La autoconfianza es un sentido muy fuerte que puedes desarrollar en tu vida.

Uno de los pasos más importantes para lograr tus propósitos en la vida, es desarrollar un fuerte sentido de autoconfianza. Las personas con una genuina autoconfianza son usualmente calmadas y seguras de sí mismas hasta el punto que no necesitan hacerse notar para demostrarlo.

Visualízate tú mismo como la persona que quieres ser:

Cada mañana invierte algunos minutos visualizándote a ti mismo como la persona que sueñas ser en un futuro. Piensa acerca de la forma de vestir, la manera en que te cuidas y cómo interactúas con las demás personas. Verte como la persona en la que te quieres convertir es el primero paso para lograr construir una gran autoconfianza.

Vístete bien:

Una de las formas más efectivas de mejorar instantáneamente tu nivel de autoconfianza es vestirte bien y tomar la decisión de mantener bien peinado. Esto no significa que debas ir de compras y gastar un montón de dinero en imagen. En vez de eso, puedes enfocarte en usar tus mejores prendas, e ir mejorando paulatinamente tu closet poco a poco sin malgastar tu dinero.

Postura positiva:

Otra manera poderosa de incrementar tu sentido de autoconfianza es pararte derecho y mirar al frente. Mientras seas capaz de cambiar tu postura simplemente sabiendo que estás mal con ello, será mejor para tu autoconfianza en el sentido en que emanarás seguridad por doquier. Practicar ejercicio también puede condicionar tu cuerpo para esto.

Sé más participativa: 

Alguna vez has notado que las personas en la mayoría de actividades grupales (tales como reuniones) buscan alejarse lo más posible para no participar. Una gran forma de incrementar tu visibilidad y sentido de autoconfianza es tomar la decisión de siempre sentarte en frente y participar. Cuando tengas algo para decir, no temas decirlo.

Una manera de reparar tu autoconfianza en ésta situación es mantener un historial de éxitos y logros pasados (preferiblemente por escrito) así como también los comentarios positivos de las demás personas acerca de ti.

Tan pronto como revises tus archivos de éxitos llenarás tu mente con pensamientos positivos y tus dudas e inseguridades desaparecerán pues sabrás que eres  más capaz de lograr lo que te propones de lo que piensas.

Gradualmente desarrollarás un mayor sentido de autoconfianza, que se tornará para ayudarte a perseguir y lograr tus más importantes metas y sueños.

Pensar positivo se trata de escoger cuidadosamente nuestros pensamientos.

Algunas personas descartan el poder del pensamiento positivo, simplemente porque no saben los grandes beneficios que éste trae, y porque creen que sólo se trata de tener optimismo ciego.

Pensar realmente positivo es:

Saber conscientemente cuál es tu situación actual y qué cosas podrías esperar del futuro. Conocer los peores y mejores escenarios posibles resultantes en determinada situación. Saber de qué manera tú, con tus habilidades, puedes influenciar dichos resultados. Convencerte a ti mismo de que puedes dar lo mejor de ti y que no importa realmente el resultado.  Realizar un autoanálisis completo para ir calibrando cada vez mejor tus expectativas positivas

Rodéate De Gente Con Actitud Mental Positiva.

Las influencias negativas siempre logran “pegarnos” su negativismo, ya sea poco o mucho, dependiendo de lo influenciables que seamos; pero siempre algo nos contagian. Si nosotros estamos rodeados de gente que nos apoya, nos motiva, nos inspira; en vez de estar con alguien que nos crítica y que duda de nosotros.

Realmente es mucho más fácil que en el momento en que tengamos una dificultad, podamos superarla más fácil y rápidamente. Y así como las personas, existen malas influencias de otros tipos; como por ejemplo los noticieros, los periódicos, algunos sitios de internet, e incluso las redes sociales.

 Sé Agradecido en  todo momento.

También puedes intentar sentirte agradecido en todo momento por las cosas que has logrado y por las cosas buenas que tienes en este momento. Hay personas que se sienten mal por tener un carro viejito, pero no  agradecen que ese carro viejo les brinda. La forma eficiente de llegar del punto A al punto B, protegerse de la lluvia y muchas otras cosas. Cuando nosotros nos sentimos agradecidos, nuestra mente no tiene cómo pensar negativo. No hay forma de pensar negativo y estar agradecido al mismo tiempo; por lo tanto esto es una ayuda increíble para la actitud mental positiva.

Las influencias negativas siempre logran “pegarnos” su negativismo,.

Ya sea poco o mucho, dependiendo de lo influenciables que seamos; pero siempre algo nos contagian. Si nosotros estamos rodeados de gente que nos apoya, nos motiva, nos inspira; en vez de estar con alguien que nos crítica y que duda de nosotros.  Realmente es mucho más fácil que en el momento en que tengamos una dificultad, podamos superarla más fácil y rápidamente.

Y así como las personas, existen malas influencias de otros tipos; como por ejemplo los noticieros, los periódicos, algunos sitios de internet, e incluso las redes sociales. Medios de información en donde se comparten cosas horribles y malas todo el tiempo. Nuestra mente termina pensando que todo es malo y que esas situaciones negativas son mayoría, cuando realmente no es así.

Mis emociones se fueron de vacaciones ¡No sé que hacer!

Pasar por momentos de transformación es lo mismo que pasar por un momento de crisis.  Durante la crisis te sientes fuera de ti, extraña a ti misma y a quienes te rodean, no te hayas pero esto es normal, estás cambiando.

Quizás llevas mucho tiempo con muchas emociones confusas e intensas dentro de ti, y emocionalmente te sientes cansada, harta, hastiada, y de cierta forma tus emociones también están cansadas y se han ido de vacaciones.

Lo que antes te emocionaba, ya no tiene sentido para ti, has perdido las ganas de hacer las cosas pues no te generan ninguna emoción.  Esto se llama en psicología “labilidad emocional”, o sea, que no sientes casi nada.

Entraste en una crisis existencial.

Te encuentras escéptica  y cuestionas todo a tu alrededor. La realidad de esto es que has perdido contacto con tu propia espiritualidad y divinidad que llevas dentro, con el hecho de que tu cuerpo y mente funcionan perfectamente guiados por tu esencia, te has olvidado de quien eres realmente, más allá de tu mente y de tu cuerpo. Has olvidado de qué se trata vivir, o quizás estás a punto de descubrirlo.

Estás en desequilibrio ya sea físico o emocional.

Le dedicas mucho tiempo a otras cosas menos a ti misma, te preocupas demasiado por el futuro y disfrutas poco del presente, te fijas en lo negativo y te has realmente olvidado de lo positivo. Así es que probablemente sea momento de recuperar el equilibrio en cómo usas tu tiempo, tu mente y tus emociones.

Reconecta contigo misma.

Olvídate de todo lo aprendido, de lo que te digan o de lo que esté pasando en la vida y sociedad.  Date los días que sean necesarios para que vuelvas a conectar contigo misma y dejes de sentirte separada de ti.

Vale la pena que sientas, que vivas, que crees tu propia realidad y experiencia.

Encuéntrate a ti misma y descubre lo que quieres hacer de tu vida, que crees tus propias reglas y creencias de vida.

Vale la pena que te des la oportunidad de dejarte sorprender por la vida y por lo que viene en el futuro.  Aunque creas que solo viene más “sin sentido”, no es verdad. Vienen más experiencias, personas y emociones que ni te imaginas que podrían existir, y vale la pena vivirlas y descubrirlas.

 

 

Hay palabras que pueden herir más que un flechaso en el corazón.

La peor parte es que esto ha hecho que te pongas extremadamente molesta o enfadada  con la persona que dijo esas malas cosas sobre ti. Esto es en lo que piensas todo el día. Tu día está arruinado. No puedes silenciarlas y sacarlas fuera de tu mente.

Estamos destinados a encontramos con personas que nos hacen daño.

Todos tenemos diferentes valores y principios, así que cuando nos encontramos con alguien que es diferente en términos de cómo ve la vida, hay muchas posibilidades de que se genere un conflicto. Y algunos están muy dispuestos a expresar su desacuerdo, no importándoles los repugnantes que pudieran ser.

Puede que te preocupes demasiado acerca de lo que otros piensan.

Constantemente estamos preocupadas por lo que otros piensan de nosotras y cómo nos ven. Muchas de nosotras no nos gustan ser juzgadas y nos preocupamos por la imagen que estamos retratando a los demás. Puede sonar como algo legítimo, ya que vivimos en una sociedad en la que hemos de seguir las reglas o de lo contrario pudiéramos ser rechazadas.

¿Cuándo esto es demasiado?

Es por esto que las palabras que salen de las bocas de los demás nos hacen daño. Dejamos que ellas nos hieran. Y no podemos permitir esto en ningún momento cuando se trata de nuestro bienestar emocional.

Reemplácelos con un pensamiento positivo.

Cuando alguien te insulta o te dice algo con lo que estas completamente en desacuerdo, estas palabras se repiten en tu cabeza una y otra vez. La razón por la que siguen estando en nuestras cabezas es que nos han enseñado a que lidiemos directamente con eso. Se nos dice que lo racionalicemos, lo razonemos e incluso analicemos el porqué de ello lo cual termina siendo un ciclo irónico que nos mantiene pasivamente pensando sobre lo dicho, lo cual te está perjudicando en primer lugar.

Basta con darte cuenta de que estos son sólo  pensamientos que pasan por tu cabeza.

Sustitúyelos con otros pensamientos más positivos. Podrían ser por una visión optimista del futuro o por algún bonito lugar en el que realmente te gustaría vivir.

 ¿Por qué dejar que los negativos te arruinen tu día?

Tu mente es tu mente por lo que tú puedes controlar tus pensamientos y así lograr animarte a ti misma.  Las palabras que nos han dicho otras personas nos han dolido porque no hemos hecho nada al respecto. Nosotras no las contradecimos y simplemente las toleramos. No dejes que otros te hagan daño, debes ponerse de pie por ti misma y hacer una réplica cuando no estás de acuerdo con lo que dicen. Esto permite expresarte, lo cual más o menos te ayudara a liberar la negatividad dentro de ti, no te calles saca de adentro y dile lo que también piensas, se acabaron las princesas no más.

 

Cuál es mas fuerte, la atracción fisica o la química entre una pareja.

El físico no es el único componente que nos suscita la atracción sexual. Muchas veces hay feos que tienen mucho éxito y conquistan a mujeres increíbles.

La atracción sexual en la naturaleza, hace referencia a la capacidad de atraer el interés sexual de potenciales parejas reproductivas. En el ser humano se entiende como la habilidad para generar interés erótico a otras personas de distinto o mismo sexo.

Atractivo físico.

 Se basa en los criterios de belleza que tenemos prefijados consciente e inconscientemente en nuestro cerebro y pueden agrupar: los citados cánones de belleza condicionados por la sociedad o por la moda, los denominados “parecidos físicos”, es decir, la selección de personas que compartan rasgos físicos con nosotros o que tiendan a parecerse a nosotros, la búsqueda de la imagen del padre, de la madre o de personas que han mostrado mucho afecto hacia nosotros o con las que hemos sido felices. Incluso personas que han tenido padres de edad avanzada y al llegar a la edad adulta se sienten atraídos por personas de más edad.

Atractivo psicológico.

Inconscientemente tienden a atraernos los hombres y las mujeres que cumplen criterios de fertilidad, que exhiben buena salud y buena genética. Mujeres de grandes pechos, cintura estrecha, sugerentes nalgas, mandíbulas delicadas, etc. y hombres con mandíbulas pronunciadas, pómulos marcados, complexión atlética y con el peso correcto. También, cuando conocemos a alguien realizamos de manera inconsciente un análisis morfo-psicológico del rostro, estando la simetría de la cara relacionada con el atractivo sexual.

Imagen personal.

Se refiere a nuestros cuidados personales para mejorar nuestro atractivo físico, como pueden ser la higiene personal, peinada, maquillaje, estilo de vestir, olor, etc. También define nuestra personalidad y a veces puede ser favorable o desfavorable, en función de los gustos de nuestros interlocutores.

Sentido del olfato. “la química”.

Es probablemente el factor más determinante. Cada cuerpo desprende un olor característico que capta nuestro sentido del olfato. Ese olor está impregnado de feromonas, que son sustancias químicas que despiertan la atracción sexual. Todos estos mediadores químicos no sólo intervienen en la atracción sexual, sino que son capaces de determinar de quién nos enamoramos, influyendo directamente en el denominado “flechazo” y en nuestra toma de decisiones.

Las feromonas son señales químicas olorosas que actúan a distancia a dosis moleculares. Constituyen un medio de comunicación. Imposible detener el poder de las feromonas sexuales y de las sustancias que las estimulan, a pesar de que los humanos producimos menos feromonas actualmente como consecuencia del proceso evolutivo y por el exceso de higiene.

Las feromonas pueden despertar esa atracción espontánea por un desconocido o desconocida, que llamamos “flechazo”. La química del deseo se escapa de todas las normas de la razón y puede ser el comienzo de una apasionada historia de amor.

 

 

Los ojos dicen que son los reflejos del alma.

La mirada es la parte del ser humano que más comunica, la que más transmite y con la que conectamos de forma más intensa. Entender todas esas pistas no verbales inscritas en los ojos de los demás nos permitirá intuir, por ejemplo, falsedad, sinceridad o la magia de la atracción.

Es tal el magnetismo de estos órganos fascinantes que a veces no somos plenamente conscientes de todos los secretos que esconden. Aunque muchos de nuestros comportamientos, actos y palabras pueden filtrarse por los condicionamientos sociales y por nuestra voluntad, la mirada se expresa un tipo de lenguaje que no siempre podemos controlar.

Si alguien nos atrae la pupila se dilata.

La mirada se ensancha cuando nos sorprendemos, se dirige a una dirección cuando intentamos recordar algo o baja cuando nos quedamos suspendidos en un estado de introspección. Son tantos y tan sutiles los matices que caracterizan el comportamiento de nuestros ojos que siempre es interesante conocer más información al respecto. De este modo, podemos llegar a profundizar en la mente de los demás o a leer sus emociones de un modo efectivo.

Cuando hablamos del lenguaje de los ojos no nos referimos solo al globo ocular y la pupila.

El gran poder expresivo de nuestra mirada se orquesta sobre todo por un complejísimo entramado de nervios y músculos que intervienen en el movimiento de las cejas, los párpados, las sienes, etc.

Todo ello reflejan la activación emocional de cada momento, ahí donde los parpadeos, cumplen también su función.

Por ejemplo, se sabe que cuando algo nos sorprende, nos indigna o incluso nos enfada, tendemos a parpadear mucho más. Asimismo, también en es común que se parpadee bastante cuando interaccionamos con alguien que nos agrada o cuando estamos pensando en muchas cosas a la vez.

Puede que todo ello nos parezca contradictorio, pero conviene saber que este acto, el de parpadear de forma más intensa de lo normal, es un mecanismo que pone en marcha el cerebro cuando se siente más nervioso de lo habitual. Por tanto, si deseamos leer las emociones de los demás a través de sus ojos es importante centrarnos en el contexto o en la conversación que mantenemos en ese momento.

Los presentimientos a medio camino entre la intuición y la premonición.

Lo llamamos corazonadas, Son una forma de premonición, pero no está referida a grandes acontecimientos, sino a situaciones personales que nos involucran. Son la suposición de que algo sucederá de determinada forma. el corazón de una madre nunca se equivoca.

Esta afirmación hace referencia a que, aparentemente, las madres son capaces de detectar lo que le conviene o no a sus hijos. También se habla del “me late”, o del “me huele”. Esas expresiones tienen que ver con la supuesta posibilidad de que se pueda ver más allá de lo aparente.

Actúan como una especie de radar. Captan de forma imprecisa que va a suceder algo bueno o malo.

También que está por llegar un acontecimiento grato o, por el contrario, una tragedia.

¿Podemos tomar muchos relatos como base para afirmar que sí existen los presentimientos?

 hay ocasiones en que los seres humanos, efectivamente, se anticipan a lo que va a suceder. La clave de todo esto no está en ninguna fuerza mágica, sino que se encuentra en el inconsciente. Los investigadores indicaron que el inconsciente tiene una información y unos conocimientos mucho más amplios y profundos que los del consciente.

Algunas mediciones fisiológicas indicaron que el organismo responde antes de que el estímulo se haga consciente. Aunque no podemos dar crédito a todas las sensaciones y a todos los pensamientos que nos invaden, muchas veces estos son tan intensos que no somos capaces de hacer oídos sordos.

Llamémoslo sexto sentido, intuición o pálpito, bienvenidas sean aquellas sensaciones que nos ayudan o bien a protegernos o bien a disfrutar del momento solo sigue tu camino que todavia es muy largo de recorrer.

La obsesión ahoga, aprieta y asfixia, siendo su principal arma el control y la falta de libertad.

Ser obsesivo en una relación de pareja significa ir más allá del amor y construir un muro que envuelve a la relación sin dejar margen de maniobra. La exclusividad que se establece es tan rígida que finalmente acaba originando sentimientos de desconfianza y alerta en la relación. A ver qué va hacer la pareja, cómo y cuándo, con quién va a estar y decidir sobre ello.

Cuando la obsesión aparece en una relación normalmente tiene que ver con una baja autoestima. 

Algo le falta a la persona que lo experimenta. Es como si una sensación de vacío le invadiera y se llenase con la otra persona. Mientras que quien siente amor no se llena con el otro sino que se complementa.

El amor ofrece aceptación, libertad y respeto.

 Da alas al otro en lugar de apresarlo con cadenas. Y aun estableciéndose un compromiso, no aparece la exclusividad como norma sino que se valora la honestidad y el bienestar de ambos miembros de la pareja. El amor obsesivo llega a su fin cuando la persona que lo sufre es consciente de su comportamiento y decide acabar con él.

Aflojar las cadenas con las que hemos apresado la relación para poco a poco convertirlas en alas.

Es conveniente reflexionar sobre el para qué de esa obsesión. A menudo, si lo hacemos bien, encontraremos que la obsesión procede de un sentimiento de inseguridad por el temor a perder al otro o a quedarse solo principalmente. Cuando se haya detectado, el siguiente paso será responsabilizarse de esas necesidades y gestionar las emociones resultantes de ellas con el objetivo de evitar que interfieran en la relación.

Ponerse en el lugar del otro también ayuda.

Es muy importante entender que el amor no es vinculante y que la posesión y el control lo anula por completo. Amar es aceptar, elegir y respetar, en definitiva, confiar. Confiar en uno mismo es el impulso para hacer crecer la autoestimay de este modo, eliminar todas esas inseguridades y dudas en relación a la otra persona. Si está con nosotros es por elección no por obligación, por lo tanto, se presenten dificultades a la hora de poner límites a la obsesión lo recomendable es acudir a un profesional especializado.

El trabajo con él ayudará a encontrar una solución y a aprender diferentes tipos de estrategias para hacer frente a la situación. Amar sanamente implica estar comprometidos por el crecimiento como motor de la relación de pareja. Lejos de miedos y ataduras. De manera que el objetivo de la relación no es ser felices, sino ser conscientes y evolucionar.

El amor es la práctica de la aceptación y la libertad es un sentimiento intenso y sincero que nos ayuda a mejorar y que tiene como base el amor propio, porque si no nos amamos a nosotros mismos, difícilmente sabremos amar bien a los demás.

 

 

Usando el sentido común para no complicar tu vida.

El sentido común es lo que la gente piensa a nivel general sobre un tema en particular.

Es como una especie de “acuerdo natural” que las personas hacen sobre algo. Es una forma de juzgar razonablemente las cosas, sin necesidad de que una determinada información esté comprobada científicamente; lo único que importa es que la mayoría de las personas lo consideran cierto. es la experiencia que cada persona ha tenido en el transcurso de su vida. Muchas de esas experiencias nos aportan conocimientos valiosos y positivos, por lo que, según el conocimiento que se adquiriere en base a esas experiencias, se establecen creencias que a nivel popular se consideran de buen juicio.

El sentido común también depende de no complicar excesivamente una situación.

De aplicar experiencia, conocimiento general y de confiar en que determinadas premisas sean válidas para situaciones futuras. Toda persona a lo largo de su vida se encuentra con frecuencia con situaciones que le suponen un dilema, momentos en los que ha de tomar una decisión. Cuando llegamos a este punto, solemos confiar en nuestras experiencias, sabiduría y, por supuesto, nuestro sentido común… pero ¿sabemos utilizar este “sentido” correctamente? Pues la verdad es que muchas más veces de lo que creemos la respuesta es NO.

Tomar una decisión a la hora de elegir un objeto material puede ser una tarea más o menos sencilla, pero hacerlo con personas y situaciones, no siempre es tan simple y nos vemos supeditados a la presencia de nuestros sentimientos y emociones, aparte de a nuestro estado personal del momento.

Cuando debemos tomar una decisión.

Cuando alguien nos pide un favor o simplemente una opinión, cuántas veces nos hemos sentido abocados a hacer o decir aquello que, en realidad, no queremos hacer o no pensamos.

Cada cual, dependiendo del momento, la situación y las circunstancias adopta una postura, que es la que cree más adecuada y conveniente de acuerdo con sus propios deseos y convicciones. Y aunque lo ideal es tomar una decisión sin represiones externas sociales, pero preservando un cierto grado de autodominio a la hora de la verdad muchas veces es el “qué dirán” qué pensarán”) o los propios prejuicios los que nos impiden actuar serenamente  ósea con sentido común.

El sentido común nos debería proteger de cometer errores.

Seguramente nos parecerá que cualquier animal tiene más sentido común, y es cierto, pues no tiene tantas cosas en qué pensar, ni tanto que sopesar para tomar una decisión. He aquí nuestro eterno dilema, los humanos disponemos de tantas posibilidades de acción que muchas veces nuestra mente no es capaz de valorarlas todas con el tino suficiente como para llegar a una conclusión realmente beneficiosa para nosotros, tanto a corto, como a medio o largo plazo.

Uno de los principales obstáculos que encontramos en este sentido, es la gran importancia que le hemos ofrecido las personas a nuestras “necesidades”.

Nos decimos constantemente: “necesito tener bastante ropa, para vestir bien en todas ocasiones”, “necesito tener un teléfono móvil”, “necesito un televisor”, “necesito amueblar la casa y decorarla con objetos bonitos”, “necesito tener un coche”, “necesito un ordenador”…, en fin, la lista es realmente interminable La prueba está en que muchas personas que no se consideran socialmente atractivas son felices, también hay muchas que no tienen buena salud pero no les impide disfrutar de la vida, muchos solteros son felices, numerosas personas sin objetos de lujo también son felices.

Si disfrutas de la soledad y te agrada la tranquilidad podrías ser introvertida.

Si en vez de las grandes fiestas prefieres los encuentros más íntimos entre amigos y si a menudo te distraes y pierdes el interés en la conversación porque te resulta banal, es probable que seas una persona introvertida. Quizás también es probable que durante toda tu vida hayas deseado ser más extrovertido/a o que incluso te hayan tachado de tímido. Sin embargo, la introversión no es timidez y, aunque en nuestra sociedad se ha asociado la imagen del éxito con la extroversión, lo cierto es que ser introvertido también tiene sus ventajas.

La introversión es una característica de personalidad que no implica miedo ante las situaciones sociales.

La persona con personalidad introvertida simplemente necesita la soledad y no rehúye el contacto social por temor sino porque no le apetece estar rodeada de gente, porque es reservada y prefiere mantener sus emociones en privado.

Al contrario, la persona excesivamente tímida normalmente desea mantener ese contacto social, pero su miedo se lo impide. Cuando se instaura la timidez, la persona experimenta una sensación de incomodidad y nerviosismo, sobre todo cuando está frente a desconocidos o debe desenvolverse en grandes grupos. Como resultado, sufre por ello, hasta el punto que puede llegar a desarrollar una fobia social.

Las personas introvertidas son las que prefieren mantener charlas sobre temas más trascendentales, las conversaciones sobre asuntos banales les suelen molestar y les resultan aburridas, por lo que prefieren no participar en ellas.

Disfrutan de tener tiempo para sí mismos.

Es por ello que cuando las personas introvertidas tienen la oportunidad de tomar un descanso, lo aprovechan para leer, ver una buena película o escuchar música. Estas personas disfrutan de la soledad y el silencio es importante para su bienestar emocional.

Son muy detallistas.

Tienen una habilidad especial para notar detalles que pasan desapercibidos para el resto de las personas. También son capaces de captar las situaciones en su complejidad, analizando el panorama completo.

Les gusta escribir.

Porque de esta manera pueden expresar sus emociones sin que medie un contacto directo. Por eso pueden llevar un diario o incluso lanzarse a la aventura de ser escritores. También es usual que prefieran responder a través de un correo o un mensaje de texto, en vez de aceptar una llamada telefónica.

El cerebro de las personas introvertidas.

Las personas introvertidas no son, necesariamente, más inteligentes que los extrovertidos, al menos en lo que a cociente intelectual se refiere. Sin embargo, las investigaciones indican que son capaces de procesar una mayor cantidad de información, siempre y cuando estén en un entorno tranquilo.

De hecho, se ha descubierto que la actividad eléctrica en el cerebro de las personas introvertidas es mayor de la que se aprecia en los extrovertidos, lo que indica una mayor activación cortical, tanto cuando solucionan problemas cognitivos como en estado de reposo.

Desventaja de ser introvertido.

no es oro todo lo que reluce. Ese diálogo interno también puede dar lugar a un pensamiento rumiante de los problemas. Un buen caldo de cultivo paratrastornos como la depresión, la ansiedad o el trastorno obsesivo-compulsivo, problemas que son más comunes en las personas introvertidas. De hecho, también se ha apreciado que estas personas son más auto-críticas, lo cual puede llevarles a exigirse demasiado y aumentar la presión.

Las personas introvertidas, escuchan con atención, ven detalles que pasan desapercibidos para los demás, tienen un gran autoconocimiento, desarrollan grandes pasiones, tienen la capacidad de auto-motivarse, son excelentes líderes, son muy sensibles, piensan que los introvertidos son fríos y distantes pero en realidad son sensibles y empáticos.

Lo que sucede es que no buscan rodearse de mucha gente, sino cultivar buenos amigos. No buscan la cantidad, sino la calidad de las relaciones. Además, siempre se mantienen atentos a los detalles y están dispuestos a ayudar a los otros y asi me defino en lo personal.