La depresión y la ansiedad son signos de lucha, no de debilidad

Los problemas emocionales no son una elección, y nadie desea atravesar una depresión ni pasar por momentos de ansiedad. Simplemente, pueden surgir tras un período de acumular situaciones y circunstancias complicadas

Existe la falsa creencia de que la ansiedad y la depresión son signos de debilidad y de incapacidad para la vida. Pero no, una persona con ansiedad, depresión o síntomas mixtos NO está loca ni es endeble, de carácter débil o inferior.

Resulta triste y agotador pelear con esto, pero es una realidad social que no podemos obviar. Así, a pesar de los avances de la ciencia, el inconsciente moderno que envuelve a nuestra sociedad aún piensa que los problemas emocionales y psicológicos son sinónimos de fragilidad y vulnerabilidad.

Por eso, dado que la depresión y la ansiedad no se contemplan como heridas que necesitan atención, es habitual escuchar discursos circulares con argumentos del tipo: “relájate”, “no es para tanto”, “empieza a espabilar, la vida no es esto”, “no tienes razones para llorar”, “comienza a madurar”, etc.

Nos suenan, ¿verdad? De hecho, es probable que en algún momento hayamos sido verdugos o víctimas de este tipo de discursos. Por eso es clave realizar un ejercicio de concienciación y darle a dolor emocional la importancia que tiene.

Así, del mismo modo que no se nos ocurriría ignorar el dolor que producen fuerte punzadas en el estómago o una gran migraña, no deberíamos hacer de menos el dolor emocional.

No podemos dejar que estas heridas emocionales se curen sin más, sino que debemos trabajar sobre ellas y extraer el significado que entrañan sus síntomas.

O sea, debemos acudir a un psicólogo que nos ayude y nos proporcione estrategias para hacer frente a ese gran dolor emocional que generan la ansiedad y la depresión.

Siguiendo con nuestro ejemplo, al igual que dejamos de consumir lactosa si descubrimos que somos intolerantes, deberemos “dejar de consumir” aquellos pensamientos y circunstancias que infectan nuestra herida emocional.

No valen vendas o parches: debemos limpiarlas y sanearlas.

Por eso en este artículo pretendemos normalizar aquellas sensaciones de las personas que padecen problemas emocionales de este tipo. Veamos más sobre esto para comprenderla y concienciarnos…

La ansiedad, un viaje nefasto en una montaña rusa

Las sensaciones que padecemos con la ansiedad son muy similares a las que se generan en el viaje de una montaña rusa en el que comenzamos a encontrarnos mal.

Pongámonos en situación. Hemos ido a pasar el día a un parque de atracciones en el que se encuentra una apetecible montaña rusa en la que decidimos montarnos. Para hacerlo tenemos que esperar una gran fila hasta que llega nuestro turno.

El día es caluroso y el sol está pegando fuertemente en nuestra cabeza, lo que nos provoca un gran dolor y malestar físico. Nos sentimos cansados y no tenemos ganas de subir al vagón, pero lo hacemos, porque estamos ahí para disfrutar.

Una vez subidos nuestro corazón empieza a palpitar, todo da vueltas a nuestro alrededor, los vagones giran 360º varias veces, nos sumergimos en túneles oscuros y los globos parecen atacarnos.

Nuestra respiración se acelera y nuestro corazón no puede parar. Sentimos que de un momento a otro nos va a dar algo. Nuestras sensaciones están desordenadas, algo nos aprisiona el pecho, nos quedamos inmóviles y sin capacidad de reacción.

No podemos evitar pensar en negativo. Gritamos, lloramos y nos quejamos, pero nadie nos oye, ni siquiera nosotros. Pedimos desesperadamente que pare y sentimos morir en el intento.

Sin embargo, no conseguimos que nuestro vagón frene, pues este solo parará cuando pasen los minutos que estaban programados para el viaje.

En este sentido, un ataque de ansiedad es igual que un viaje desafortunado en una montaña rusa. De un momento a otro va a parar, pero no sabemos cuándo ni cómo, por lo que mantener el control ante esa incertidumbre es complicado.

La depresión, la oscuridad del alma

Quien padece depresión siente que todo se envuelve en tinieblas. Poco a poco va perdiendo las ilusión por lo que le rodea, no hay nada que le anime o que le motive, le cuesta estudiar o ir a trabajar y se encuentra inmensamente triste o irritable.

La depresión es la gota que colma el vaso, un vaso que está hasta arriba de situaciones y circunstancias complicadas que han hecho mella en nosotros y que nos descolocan.

Por eso es importante que, en cuanto nos demos cuenta de que algo va mal, acudamos a un profesional que nos apoye y dé coherencia emocional a lo que nos sucede.

Tener problemas emocionales no es una elección. Una persona con depresión no dice: “Quiero sentirme mal y me meto en un pozo de tristeza a ver si me ahogo con ella”. Esto no funciona así. De hecho, a todos nos puede pasar.

Nadie está libre de las garras de la depresión y la ansiedad

La depresión y la ansiedad no son signos de debilidad, sino de fortaleza. Estos problemas emocionales no aparecen de la noche a la mañana, sino que se cuecen en las fraguas del infierno de la vida, en las dificultades y en el agotamiento emocional.

Tampoco son consecuencia de una elección personal. No podemos decidir si queremos o no queremos que nos acompañen. Ambos problemas emocionales se derivan de la lucha contra las dificultades vitales que nos acompañan y, por lo tanto, de haber intentado permanecer fuertes demasiado tiempo.

No podemos olvidarnos de esto, pues nadie está libre de relacionarse con la ansiedad y la depresión en algún momento de su vida, sea de manera directa o indirecta.

Pongamos atención, comprendamos estos problemas y, sobre todo, no los juzguemos…

4 Razones por las que debes evitar contacto alguno con tu ex

Una ruptura o divorcio siempre es dolorosa y desorientadora. La adrenalina recorre el cuerpo y las razas mentales. La parte que sufre piensa: “Esto no puede estar sucediendo”. Y con ese pensamiento primordial, el individuo busca una acción correctiva: hablar con el ex, identificar la solución que salvará la relación o, de alguna manera, ganar tiempo a través del compromiso; Lo que sea necesario.

Y, sin embargo, la mejor manera de acelerar el proceso de curación después de una ruptura o divorcio es la siguiente: Detener el contacto con el ex.

Aquí hay cuatro razones más para detener el contacto con tu ex:

No puedes sanar

Terminar una relación es difícil, pero los sentimientos dolorosos no son permanentes. Te sentirás triste, te sentirás enojado, sentirás una sensación de shock que tu vida. Eventualmente, si lo permites, una clase de aceptación llegará a tu vida. Sin embargo, si persistes en contactar o intentar ponerte en contacto con tu ex, estás trabajando en contra del proceso de recuperación y en favor de una estrategia de auto-derrota de la negación.

No puedes dejar entrar nueva energía

Incluso aunque no estés consciente de ello, si todavía estás en contacto con tu ex, tu energía se está consumiendo poco a poco. Cada vez que hables con tu ex, trates de mantener contacto con él, o pienses acerca de cuándo estará en contacto contigo, le estás diciendo adiós a tu energía.

Vives de la fantasía

Si tu relación ha terminado, entonces se acabó: Lo que tenías con tu ex ya no existe. Nunca será lo mismo. Continuar la conexión significa que una parte de ti todavía está esperando que en algún universo alternativo haya una posibilidad que tú y tu ex pueden estar juntos y ser felices. Como resultado, vives momentos de cercanía. Esta montaña rusa se interpone en el camino de la vida real y tus oportunidades reales para la felicidad.

Revives tus errores

Parte de lo que es tan difícil sobre la gestión final de las relaciones es que la parte lesionada tiende a culparse a sí mismo. De alguna manera, un final de la relación debe ser una oportunidad para el crecimiento personal. Sin embargo, es un error permanecer o tratar de permanecer en contacto con un ex con la esperanza de lograr una oportunidad de hacer funcionar las cosas. Una vez que te dejas ir-completamente-ganas la libertad de vivir y te libras de arrepentimientos y heridas del pasado.

Lee esto cuando te sientas cansado de todo

Este artículo presenta una perspectiva inusual para tratar el cansancio. Te recomendamos que respires profundamente, que lo leas y que siga sus consejos.

-Sé lo que es sentirse cansado … y no sólo en el sentido físico.

El mundo en que vivimos es un lugar agotador. Es extraño. Es ingrato. Es intentar sin fin y apenas gratificante. Estás cansado simplemente porque vives en él. Estás cansado de amar demasiado, de cuidar demasiado, de dar demasiado a un mundo que nunca devuelve nada. Estás cansado de invertir en resultados indefinidos. Estás cansado de las incertidumbres. Cansado del gris.

Sé que no siempre has estado tan desgastado – que hubo un tiempo en que tuviste esperanza y pureza. Cuando tu optimismo superaba tu cinismo y tenías una cantidad infinita en ti para dar. Sé que has sido astillado y desgastado pieza por pieza – un corazón roto aquí y una promesa no mantenida allí. Sé que el mundo no siempre ha sido bueno a lo largo de los juegos que has jugado y que has perdido más veces de las que has ganado. Sé que te sientes poco inspirado para intentarlo de nuevo. Lo sé.

Porque la verdad es que todos estamos cansados. Cada uno de nosotros. Por una cierta edad, no somos nada más que un ejército de corazones rotos y almas doloridas, buscando desesperadamente la realización. Queremos más, pero estamos demasiado cansados ​​para pedirlo. Estamos hartos de donde estamos, pero estamos demasiado asustados para empezar de nuevo. Tenemos que asumir riesgos, pero tenemos miedo de ver que todo se derrumba a nuestro alrededor. Después de todo, no estamos seguros de cuántas veces podremos empezar de nuevo.

Sé lo imposible que puede parecer ir e intentar cuando tu alma está agotada. Sé que los ideales alegres que una vez fueron prometidos ahora parecen cansados ​​y desesperanzados. Pero esto es lo que pido si estás tan cerca de renunciar: darle un intento más, con sentimiento. Sé que estás cansado de tus intentos. Sé que estás al final de tu ingenio. Pero la verdad sobre ese segundo viento de pasión es que nunca vas a darte cuenta de lo tienes si no sigues corriendo más allá del primero.

Todos somos más resistentes de lo que pensamos, y eso es una verdad indiscutible. Siempre hay más amor que somos capaces de dar, más esperanza que somos capaces de tener, más pasión que somos capaces de desencadenar e inundar en el mundo.

Simplemente no caminamos lo suficientemente lejos en nuestras propias carreteras para llegar al punto en el que estamos viendo esas acciones florecer. Queremos resultados inmediatos y cuando no vemos ninguno, nos damos por vencidos. Dejamos que el agotamiento nos detenga. Crecemos frustrados con la falta de retroalimentación y suponemos que significa que tenemos que tirar todo el intento al tacho.

Porque esto es algo que todos detestan admitir – ninguno de nosotros está inspirado cada día. Todos nos cansamos. Todos nos desanimamos. Y se nos permite trabajar con esos sentimientos. El hecho de que estés derrotado y agotado y enfermo de la vida que estás viviendo no significa que no estés haciendo un cambio. Cada persona que has admirado ha tenido momentos en los que se sintieron derrotados en la búsqueda de sus sueños. Pero eso no les impidió alcanzarlos. Se te permite tropezar lentamente hacia tus mayores transformaciones. No siempre tiene que ser un asunto candente y flagrante.

Algunas partes de la vida suceden en silencio. Ocurren lentamente. Suceden por las pequeñas y cuidadosas elecciones que hacemos todos los días, que nos convierten en mejores versiones de nosotros mismos. Tenemos que permitirnos el tiempo para que esas alteraciones sucedan. Para verlas evolucionar. Para no crecer desesperadamente frustrados en el medio.

Cuando estés cansado, ve despacio. Ve en silencio. Ve tímidamente. Pero no te detengas. Estás cansado por todas las razones correctas. Estás cansado porque se supone que lo debes estar. Estás cansado porque estás haciendo un cambio. Estás agotado por todas las razones correctas y es sólo una indicación para continuar. Estás cansado porque estás creciendo. Y algún día ese crecimiento dará paso al rejuvenecimiento exacto que necesitas.

Heridas emocionales del pasado que no te dejan avanzar

Dicen que el pasado siempre está sucediendo y eso es cierto. Cada día de nuestra vida es el fruto de lo que traemos a cuestas. Por más que eliminemos de nuestra conciencia los hechos que ya ocurrieron, todos ellos están presentes en lo que somos hoy y seremos mañana. Por eso es tan importante sanar las heridas emocionales del pasado.

Con las heridas emocionales del pasado ocurre algo similar a lo que sucede con las heridas físicas. Si sanan y cicatrizan, dejan una huella, pero ya nunca más vuelven a doler. En cambio, si no se tratan adecuadamente, una y otra vez causarán molestias. Puede que se abran de nuevo o incluso, empeoren.

Muchos piensan que basta con olvidar lo ocurrido, no pensar en ello, o no darle importancia. Sin embargo, esto no se logra con la simple decisión de hacerlo. En la práctica, todas las heridas emocionales del pasado se mantienen vigentes, a través de un proceso inconsciente. Veamos tres de esas huellas emocionales que pueden seguir gravitando sobre la vida y afectándola negativamente.

  1. Heridas emocionales del pasado relacionadas con la autoestima

A veces el amor propio se ve seriamente puesto en entredicho por experiencias del pasado. Las diferentes formas de rechazo generan sufrimiento, sin importar las condiciones en las que se produzcan. Es algo que a cualquier ser humano le duele.

Cuando ese rechazo es sistemático, se ha producido a edades tempranas o proviene de figuras muy amadas, se convierte en una herida emocional que es difícil de sanar. Las burlas, ridiculizaciones, desvalorizaciones, críticas constantes o culpabilizaciones infundadas, hacen mucho daño a quien es objeto de ellas.

  1. Heridas emocionales asociadas a la autonomía

Las heridas emocionales relacionadas con la autonomía tienen que ver con aquellas situaciones en las que se ejerció excesivo control sobre la persona. Lo usual es que alguna figura con poder sobre un individuo haya ejercido un dominio arbitrario, lesionando de este modo la autonomía personal.

Este tipo de heridas emocionales del pasado llevan a tener muchas dificultades para tomar la iniciativa o decidir sobre diferentes aspectos. Hacen que la persona se vuelva sumisa y pasiva, o extremadamente rebelde sin razón aparente.

  1. Heridas emocionales del afecto

Las heridas emocionales del pasado que más pesan son las del afecto. Tienen lugar cuando las personas han sido víctimas de abandono, distanciamiento emocional o aislamiento. Quienes dan lugar a ese tipo de heridas son fundamentalmente los padres durante la crianza. Ellos mismos pudieron haber sido víctimas de prácticas similares, y las repiten con sus hijos sin ser plenamente conscientes de ello.

FAMILIA TÓXICA: EL ENEMIGO EN CASA

Todos tenemos una familia, nacemos en un núcleo que previamente elegimos, pero no somos conscientes del “premio” hasta que es demasiado tarde. Unos tienen la suerte de encontrar en ella su apoyo y su guía y otros tienen en ellos a su peor enemigo. Si tienes la fortuna de tener una familia idílica es probable que no te sientas identificado, o no logres a discernir lo que es una familia tóxica. Quién no ha chocado frontalmente con algún miembro de su núcleo familiar, también es mas común de lo que parece, tener varios frentes abiertos con cada uno de los miembros que forman tu familia. Esos seres con los que te une un nudo férreo, a los que estas unido por el lazo irrompible de la sangre, pueden hacer de tu casa un autentico pandemónium, un infierno comprimido y asfixiante en el que ninguna penitencia parece aliviar su fuego.

Lo normal en muchas familias, es que cuando hay un miembro que se muestra capaz, independiente y resuelto con el entorno, un ser que agarra con fuerza su timón y se guía por la vida allí donde se propone, termine levantando las iras y las envidias más feroces de sus progenitores. Un polluelo que no necesita lecciones para emprender el vuelo, es un desagradecido y merece su rechazo más absoluto. Por regla general, los progenitores no reciben con agrado que un hijo pueda aleccionar y dar ejemplo, ellos o no supieron o no tuvieron el valor de enfocar sus vidas de la manera que idearon y desprecian irracionalmente a su vástago por lograr lo que ellos no se atrevieron emprender.

Utiliza esa situación angustiosa que mastica tu familia en tu provecho, quizás es la manera que proyectaste, para que te vieras obligado a emprender tu camino en solitario. Una familia opresora y castrante es el impulso que necesitas para salir y encontrarte a ti mismo, Encontraras indiferencia y rechazo, ese será el ultimo empujón que necesitabas. Tomar un rumbo distinto al que te ofrece hasta ese momento la vida, en esa especie de bucle sin salida, sin progresos, sin metas, para desarrollarte como persona, encontrar tus verdaderos dones, desarrollarlos y perfeccionarlos. Convertirte por ti mismo, en un ser completamente nuevo con un bagaje amplio y unas experiencias que te hagan crecer y evolucionar.

Quedarte anquilosado en ese núcleo que crees el mejor por que esa institución familiar dicta que la tradición y el orgullo es lo que la identifica, lo que la define y la diferencia. Que la sangre debe permanecer unida y ser una roca, pero en tu interior no te identificas con nada de esto. Salir y enfrentarte al mundo solo, es la vía no solo de escape, si no que te permita saber quien eres y de lo que eres capaz, esto solo se aprende con la experiencia y en solitario. Si no yerras una y otra vez, nunca aprenderás y este paso por la vida será como un cero a la izquierda, en tu casillero de experiencias.

Con el paso del tiempo y una vez madurada y reposada tu vida en el conocimiento y la experiencia de vivir en consecuencia con tus propias decisiones, puede que el regreso a casa sea distinto, la vida te ha dado las herramientas para lidiar con esas personas cerradas, y puedas emprender de nuevo esa relación, construyéndola con otros lazos distintos. En el peor de los casos, te darás cuenta de que poco o nada a cambiado y bendecirás el momento que decidiste partir y encontrar tu lugar en el mundo.

No debemos obligarnos a permanecer al lado de aquel que nos hace daño, no debemos caer en falsos chantajes, amor con prebendas y sentimientos de posesión. Nadie por mucha sangre que lleves de ella en tus venas, tiene mas autoridad sobre ti que tú, y por supuesto nadie te conoce mejor que tu mismo. Tu intuición, tu criterio y tu sentido común deben ser la brújula que te marque la dirección correcta. No hay que tener miedo al error, ya que gracias a el te convertirás en mejor persona, forjaras carácter y enriquecerás tu personalidad. Permanecer encarcelado en una relación toxica solo por el lazo que te une a ellos, impedirá que despliegues las alas de tu auto-conocimiento y vueles hacia horizontes donde la sabiduría y la experiencia te esperan con los brazos abiertos.

Si por el contrario disfrutas de una familia que te enriquece y te aporta conocimiento, disfruta de tu premio, ya que la necesidad de expandir tus horizontes, quizás no sean tan apremiantes. Debemos permanecer al lado de todo aquel que nos enriquece y nos hace mejores y debemos apartarnos de aquellos que nos hacen reincidir en nuestro peor defecto, nos obliga a tropezarnos una y otra veza con nuestro ego y limita nuestra expansión mental y social. Nunca debemos arrepentirnos de lo que hicimos. Por muy mal que nos resulte esta empresa, por muy traumática que sea la experiencia, siempre será mejor haber errado que el no haberlo intentado al menos.

Por muy tóxico que sea tu entorno familiar, si este ambiente te empuja a buscar tu ubicación en este mundo, no puedes mas que dar las gracias. Ellos inconscientemente te ayudaron a dar con la senda que te permitió hallarte entre un mar de caos y dudas, dar con el sentido a esta vida y desarrollar tus propios dones, para convertirte en ese instrumento perfectamente afinado que hay en ti, es una gran recompensa.

Agradece a esos que te oprimieron ya que sin esa negatividad no hubieras encontrado tu positividad, gracias a esa oscuridad hallaste el modo de encender tu luz e iluminar tu camino.

SI TIENES UN HIJO VARÓN

Si tienes un hijo varón, ve tejiéndole unas alas con hilos rojos de admiración, cosidas con agujas de dignidad y plumas de ángeles en libertad y en su mochila, el día que parta, coloca el latido de tu corazón, y varitas de hogar para comenzar su propio nido para que encuentre el amor de una mujer y lo dignifique con tu ejemplo.

Porque los hijos varones, no siempre regresan, se les ha sido dada la semilla y han de cuidar que crezca sana, por eso si tienes un hijo varón, dale principios, sentido de responsabilidad y aprecio por su nombre, porque son los varones los que resguardan el corazón de las mujeres y quienes no deben perder nunca su admiración.

Si tienes un hijo varón, sabrás que hay que amarlos en la misma medida que los vas soltando, sabrás lo que duele y lo mucho que te enseñan, si tienes un hijo varón has tenido la gran oportunidad de enseñarle de primera mano el motivo de la confianza de las mujeres, la fortaleza que les aportan y el inmenso amor que les inspiran.

Si tienes un hijo varón, sabrás que a ellos se les ama en la misma medida que se les empuja a volar, con orgullo y con confianza, con aprecio y admiración por su temperamento y con la satisfacción que provoca su apuesta por el futuro, porque los hijos varones se guian por la fuerza del espíritu y amarán fuertemente en libertad, como tú encontraste el tuyo.

Cerca o lejos, si tienes un hijo varón, has ayudado a construir el mundo que necesitamos todas las mujeres, de respeto, de esperanza, de valor y de dignidad de género.

¿Que pasa conmigo? los celos me matan.

El amor pasa muy rápido, ya que aquí se trata de sentimientos profundos que rápidamente pueden causar temor y desatar los celos. Claro que la propia personalidad tiene mucho que ver con la susceptibilidad a los celos.

Además de los factores personales (posesión, autoestima), las experiencias y el género también desempeñan un papel importante para que surjan los celos enfermizos.

¿Cómo se evita que surja celotipia frenética?

La mayoría de los motivos para la celotipia se deben al comportamiento. La mejor estrategia para evitar que la pareja sea rebasada por los celos es el verificar detenidamente el propio comportamiento en la relación. Una amistad con una persona del otro género se puede tornar,  en una molestia para la propia pareja si el otro se entusiasma con su amigo/a y le presta poca atención a su pareja. Es mejor que te enfrentes al sentimiento de celotipia permaneciendo soberano y buscando el dialogo comprensivo. Este es el mejor recurso contra los celos y sus consecuencias negativas para la relación.

El enfrentamiento directo no sirve para nada. Ni en tu pareja, ni en tu ex pareja. ¡Al revés! Si pones mala cara o pierdes los estribos por celotipia, esto reduce tu atracción y el respeto de tu pareja. Solamente aquel que está consciente de sus fortalezas y sus debilidades se protege a largo plazo contra los celos y sus consecuencias.

La carga que se lleva en una relación, cuando la pareja es extremadamente celoso, hoy en día es una de las causas para la separación. El miedo a perder a un ser querido es completamente normal y hasta un cierto punto también es un requerimiento esencial para el aprecio. Torna a ser problemático solamente cuando la pareja se vuelve extremadamente celosa, entonces con consecuencias fatales.

¿Son diferentes en hombres y mujeres?

Los celos femeninos están más sujetos a la infidelidad emocional, los masculinos más a la sexual. Los hombres se vuelven celosos en primer lugar cuando tienen la impresión de que su pareja posiblemente podría ser infiel o cuando ellos mismos no están teniendo confirmación sexual.  Las mujeres sin embargo ya se vuelven celosas cuando su pareja contrae una unión amistosa bastante enlazada.

¿Te has sentido herida en algún momento por alguien que querías o confiabas?

Sea la edad que tengas todos hemos pasado por ese dolor emocional. Pero lo más importante es cómo afrontas esas heridas para que no te impidan seguir adelante. El problema de culpar a los demás es que, a menudo, te puede dejar sin poder.

Todos tus sentimientos son legítimos. Pero acumular quejas constantemente es un mal hábito.

Te duele más a ti de lo que les duele a ellos. Las personas que se aferran a estas heridas del pasado, a menudo, reviven el dolor una y otra vez. A veces, una persona puede incluso conseguir sentirse “atascado” en este dolor por mucho tiempo.

Para curar esas dolorosas heridas tienes que aceptar una nueva alegría y felicidad en tu vida, y hacer espacio para ello. Recuerda, si apretamos nuestros cerebros y vidas con sentimientos de dolor, hay poco espacio para algo positivo.

Toma la decisión de dejarlo ir.

Como las cosas no desaparecen por sí solas, tienes el compromiso de “dejar ir”. Si no eres consciente de hacer esta elección podrías terminar haciendo auto-sabotaje a cualquier esfuerzo de dejar pasar este dolor del pasado. Existen muchas formas de expresar ese dolor que te consume, ya sea diciéndoselo directamente a la persona que te dañó, hablando con amigos, escribiéndolo en diario, etc. Esto te ayudará a entender de qué se trata tu dolor.

Dejar de ser la víctima y culpar a otros.

Quizá sentirte bien por un momento, pero a gran parte de personas no le importa. Enfócate por lo que necesitas obtener más de ti mismo. Sí, eres especial. Sí, tus sentimientos son importantes. Pero tus sentimientos son sólo una parte de esta gran cosa que llamamos vida, que es compleja y desordenada. Necesitas tomar la responsabilidad de tu propia felicidad, y no poner tanto poder en manos de otra persona.

Olvidar los malos comportamientos de otra persona es bueno para nosotros aprender a perdonar.

El perdón no es un signo de debilidad. En cambio, es simplemente decir: “Hiciste algo que me dolió. Pero quiero seguir adelante en mi vida y sentir la alegría de nuevo en ella. Yo no puedo hacer eso por completo hasta que deje ir el dolor”.

Y perdonarse a sí mismo puede ser una parte importante de este paso, así como, a veces, podemos llegar a culparnos a nosotros mismos por la situación o daño. Si no puedes perdonarte a ti mismo, ¿Cómo vas a ser capaz de vivir en paz y con felicidad en el futuro?

 

La madurez personal no tiene nada que ver con la edad, sino con la actitud.

El amor maduro no entiende de edad. Y es que en muchos casos cuando se llega a una edad madura pensamos que las puertas del amor se nos habían cerrado para siempre y cuando la encontramos valoramos más aún a nuestra pareja y buscamos algo más consolidado,  esa sabiduría de las emociones que solo la experiencia de malos amores nos da.

No seamos el resultado de nuestras decepciones y fracasos.

Pongamos la mejor actitud ante todo lo experimentado. De esa forma, el amor maduro se formará con una dosis de sabiduría para construir aquello que de verdad importa: presentes felices, presentes dignos y apasionados donde descubrirse el uno al otro donde ninguno de los dos miembros renuncia a sus pasados, simplemente se aceptan,

Todos hemos vivido esa etapa donde nos dejamos llevar por el enamoramiento, donde se siente pasión y la necesidad del uno por el otro. Pero son pocos los que han comprendido cuáles son los mecanismos del amor auténtico y duradero. Pocos an comprendido que amar es saber construir.

Los amores en la edad madura ya conocen sobradamente lo que es estar enamorado.

Desean intimidad y disfrutar de espacios comunes pero respetando a la vez la individualidad de cada uno. Ansían un vínculo fuerte y noble en el que trabajar e invertir cada día por ese pacto implícito pero presente: el amor, y lo que ansían en esta etapa de la vida es algo mucho más profundo. El amor maduro ya no necesita demostrar nada y sabe muy bien lo que quiere.

 

El amor de tu vida y tu alma gemela, pues no son la misma persona.

Quien te paraliza o acelera el corazón, quien te pone a temblar desde los pies a la cabeza, quien debilita tus venas y sentidos no es para nada tu amor eterno. Todas las parejas que has tenido a lo largo de tu vida no se reducen a lo que les gusta, lo que anhelan o lo que te aportan, sino a la conexión que has tenido con ellos.

Un verdadero amor te inspira a ser una mejor persona.

 Tu alma gemela te romperá el corazón para que te conviertas en alguien mucho mejor. Cuando encuentres con quien pasar el resto de tu vida aprenderás que esa persona te impide enfocarte ante la realidad, en cambio, tu alma gemela es quien en algún momento sentirás que te ahoga y por ello en algún punto  te verás en la necesidad de escapar de ella.

Es cierto que tu alma gemela te hará vibrar como nunca antes lo has sentido.

Muchas cosas de la vida pueden provocarte esa emoción. El amor es único, no se busca, no se intenta, ni se demanda; se siente, encuentra y recibe sin prejuicios ni pretextos. Así que cuando te encuentras con tu “otra mitad” no dejarás de sentirte arropado, conmovido y hasta agobiado por un montón de sentimientos, pero cuando te encuentres con el amor de tu vida desearás una sola cosa: pasar tus días a su lado por siempre.

La conexión y compatibilidad entre el uno y el otro son muy distintas.

Mientras aquella persona que te lleva a reaccionar como ninguna otra, también te hace sufrir mucho como nadie lo haría, el amor de tu vida jamás te hará provocar pesadez. Tu alma gemela se cruzará en tu camino para alejarte de la soledad, para conocerte más, mejorar en ti y ayudarte a crecer en todos los sentidos. Ambos son espejos de cada uno, lo que amas en la otra persona es lo que admiras en ti y lo que no soportas del mismo es lo que odias de ti.

El amor de tu vida jamás dudará de ti, mucho menos de lo que desea de ti.

Será más sencillo, involuntario y evidente saberlo y sentirte acompañado de manera incondicional por esa emoción eterna. Es normal que haya discusiones, desacuerdos y malentendidos, pero nada evitará que lo resuelvan y salgan adelante como pareja. Mientras tu alma gemela querrá que cambies para cumplir sus expectativas, el amor de tu vida se volverá tu mejor amigo, familia, pareja y mejor amante.

Pasarás momentos inolvidables con tu alma gemela, tal vez vivirás experiencias que jamás has experimentado anteriormente; pero nunca serán capaces de compartir los momentos más importantes para ambos sin sentirse presionados, ansiosos, asfixiados o hasta ignorados o abandonados.

El amor de tu vida será muy honesto, transparente y real, que sólo necesitarás de su presencia para sentirte en paz. Sus ideas se fusionarán en una sola y su sentimiento del humor se reirá a la par, ninguno necesitará esforzarse porque siempre encontrarán un sentido de estar juntos. La conexión será tan fuerte que no tendrán que contestarse ni hacer ninguna pregunta, porque sabrán con sólo mirarse, sabrán que no existe nadie más que no puedan llamar el amor de su vida.

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