El amargor de las lágrimas no derramadas

Es una sensación amarga. Quieren llorar y no pueden; incluso, desearían poner palabras a eso que les invade, pero son incapaces. El problema es que el malestar se hace cada vez más grande; como si, poco a poco, las lágrimas no derramadas, les ahogasen por dentro.

¿Por qué no puedo llorar?

La imposibilidad de llorar puede estar asociada a diversas causas: desde una enfermedad hasta bloqueos emocionales; de ahí que, en primer lugar, sea importante descartar cualquier causa a nivel fisiológico.

Causas psicológicas

Una vez descartadas las causas fisiológicas es momento de navegar por el universo psicológico de la persona para saber qué sucede. En este caso es importante tener presente que no todas las personas gestionan los problemas de igual modo. Cada uno tiene su forma particular de enfrentar la realidad, sus tiempos de reacción y su bagaje de estrategias. Por ello, habrá quien sea capaz de liberar sus emociones fácilmente, quien necesite un mayor tiempo para procesar lo sucedido y quien, por alguna razón, quede bloqueado debido al fuerte impacto.

Así, cuando el problema tiene un origen psicológico, suele estar relacionado con una mala gestión de las emociones. Lo cual puede ser algo puntual, pero también derivar en depresión junto a otros factores. Incluso, si la imposibilidad de llorar se experimenta durante un proceso de duelo y este se alarga en el tiempo, podría indicar la presencia de un duelo patológico.

No obstante, es importante tener presente qué significa llorar para la persona, ya que, en ocasiones, existe la creencia de que es algo negativo o de personas débiles, por la educación recibida. De ahí, que muchas personas tiendan a reprimirlo por temor a ser consideradas como frágiles o vulnerables, hasta convertirse en un automatismo. O incluso, puede que les dé miedo entrar en contacto consigo mismas. El problema es que esto no favorece la salud y, a veces, facilita la acumulación de ira, rabia y agresividad o incluso, la somatización.

La liberación emocional de las lágrimas

Las lágrimas son parte de nosotros, son un mecanismo de defensa y desahogo, es decir, un modo de liberar la tensión acumulada, independientemente de la situación. Por ello, es importante permitirse expresarlas. Lauren Bylsman, investigadora de la Universidad de Pittsburgh, afirma que llorar ayuda al cuerpo a volver a su estado de homeostasis, es decir, a recuperar el equilibrio, tras haber sido alterado.

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