El poder de los sentimientos van mas allá de toda emoción.

Simbólicamente, el corazón es el órgano de los sentimientos, en parte por corresponderse estos con el latido de la vida. Fisiológicamente, esto está lejos de ser así; sin embargo, no es menos cierto que la gestión de nuestras emociones puede influir de manera indirecta en la salud de nuestro sistema circulatorio y, por intensión, en su órgano central: el corazón.

Personalmente creo que, en esencia, no hay ninguna diferencia importante. Las dos palabras hacen referencia a nuestra capacidad de sentir, y esta capacidad es siempre la misma, independientemente de lo que sintamos en cada momento.

Podemos Controlar Nuestros Sentimientos.

No sé si esta definición de sentimientos y emociones es correcta, si es que hay una definición correcta. Al fin y al cabo, las palabras son solo convenciones. Personalmente, yo sigo utilizando estos dos términos casi como sinónimos.

Lo que sí que me parece muy acertado es diferenciar la respuesta emocional inconsciente que tenemos ante cualquier situación, de la respuesta consciente que viene después, independientemente de las palabras que usemos para hablar de ellas. Porque, desde un punto de vista práctico, la reacción inconsciente es muy difícil de controlar, pero la consciente no.

Ante cualquier situación, es muy difícil controlar nuestra primera reacción emocional, sea cual sea. Básicamente porque es una respuesta inconsciente, y todo lo que es inconsciente se escapa un poco de nuestro control. Y también porque es muy rápida, no nos damos cuenta y la reacción ya se ha producido.

Cómo Controlar los Sentimientos.

Mientras tengamos una parte de la mente escondida en el subconsciente, debemos asumir que tendremos reacciones emocionales inconscientes. Podemos trabajar para destapar todo lo que hay en nuestro subconsciente para reducir estas reacciones, pero esto requiere trabajo y tiempo. Quizás incluso más de una vida…

Así que, a corto plazo, hay una parte de nuestra vida emocional que está fuera de nuestro control. Pero estos momentos de descontrol son muy cortos, son sólo los primeros instantes después de cada situación. Una vez pasado este momento, la mente consciente entra en acción, y aquí sí que podemos tomar las riendas y dirigir nuestros pensamientos hacia donde queramos.

Es un poco como cuando vamos caminando y tropezamos. Al principio perdemos un poco el equilibrio, pero unos instantes después recuperamos el control del cuerpo y podemos intentar no caer.

Tus sentimientos son el combustible.

Tus pensamientos y palabras no tienen poder alguno en tu vida sin tus sentimientos. Muchos de los pensamientos que tienes en un día no se traducen en nada porque no producen un sentimiento fuerte dentro de ti. ¡Es lo que sientes lo que realmente importa! Es una decisión que está en nuestras manos, y dependiendo de lo que elijamos, nos sentiremos de una manera u otra..

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