Formas de afrontar que tu pareja te es infiel

La fidelidad (y la infidelidad) es cuestión de voluntad

La fidelidad, lejos de ser una condición natural de nuestra especie por defecto, se debe más a una cuestión de voluntad, es decir, un propósito que uno se pone y que acuerda con otra persona.

A diferencia de otras especies que llevan codificada en su genética toda una serie de conductas a seguir, los seres humanos no tenemos las cosas tan claras. De alguna forma, nuestra inteligencia no nos pone las cosas fáciles, y por el contrario, somos responsables de nuestras propias acciones al tener un gran poder de elección.

Lo cierto es que nosotros somos monógamos por cultura, no por naturaleza. Esto es un hecho que podemos comprobar al observar todas las variedades y combinaciones de relaciones amorosas que existen entre personas en nuestro planeta, desde la poligamia en que uno puede casarse con varias personas a la vez, relaciones abiertas, swingers

Por eso, en realidad las ideas que tenemos sobre el amor y las relaciones vienen muy ligadas a factores culturales y religiosos.

En nuestra cultura tenemos una idea de relación amorosa de pareja basada en la exclusividad y la fidelidad, y en eso de “hasta que la muerte nos separe”. Pero no podemos olvidar que este tipo de relación se basa en un compromiso adquirido, y no en una condición natural.

Desde este enfoque, la infidelidad se basa en el quebrantamiento de este pacto de a dos, vulnerando la confianza que se ha depositado en el otro y de todos esos planes en común.

¿Qué hacer ante una infidelidad?

Descubrir una infidelidad en tu relación de pareja es un duro golpe que deja secuelas difíciles de reparar y sin saber qué camino debemos tomar a continuación. Por eso, permítete sentir tus emociones, escúchate, toma un respiro. Afrontar una infidelidad, es posible.

1. Afronta la situación

Es probable que hayas descubierto la infidelidad a través de varias sospechas que te han llevado a indagar sobre si podía estar pasando, o sin haberlo esperado, encontrando la evidencia por sorpresa.

A veces el hallazgo nos deja tan estupefactos que nos da miedo confrontar a nuestra pareja con lo que hemos descubierto, por las consecuencias que inevitablemente sabremos que habrán a partir de ese momento.

Tómate un tiempo para meditar y sobre todo para calmar tus emociones, pero es importante que cuando te veas preparado enfrentes la situación.

2. Habla con tu pareja

Es importante poder establecer un diálogo lo más racional posible, pese a las fuertes emociones que se puedan despertar. Por lo tanto, hay que encontrar el momento y el lugar oportuno, sin forzar las cosas, y dando tiempo al tiempo.

Cuando ambas partes se vean dispuestas a ese diálogo, hay que aclarar qué ha pasado. Intenta expresar tus emociones de la mejor forma posible, dale a entender cómo te sientes y cómo vives la situación, pero también deja que tu pareja se exprese y explique su percepción de los hechos y sus motivos para haber llevado a cabo la infidelidad.

Resuelve tus dudas, pero ojo, sin que llegue a la invasión del otro.

3. No te sientas culpable

Tú no tienes la culpa de que tu pareja te haya sido infiel. Esta ha sido una decisión tomada libremente por tu pareja. La infidelidad puede tener muchas causas, como una falta de responsabilidad en cuanto a la relación por parte del miembro de la pareja que la comete, impulsividad, falta de control del deseo…

No obstante, también puede ser que algunos aspectos de vuestra relación hayan influido, y aunque nada justifica una infidelidad, ambos sois responsables de cómo era vuestra relación.

4. Aclarad las cosas

Si una relación se basa en luchar dos personas por unos objetivos en común,es importante replantear cuáles eran o son esos objetivos, qué esperáis el uno del otro, qué ha podido fallar, qué buscáis en una relación, dejar en claro en qué puntos coincidís y en cuáles tenéis visiones diferentes.

5. Acepta lo ocurrido

Aceptar que se ha dado una infidelidad, que nuestro ideal se ha caído del pedestal, el desengaño que supone al pensar en todos los planes compartidos con lo que acaba de pasar, es sin duda un paso muy duro. Sin embargo, no queda más remedio que aceptar que ha sucedido.

6. Busca apoyo

En estos momentos es muy importante rodearte de personas que te quieran y en las que puedas confiar. Ellas pueden ayudarte a pasar el mal trago y ofrecerte algunos consejos, si conocen bien tu relación de pareja. No obstante, sé cuidadoso y trata el tema

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *