¿Te has sentido herida en algún momento por alguien que querías o confiabas?

Sea la edad que tengas todos hemos pasado por ese dolor emocional. Pero lo más importante es cómo afrontas esas heridas para que no te impidan seguir adelante. El problema de culpar a los demás es que, a menudo, te puede dejar sin poder.

Todos tus sentimientos son legítimos. Pero acumular quejas constantemente es un mal hábito.

Te duele más a ti de lo que les duele a ellos. Las personas que se aferran a estas heridas del pasado, a menudo, reviven el dolor una y otra vez. A veces, una persona puede incluso conseguir sentirse “atascado” en este dolor por mucho tiempo.

Para curar esas dolorosas heridas tienes que aceptar una nueva alegría y felicidad en tu vida, y hacer espacio para ello. Recuerda, si apretamos nuestros cerebros y vidas con sentimientos de dolor, hay poco espacio para algo positivo.

Toma la decisión de dejarlo ir.

Como las cosas no desaparecen por sí solas, tienes el compromiso de “dejar ir”. Si no eres consciente de hacer esta elección podrías terminar haciendo auto-sabotaje a cualquier esfuerzo de dejar pasar este dolor del pasado. Existen muchas formas de expresar ese dolor que te consume, ya sea diciéndoselo directamente a la persona que te dañó, hablando con amigos, escribiéndolo en diario, etc. Esto te ayudará a entender de qué se trata tu dolor.

Dejar de ser la víctima y culpar a otros.

Quizá sentirte bien por un momento, pero a gran parte de personas no le importa. Enfócate por lo que necesitas obtener más de ti mismo. Sí, eres especial. Sí, tus sentimientos son importantes. Pero tus sentimientos son sólo una parte de esta gran cosa que llamamos vida, que es compleja y desordenada. Necesitas tomar la responsabilidad de tu propia felicidad, y no poner tanto poder en manos de otra persona.

Olvidar los malos comportamientos de otra persona es bueno para nosotros aprender a perdonar.

El perdón no es un signo de debilidad. En cambio, es simplemente decir: “Hiciste algo que me dolió. Pero quiero seguir adelante en mi vida y sentir la alegría de nuevo en ella. Yo no puedo hacer eso por completo hasta que deje ir el dolor”.

Y perdonarse a sí mismo puede ser una parte importante de este paso, así como, a veces, podemos llegar a culparnos a nosotros mismos por la situación o daño. Si no puedes perdonarte a ti mismo, ¿Cómo vas a ser capaz de vivir en paz y con felicidad en el futuro?

 

Autor: Sisi Chu

Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista y programadora expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me dedico al deporte como instructora de aerobicos.

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