a los demás, que observes algunas de sus virtudes y que las desarrolles en ti mismo. En este caso, la diferencia importante será que, si lo haces, seguirás siendo tú, no estarás intentando copiar a otra persona o ser alguien que no eres. Con este método utilizarás las virtudes de los demás como una guía positiva, mientras que seguirás siendo fiel a ti mismo.
    1. Trata de no preocuparte por lo que piensen los demás.Un complejo de inferioridad surge de nuestra preocupación constante por lo que piensan los demás. A menudo descubrimos supuestos problemas en nosotros mismos basados en si los demás piensan que somos lo suficientemente buenos o no. Esta no es una manera sana de pensar, así que deja de preocuparte tanto por lo que otros piensen de ti, la única opinión que cuenta es la tuya.
  • En ocasiones, estos juicios son reales, pero muchas veces son imaginarios. Concéntrate en ser feliz sin preocuparte por lo que los otros piensen de ti e intenta no estar pendiente del juicio o críticas de los demás.
    1. Concéntrate en tus atributos positivos.Cuando te sientes inferior pones más énfasis en lo que no tienes que en lo que tienes. Todos tienen cualidades positivas, así que observa tu vida y a ti mismo honestamente. Elabora una lista de cosas buenas. Esta podría ser algo parecido a “Tengo un buen empleo con mucho espacio para crecer” o “Tengo dientes hermosos”. Cuando termines, piensa en cuántas cosas buenas tienes a tu favor. Tal vez no haga que seas mejor que otra persona, pero no es necesario que seas mejor, solo tienes que sentirte feliz de ser tú mismo y agradecer todo lo que tienes a tu favor.
    2.  Deja de compararte con los demás.Las personas con complejo de inferioridad pasan demasiado tiempo comparándose con todos los que están a su alrededor. Si haces esto, te encontrarás con una lista interminable de maneras en las cuales la gente es mejor que tú. No te puedes comparar a ti mismo con otra persona porque todo lo referente a tu vida y circunstancias es diferente, desde la familia dentro de la cual naciste a tu genética y tus oportunidades.