La actitud lo es todo, y tu propia felicidad también.

Sé que muchas veces pasamos por situaciones de la vida que nos dejan con una gran tristeza, robándonos la alegría y las ganas de vivir… pero si buscamos en nuestro interior, seguramente encontraremos esa preciosa mujer que es capaz de reír en toda situación, por dura que sea. Cada día puede ser bello y traernos cosas positivas a la vida. Es cuestión de actitud.

La vida nunca es como uno realmente quisiera, está llena de dificultades.

Siempre encontraremos mucho con lo que tropezar y muchas malas rachas que atravesar… ¡pero despierta! Podremos con todo ello, podremos exitosamente todas las pruebas de la vida. Busca lo que te hace bien, no te alejes de aquello que te ofrece alegrías, acércate a las personas buenas, y decídete a disfrutar de todo ello.

No hay nada peor que hacer lo contrario, pensar que cada día todo irá de mal en peor, eso nos deja sin ánimo para levantarnos, sin ganas de hacer nada y ponernos pesadas con los demás… Esa no es la actitud que te va a hacer bien, así que evítala.

 Aunque ya no seas la que una vez fuiste, disfruta tu vida.

Disfruta de los recuerdos, de los amores que has tenido, de la sonrisa de tus hijos y de los besos de tus nietos. Siempre hay algo de lo que se puede disfrutar, cada momento es único en nuestras vidas, y no mejor decisión que vivirlo con el corazón contento y agradecido.

Vive feliz, no dependas tanto de factores externos, si lo que importa es tu propia actitud podrás ser feliz por ti misma. Sonríe, y mira la vida con buenos ojos. Sé una persona agradecida con la vida.

Escojo cuidar de mí, ser feliz duela a quien le duela

Hay personas, a veces amigas, que no aportan nada bueno a nuestras vidas. Son personas que sólo saben criticar y ver lo malo en los demás. Personas llenas de rabia, rencor y envidia.

No nos conviene estar junto a personas así:

Debemos buscar nuestra felicidad, ver la vida de forma positiva, y si pasamos tiempo con estas personas nos acabarán contagiando y amargando.  

Rechaza aquello que no te haga feliz:

Cuando alguien te ofrece algo que no quieres, ¿lo recibes? Claro que no; no tienes porqué recibirlo. Igualmente, cuando una persona se acerca a ti llena de rabia, envidia y rencores te está diciendo que la aceptes con todas esas cargas que lleva. No la aceptes en tu vida, ¿para qué? ¿Para hacer triste tu vida también .

Tenemos la opción de elegir si vivir con amargura o intentando ser felices:

Podemos pasar por momentos de rabia, rencor y envidia… pero esas emociones no deben albergarse en nuestro corazón de forma permanente, deben ser sólo pasajeras, deben quedar atrás. Es necesario que controlemos esas emociones negativas y todo lo que llevamos dentro de nuestro interior. YO QUIERO SER FELIZ y cada día trato de serlo, trato de ayudar a muchas personas y no tengo cabida en mi corazón ni tiempo para personas tan amargadas.

Qué hacer:

 Si reconoces que tal vez seas una mujer negativa, alguien que siempre ve problemas en todo y sientes que todos están siempre en tu contra: intenta calmarte. Una vez lo logres podrás ver las cosas con mayor objetividad, hacerte cargo de tus emociones y no enojarte con las personas que en su momento se alejaron de ti. Tú al igual que yo, somos dueñas de nuestros actos.

 Has tomado decisiones que te han llevado a donde estás y a ver las cosas como las ves. Debes asumir que tus decisiones tienen consecuencias sobre tu vida y tu visión de la vida. Todo puede cambiar, pero depende de ti y no de los demás. Tú puedes escoger salir de esa amargura que no te deja ver la luz del sol. La decisión es tuya.

Nuestra libertad es tan grande como grande es la mujer, y por lo tanto ya sabes que todo está en tus manos. Trata de vivir contenta y feliz, que tu luz te ilumine en tus días oscuros. Sólo tú puedes hacerlo. Eres una mujer y eso te hace muy especial.

No sacrifiques tu vida por una relación que no vale la pena.

Valemos porque somos únicas en el mundo, no hay otra persona igual que nosotras, por nuestra lealtad y fidelidad, por saber ser amigas, por organizar la casa cuando ya tenemos familia, por querer ayudar incluso a las personas que no conoces, por cada talento que hemos desarrollado, porque si existes es por y para algo, no estás aquí para sentarte y esperar a ese hombre con el que tanto sueñas.

Eres importante  por mérito propio.

Cuando vives para un hombre te quedas a un lado, ya que todas tus metas están basadas con él, ¿y si en algún momento la vida los lleva por caminos diferentes? Todas tus metas serían imposibles, porque él no estaría a tu lado. Todo a cuanto has sabido valorar ya no está, porque no supiste valorarte también como mujer individual.

Si esto te ocurre y los caminos de ambos toman diferente rumbo, no dejes de intentar alcanzar nuevos sueños y metas sólo porque él ya no esté en tu vida. No tiene sentido llorarle por el resto de tu vida, debes continuar con tu ida y sueños porque tienes valor propio, valor como persona, como mujer y como individual.

Estar con un hombre no debe ser el objetivo de tu vida.  

Y mucho menos si teniéndole no te sientes ni realizada, ni feliz. Estar con alguien no es motivo para dejar a un lado tu trabajo, tus sueños y propósitos; más bien lo contrario, él debería apoyarte en tu lucha por tus metas, sueños y propósitos. Son cosas que, con o sin un hombre, debes saber valorar y buscar.

Un hombre no debe ser ni tu sueño ni tu propósito en la vida, en todo caso debiera ser tu punto de apoyo para realizarte como mujer en las cosas que sueñas y deseas hacer. Si estás con un hombre que te hace sentir inferior, él no es una buena opción para ti, déjalo, pues no está viendo lo que realmente tiene a su lado una verdadera guerrera y triunfadora.

Tengo derecho a encontrar la felicidad, y la encontraré.

No cierres tus ojos y tu corazón a otra opción, no se debe vivir con miedos, si una vez no lograste mantener una buena la relación, no pienses que todo tiene que ser malo, por eso existen las segundas oportunidades. No te cierres al amor, eres una mujer en busca de preguntas y respuestas, la vida encerrada en una cuarto de tristeza no te las dará. Sólo abriendo tu corazón podrás saber hasta dónde puedes llegar siendo una persona nueva.

La vida nunca es como una quiere que sea, cuando más confiamos más nos hieren.

Tras una dolorosa experiencia decimos que nunca más volveremos a creer en el amor ni en la palabra de ningún hombre, pero no es así.  Es lógico tener miedo a que se repita el pasado, pero eres una mujer que puede hacer muchos frentes, nada te puede destruir, nada puede negarte la felicidad que mereces, todos debemos sentirnos amados en la vida.

 Hay que luchar por nuestra felicidad.

Se feliz, enamórate hasta los huesos, ríe, ve por la vida con confianza, que esta vez harás las cosas bien y no todo es tan malo. Pero tampoco olvides que no todo es tan perfecto como queremos. No todas las personas son iguales, tenemos nuestras imperfecciones, nadie quiere una mujer perfecta y tampoco que él lo sea, lo que queremos es que el amor que se da sea un amor sincero, un amor verdadero que no se tenga que andar desconfiando. Sigue adelante con esos nuevos planes que tienes, porque te lo debes a ti misma, saca esa mujer valiente que tienes dentro de ti, y da paso a una nueva etapa en tu vida.  

Saber agradecer la vida en lo bueno y en lo malo

¿Cuándo das gracias por aquello que tienes? ¿Alguna vez das gracias por lo que te falta?

 La vida es como una ruleta, algunas veces nos toca vivir con muchas lágrimas, otras con muchas risas… Pero una y otra vez caemos sin aprender ni tomar lecciones de la experiencia. Lo cierto es que, aunque una y mil veces digamos tomar nota para la siguiente ocasión, volvemos a caer en lo mismo porque la mente se nos va en pensamientos que nos hacen desear más y no conformarnos con las cosas pequeñas que ya tenemos.

Hay felicidad cuando apreciamos las cosas pequeñas:

 Agradece ser quien eres. Da gracias por vivir, por estar en un lugar de este universo… No te encierres en un cuarto donde sólo hay soledad: piensa en lo que tienes en vez de lo que te falta. No necesitas tener dinero para ser feliz: mira por la ventana, sal fuera, mira a los niños, a los árboles como van cambiando de colores… y sé feliz, que es posible serlo con cosas así de sencillas.

Agradece vivir cada momento, bueno o malo:

Esta vida tiene de todo; llorarás, te pelearás con la familia una y otra vez, y te molestarás con tus amigos… pero como los quieres, les perdonarás. Así es la vida, está hecha de trozos de perdón, humildad, amor, tolerancia, dolor, alegrías, lágrimas, sonrisas y mucho más.

Agradece las cosas pequeñas de la vida:

Ten un corazón agradecido, y da gracias por todo. Sé agradecida tanto en esos días que no tienes nada como en los días que sientes que lo tienes todo. Siéntete feliz por aquellos días en que caminas y escuchas una melodía que te agrada, y agradece que la vida siempre te da caricias al corazón para cuando estás triste; te aseguro que volverás a sufrir por amor, por tus hijos, por tus padres, por tus amigos… porque así es la vida, consiste en caer y volver a levantarse con más fuerzas.

 ¿Qué se puede agradecer, cuando todo va mal?

Tendemos a ver el vaso medio vacío, a no apreciar lo que tenemos, y a enfocarnos en lo que nos falta o nos ha ido mal. Puede que la vida no sea perfecta, pero tiene razones por las que vivir con agradecimiento y esperanza. A todos nos ocurren cosas malas, todos enfrentamos malas experiencias; pero eso no es todo. Aún nos queda mucho por lo cual vivir, llorar y reír… aún tenemos muchas tragedias que enfrentar y superar, pero como los recuerdos no se van de la noche a la mañana, tenemos que aprender a vivir con ellos, sin seguir sufriendo.

Ser agradecida me ayuda a ser mejor persona:

Doy gracias por la vida que he tenido, buena o mala, ha sido la que me ha tocado vivir. He sufrido, he vivido grandes injusticias, he llorado y en muchas ocasiones lo he visto todo negro, sin salida… Pero pese a todo lo malo vivido, no me he acabado convirtiendo en una persona miserable. No ando por la vida buscando venganza, ni voy desconfiando de los demás y queriendo provocar dolor. No. Más bien es al contrario: he aprendido a apreciar los buenos momentos y los detalles más pequeños por insignificantes que parezcan. Sé que volveré a sufrir, pero gracias a Dios, que me da fuerzas cada día, confío que lo soportaré y superaré.

Por muy mayor que te sientas, estás en la edad perfecta para amar.

Cada vez que te miras en el espejo, sientes que tu mirada está más cansada y que la juventud se escapa, si a veces eso me pasa a mí también, pero debes saber que cada año es experiencia, es un volver a empezar. Debes mirarte con buenos ojos, eres más mayor pero más inteligente, con mucho más experiencia para dar consejos, para corregir errores, buscas el amor con alguien que valga la pena, no busques  aventuras; eres más grande pero más sabia.

No veas el cansancio, mira lo que todavía tienes que recorrer; esa mujer madura y muy hermosa con líneas y arrugas eres tú, perfecta aquella que todos desean pero que no tienen nada fácil conseguir, porque tu corazón es algo que primero se lo tienen que ganar.  Tal vez sientas que el amor hace tiempo que ya se escapó de tu vida… y aunque anhelas amar, sientes temor de volver a enamorarte. Pero si te das la oportunidad, sabes que puedes tener de nuevo la calidez de una piel a tu lado.

Nunca pierdas un amor por temor al qué dirán, ni por tonterías, como pensar que a tu edad ya no deberías andar de enamorada.  

Eso es completamente ilógico ya que es tu vida, tu sentir y tu pensar. Nada ni nadie debiera tener el derecho de coaccionar tu libertad para ser y elegir a quien amar, porque si llegaras a cometer errores serías tú la que pagarías las consecuencias y nadie más. Tomar el control de tu vida, no hagas caso de los demás y emprende el camino que desees elegir con la persona que quieras: que tengas tus propios errores y aciertos, que lo que tú escoges sea lo que te hace sonreír, ser feliz y llorar en ocasiones.

Vive según tú misma sientas que te gustaría hacerlo; a tu edad ya no tiene sentido seguir pensando en la opinión de los demás, por experiencia propia ya sabes que difícilmente, hagas lo que hagas, dejarán de opinar. Sigue el camino que tu corazón te dicte, No estés sola si tienes la oportunidad de tener a esa persona a tu lado y sé felíz.

El amor es puro, sincero, y dicen que hasta “ciego”

A veces esa ceguera nos impide ver aspectos de nuestra pareja hasta que ya es demasiado tarde.

Muchas veces no nos percatamos de que estamos siendo utilizadas. En realidad, tanto hombres como mujeres son utilizados a diario, haciéndoles creer que son amados, para lograr un fin mayor.

La atracción hacia el sexo opuesto suele empezar desde muy temprano en nuestra adolescencia; hombres y mujeres nos enfrentamos al desafío de conocer gente de diferentes formas de pensar y de actuar, entramos a una etapa de cortejo, de elegir quienes serán nuestros amigos y eventualmente elegir quien será la pareja que nos acompañará por el resto de nuestra vida.

Mucha gente utiliza a otras para conseguir lo que quieren.

La mayoría de veces son los hombres, los que son acusados de ser los que siempre manipulan a las mujeres, sin embargo sabemos que hay también mujeres manipuladoras a las que no les importa llegar a algunos extremos para conseguir lo que quieren de un hombre. Son muchas las formas en las que una persona puede utilizar a otra para su beneficio personal mientras pretende que es por amor. Es fácil encontrar personas inocentes que creyéndose amadas llegan a ser víctimas del engaño, la burla y hasta la vergüenza.

El humano ha sido dotado de un sexto sentido, y es el sentido común.

Sigamos nuestros instintos y alejémonos de las relaciones que eventualmente sólo nos acabarán dejando el dolor, la rabia y hasta la vergüenza de haber sido utilizadas.  

En todos lados hay gente manipuladora, y caen bajo sus garras las personas más débiles.

Constantemente nos encontramos con personas que de una u otra manera nos manipulan. Sin ir más lejos, en el trabajo hay personas que se acreditan a sí mismos méritos que no les corresponden, que son tuyos. Abusando de su posición en la empresa, te exigen el máximo mientras controlan todo lo que haces. Personas y situaciones así las encontramos en todas partes, también es frecuente encontrarlas en nuestro propio hogar.

¿Quién, al enamorarse, no ha querido saber todo el tiempo qué está haciendo su pareja?  

Hasta cierto punto es lógico, pero hay que saber darnos cuenta de cuándo se llega a ese límite. Si estás estableciendo una nueva relación íntima, y tu pareja te controla todo el rato, quiere sabe de ti cada 15 minutos, y en una sola hora que salgas te envía un montón de mensajes ansiosos por saber de ti, has de estar alerta, es muy mala señal.

Todos necesitamos nuestro propio espacio personal, un área de privacidad, y es algo que ha de respetarse por muy enamorados que estemos.  

Si tu pareja no es capaz de vivir sin saber de ti por unas horas, si se enoja porque no respondiste a sus constantes textos y llamadas, si te acusa o insulta más de lo normal porque está desesperado preguntándose qué estás haciendo, estás en muy mala situación, en peligro de caer bajo abuso y maltrato.

La bipolaridad como excusa para el mal comportamiento.

Parece que hoy día estuviese de moda excusarse de tener esos momentos tan controladores alegando un falso diagnóstico, la bipolaridad. Utilizando este recurso, que no se lo ha indicado un profesional, logra justificar su mal comportamiento e incluso hacer que su pareja se sienta de sus problemas. Pero, lo curioso es que su “enfermedad” la demuestra sólo con su pareja, desborda amabilidad con otras personas mientras hace sentir a su pareja que tiene que hacer cambios, desde no salir a ninguna parte o no vestir cierto tipo de ropa, ¡para no provocar una reacción de su bipolaridad!  

Esa persona te necesita para sentirse “fuerte”. Sal de esa relación, no importa el corto o largo tiempo que tengas ya invertido en esa relación, nadie es más fuerte que tú, nadie merece más que tú, somos seres humanos, hombres y mujeres con los mismos derechos.  

 

El ser feliz solo depende de ti

Por lo general, nos concentramos más en el tener y el hacer, que en el ser:

Esto es algo que nos limita y acaba amargando la vida, porque nos lleva a no prestar la debida atención a lo que esperamos de la vida y en qué estamos dispuestas a dar de nosotras mismas para lograr la tan ansiada felicidad. No establecemos un punto de partida, un momento de reflexión sobre lo que es importante para nosotras, y vivimos la vida sin ponernos metas y objetivos y perseguirlos.

¿Por qué no decidimos ser felices?

Deberíamos realizarnos un autoanálisis para asegurarnos de si estamos poniendo esfuerzo en conseguir aquello que nos satisface, si estos esfuerzos están orientados a satisfacer nuestras necesidades auténticas, o si por el contrario sólo nos dejamos guiar por caprichos impuestos por el entorno.

¿Por qué nos fijamos tanto en la felicidad de los demás?

 Todo ser humano se expone a caer en la trampa que la vida moderna nos impone, al hacernos creer que vivir en pareja es lo único que nos puede hacer felices. Nos concentramos más en los triunfos de los demás que en seguir nuestros propios instintos. No hemos aprendido a categorizar a los demás para marcar una diferencia en nuestra propia vida y en la vida de los demás, pensamos siempre en  quienes tienen más suerte que nosotras, o en la persona que a “pesar de tanto daño que nos ha hecho, es tan feliz”.

¡Si lo decidimos, seremos felices!

Tenemos la capacidad de disfrutar de las personas que están presentes en nuestra vida, aun así, nos lamentamos por quien ya no está. Tenemos la capacidad de centrarnos en lo que tenemos por delante, la capacidad de otorgarnos a nosotras mismas una completa atención pensando en nuestra propia felicidad. En lugar de ello, acabamos pensando en lo felices que son las demás personas. ¡Qué desperdicio de capacidad y esfuerzo!

El amor nace no se exige ni se mendiga

El amor es libertad, amar de verdad es atreverse a pasar un tiempo solo confiando que quien se va, volverá a nuestro lado. No estropeemos el amor encadenándoles a nuestro ser, dejemos espacio para respirar, permitamos que puedan pensar por sí mismos y llegar a extrañarnos. No asfixiemos a nuestra pareja: si es amor de verdad no necesita cadenas, ya es tuyo. Creer en la persona que está a tu lado conlleva madurez, y las mujeres hechas y derechas tienen madurez.

En ocasiones, cuando se ama desea tenerlo TODO de la persona amada, esperas que esté siempre pendiente y disponible para ti, llegas incluso a controlar con quien habla, con quien se junta, y por cuanto tiempo. Estos son los amores posesivos, que llegan a controlar cada faceta de la vida de la persona amada, hasta la hora de salir del trabajo y los minutos que debería llevar volver a casa. Este amor no es normal, no es bueno, no es verdadero. Se dice que si quieres a alguien, es mejor dejarle libre para que vuele, si vuelve es que fue tuyo, sino, nunca lo fue.

 El amor es lo más bello que se nos ha dado, es para ser gozado y disfrutado, es para hacer una vida plena y segura, es dar todo así como lo recibimos todo:

El amor no tiene necesidad de ocultar nada, puede mostrarse a la luz del día. El amor te lleva a disfrutar de esos momentos en los que habiendo un poco de espacio son llenados de expresiones de “te quiero” y “te extraño”. El amor así sienta bien, provoca que te sientas feliz, segura y amada.

En el amor hay confianza:

Cuando el amor es verdadero, si por alguna razón esa persona no está cerca de ti, no tienes miedo, porque le crees, tienes la certeza que cuando dice “te amo” lo dice con el corazón. Nunca trates de esclavizar aquello que libremente se te da, porque así lo perderás. El amor tiene alas y vuela solo, así llegó a tu vida, debes cuidarlo y mimarlo, pero jamás permitir que el amor sea asfixiante.

El amor no es posesivo, es entregado.

No seas una persona posesiva, todos nacemos libres, y así debe ser siempre. Cuando pones una jaula y lo quieres todo para ti, terminas por arruinar la relación; las jaulas aunque sean de oro no dejan de ser lo que son: JAULAS.

En el amor hay libertad.

No temas amar y a la vez conceder libertad, si es amor siempre volverá a ti, siempre querrá estar contigo, no te cambiará por nada ni nadie. Eres su amor, su prioridad.