¿Estás preparada para ver a tus hijos emprender el vuelo?

Los sueños y proyectos quedan en suspenso por mucho tiempo, todo lo que hicimos antes y lo que queríamos hacer, se queda en “en el archivo mental”, ahora nuestro mundo es nuestra propia familia, debemos cuidar de nuestros hijos, la escuela, la ropa, la comida, le educación, nuestros días se hacen cortos… afortunadamente muchos esposos están y cuidan de traer el sustento para la prole, trabajan a la par de la madre por el bienestar de su familia.

La vida nos enseña a ser madres, y sin embargo cumplimos las funciones cuando nos llegan los hijos

La casa hasta hace poco llena de risas, juguetes y pequeñas travesuras, se limita a cuatro paredes pobladas de recuerdos y memorias que nos arrancan sonrisas o nos humedecen los ojos con lágrimas al recordar los años idos que se escurrieron como agua entre los dedos… la casa que una vez nos pareció muy grande y que más tarde se llenó de la inocencia de nuestros hijos vuelve a estar como cuando empezamos.

Los extrañamos, no podemos evitar el preocuparnos por las aves que ahora vuelan en otro cielo, más alto y más amplio que la protección que un día tuvieron con nuestros cuidados y desvelos. Qué difícil se nos hace aceptar que ya han desarrollado su propia personalidad, aceptar que es algo que debemos respetar, qué difícil se nos hace recordar que al igual que nosotros, ahora son nuestros hijos quienes tienen su propia vida, sus propias preocupaciones y obligaciones; qué difícil se nos hace aceptar que al igual que nosotras lo hicimos un día, ahora les toca a ellos empezar su propio nido.

¿Qué tal esa segunda luna de miel que acariciamos tanto tiempo?  

Nunca es tarde para empezar algo que antes no pudimos, esperaremos la visita de nuestros hijos y será cada vez una fiesta, ahora les toca a ellos transferir lo que una vez aprendieron en el seno del hogar,  les toca a nuestros hijos poner de manifiesto lo que aprendieron de nosotros, de sus padres. Dejemos a nuestros hijos que vuelen alto, como también un día nosotras emprendimos el vuelo lejos del nido que nos abrigó con amor y dedicación de nuestros padres, así es la etapa de la vida que obviamente debe continuar, y debemos sentirnos felices que nuestros bebes ahora ya adultos encontraron a la persona indicada como lo hicimos nosotras.

Es mejor enfocarnos en lo bueno que obsesionarnos con lo malo.

Nadie tiene una vida perfecta, pero todas tenemos algo o alguien por lo que estar agradecidas. Valoremos lo que sí tenemos, abramos los ojos a las cosas que realmente importan y no nos dejemos llevar por la amargura. Las personas que lo dicen han perdido lo que más les importaba. Estaban ciegas a lo bueno que tenían en sus vidas, y por no valorarlo, lo han perdido.

¡Nos quejamos demasiado!

Escucho a madres quejándose siempre de que ahora que tienen hijos son unas esclavas, que no pueden salir, que están todo el día atareadas… Madres tomando antidepresivos porque han perdido su libertad, o maridos quejarse de sus esposas. ¡Tienen un tesoro y no lo saben reconocer! ¡Cuántos hombres morirían por tener la oportunidad de tener a su mujer a su lado! ¡Qué desperdicio! Veo a personas que viven amargadas todos los días porque odian su trabajo. No se dan cuenta de que millones de personas están sin trabajo y morirían por tener la oportunidad que ellos tienen.

Personas que no tienen pareja ni hijos, que se obsesionan con lo que no tienen. En lugar de disfrutar de su libertad para ir y venir, de invitar a los amigos a cenar, de sacar provecho de su tiempo, se encierran en su soledad, y se vuelven tristes y amargadas nadie está conforme con lo que la vida le dió.

No que tengamos que aceptar todo lo que tenemos en nuestras vidas.  

Hay relaciones destructivas y situaciones que jamás debemos aceptar. Pero en un contexto “sano”, no nos amarguemos. Si nos vamos a fijar en lo malo, que sea solamente para cambiarlo. Si no podemos cambiarlo, centrémonos en lo bueno. A veces estamos cegadas por nuestras frustraciones y perdemos de vista la belleza que hay en nuestra vida.

Cada una tiene la capacidad de tener éxito y de florecer en todos los ámbitos de nuestra vida! Somos  muy afortunadas.

Sé que te amo, y quisiera conservarte, pero, a la fuerza ya no quiero tu amor!

Para mí, antes que todo estabas tú, te amo y sé que eres el hombre de mi vida, y por amor he atendido siempre a todas tus solicitudes, a pesar de que me has demostrado hasta la saciedad, tu marcado desinterés, no me importó porque te amo y soy tuya. tú vives en un mundo aparte, y tu burbuja no te permite ver la realidad… ¡Deja al menos que yo la vea por ti y para ti!

Nada que me hayas pedido que yo no te haya concedido.

Por seguirte a ti, he dejado familia, trabajo, amigas y estudio, porque tú eras más importante que todo para mí. ¡No; no te estoy reclamando nada! No me pesa estar alejada de todo y de todos, -lo confieso- no importa porque te tengo a ti, y sabes que a pesar de que vienes a casa cuando quieres; y ya no me llamas por teléfono como solías hacerlo antes, encontraste día a día una excusa y un pretexto siempre dispuesto y listo para ti… ¡Para mí… ninguno!, pero no importa porque soy yo la que te amo… Sé que te amo, te respeto, te valoro y quisiera conservarte.

Pero lo que sí es evidente es que pocas mujeres se animan a tomar las riendas de su corazón y de su vida, en vez de ser gobernadas, o atreverse a dar su autorización para ser manipuladas y chantajeadas sentimentalmente por ese hombre cómodo, al que le encanta llevar una doble vida, y hasta se pavonea de ello como si su obra fuera para aplaudirse, o que en el peor de los casos, le gusta jugar con los sentimientos ajenos o llevar una relación superficial, sin compromiso, o de manera gratuita y de forma regalada, porque amigas queridas, de que los hay… ¡Los hay… y son muchos!

¿Cuántas mujeres en el mundo quisieran tener el valor de pronunciar este diálogo, aunque sea doloroso antes de darle punto final a una relación que sólo les ha traído penas, soledad, lágrimas y sufrimientos a su vida?

No lo sé, creo que muchas. Y desgraciadamente la mujer lleva todas las de perder… ¡Si se deja! Porque si se fijan amigas queridas, el hombre es lo que es y “supuestamente” nada le queda mal, y en la mujer es diferente, a ella se le juzga y se le condena sin darle (a veces), ni siquiera la oportunidad de defenderse, y no siempre son mujeres las que fungen como jueces en los tribunales o cortes del mundo, la mayoría… ¡Son hombres!

Un sobrino es el mejor regalo que un hermano puede hacer.

Tener un sobrino es una maravilla, el regalo más grandioso que un hermano te puede hacer. Hay muchas razones por las que esto es auténtico, entre otras porque su inocencia y su alegría ponen patas arriba la vida familiar.

Sus pequeñas manitas, su afán de recorrer la vida, su alegría, su entusiasmo, sus sonrisas, sus llantos, su amor, sus ganas, sus ojos brillantes y su expectación ante el mundo que tiene que explorar.

Tener sobrinos es algo inigualable, porque ser tío significa mucho más de lo que se puede describir con palabras. Es fascinante la relación tan especial que se establece y lo generosa que esta es en amor.

“Solo los tíos pueden dar abrazos como padres, guardar secretos como hermanos y compartir alegrías como amigos.”

Primera enseñanza: aprendes a amar de manera incondicional
Si no has tenido hijos todavía, un sobrino te enseña lo que es el amor incondicional.
 Es fabulosa esa sensación de poder darlo todo por alguien y de sentir una ternura inmensa y una necesidad infinita de protección.

Ser padres, compañeros de juegos, amigos, confidentes, instructores… Todo eso en conjunción solo puede conseguirse en la relación de tíos y sobrinos, pues es un intercambio en el que prevalece la igualdad, el disfrute y el entendimiento.

Los tíos se alejan de la prohibición, la imposición y las reglas, las cuales están presentes de una manera mucho más flexible y cooperativa entre tíos y sobrinos. Esto tiñe el intercambio de un color especial.

Segunda enseñanza: aprendes a comportarte como un superhéroe
Desde el momento en el que tienes la etiqueta de tío te conviertes en una especie de superhéroe. Eres una persona admirable de los pies a la cabeza, lo cual te otorga la responsabilidad de sorprender, inventar y transmitir un amor infinito.

Cada cálida explosión, cada abrazo y cada guiño de complicidad son muestras de que la más maravillosa creación de tu hermano o hermana es uno de tus puntos cardinales.

“Esta sintonía especial puede darse gracias a que la presión y la responsabilidad de las pautas de crianza no ahogan el placer de jugar, hablar y cuidar del niño.”

Tercera enseñanza: rescatas la admiración por la vida
Otra de las grandes enseñanzas es la de aprender de nuevo a admirar y a disfrutar de la magia de la vida, del aprendizaje diario, del entusiasmo, de la alegría, de la inocencia y del corazón. Es decir, reconvertirse en niño siendo un adulto.

Tanteando como si fuésemos los mayores inexpertos del mundo en vivir conseguimos volver a disfrutar de manera relajada, así como a compartir un entorno mágico con ellos en el que prima el cuidado, la felicidad, el reconocimiento y la complicidad.

No es fácil satisfacer todas estas expectativas, pero el empeño por hacerlo viene acompañado por la condición de ser tío, de haber recibido el mejor regalo que la fraternidad ofrece: los sobrinos.

La importancia de los tíos en la vida de los sobrinos
El legado emocional que un tío ofrece a un sobrino es otra de las razones que hacen de esta relación un punto y aparte en la vida de los chiquillos.

El papel de los tíos requiere ser grandes mentores, personas que les ayudan a tener otros puntos de vista ante la vida, familiares que comparten sin juicios las inquietudes, los juegos, los pensamientos y los sentimientos.

Un tío puede lograr inspirar en un niño aficiones y motivaciones, aconsejarle y orientarle en momentos complicados de su vida con temas con los que puede entrar en conflicto con sus padres o que, simplemente, no son los mejores para tratar en el núcleo familiar más directo.

Así, aunque un tío no es un amigo, sí que representa la complicidad, la confidencialidad, la cercanía y la lealtad dentro de la incondicionalidad de la familia. Todas estas características se envuelven en la figura de persona adulta, flexible y próxima.

“Los tíos son amigos para toda la vida y los sobrinos son acompañantes incondicionales en la vida de su familia. Un hermoso legado que se intercambia en una relación sin rivales, sin presión y sin secretos.”

Muchas veces el papel de los tíos en la vida de los niños no se reconoce. De igual modo, también parece que un sobrino queda relegado con la aparición de los hijos. Sin embargo, siendo una relación tan especial y tan mágica, si se cultiva adecuadamente será una de las sendas emocionales que más orgullo nos hagan sentir durante toda la vida.

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Hija, tú fuiste un gran maestro. Con sólo nacer me enseñaste a amar.

Nunca pensé sentir un amor tan grande hasta el día que te tuve entre mis brazos y mis ojos te vieron por primera vez fuera de mi pancita…lo recuerdo como si fuera ayer. Solo escuche tu llanto después de unas horas de espera y mi reacción fue inmediata, yo que pensé que era muy fuerte y que me iba a mantener firme con mis emociones en todo momento, pues me equivoque. al momento de escucharte lo primero que hice fue llorar de alegría al saber que estabas sanita. por más que no quería llorar no me pude contener, llore y inmediatamente te pusieron en mis brazos y no lo podía creer como un ser tan bello y pequeñito pudo salir de mí, me sentía tan dichosa que no me importaba nada más que tu en ese momento se me olvidaron todos mis problemas y solo comenze a vivir por ti y para ti.

tenia la necesidad de protegerte  y darte todo mi amor, solo se que desde que apareciste en mi vida la llenaste de puritita felicidad!!!

Querida hija quisiera poder evitarte muchos sufrimientos pero se que te privaría de las lecciones de la vida.

Hija: quisiera poder evitarte el dolor del aprendizaje, pero sé que te privaría del placer de aprender. Quisiera evitarte el dolor de las primeras frustraciones amorosas, pero te privaría de la madurez que brinda el sufrimiento. Quisiera poder evitarte los obstáculos que sin duda surgirán pero te privaría del orgullo de superarlos y así, descubrir tu propio poder de mujer.

Soy muy dichosa porque en la vida, me han sucedido cosas muy buenas, pero lo mejor que pudo pasarme es convertirme en madre de una pequeña tan bella como tú.

Tú tienes el poder de lograr cuanto quieras de la vida… te lo digo yo que soy tu madre.

Lo que me gustaría darte hija mía es la libertad. Y eso solo se logra con el ejemplo, no con la privación de las etapas de la vida. La libertad es una rienda floja, un permiso para ser diferente y única y ser amada de todos modos.

Te amo y mi mayor orgullo es ser tu madre, gracias por ser mi hija.

Si eres mamá no dejes pasar estos maravillosos momentos:

Si eres mamá no dejes pasar estos maravillosos momentos:

Nunca te olvides de besar y abrazar a tu hijo, en cualquier momento o cualquier ocasión.

Nunca te olvides de decirle lo mucho que lo amas y lo que eres capaz de hacer por él o ella.

Nunca te olvides de enseñarle los valores primordiales, de hacerse respetar y también que respeten.

Nunca te olvides de jugar con ellos, por más ocupada que puedes estar deja todo por unos minutos y dedícate a ellos, juega o miren películas abrazaditos.

Nunca te vayas de tu casa sin despedirte de tus hijos ni mucho menos dejes de decirles cuanto lo amas.

Nunca trates de resolver todos sus problemas, deja que ellos también lo hagan, tienes que saber diferenciar el significado de amar con malcriar.

Nunca permitas que te falte el respeto desde niños, porque cuando crezcan lo harán peor.

Y lo más importante es que nunca te separes de ellos, siempre háblales por más grandes que estén y pregúntales cual fue el mejor regalo que les pudiste dar.

Sin duda ellos te responderán que el tiempo que le dedicaste.

Sé comprensiva cuando trates un problema con tu esposo.

 Discute de forma correcta. No permitas que el enojo tome el control porque puede hacer que digas cosas que lamentarás luego. Incluso cuando no concuerdes con tu esposo, necesitas respetar su opinión y su punto de vista. Para ser una buena esposa, tienes que entender que quizá nunca estés de acuerdo con ciertos temas. Ninguna pareja es idéntica en lo que respecta a la moral y las creencias, lo que significa que ambos tienen que aprender a manejar situaciones en las que no puedan cambiar sus opiniones.

  • Háblale en el momento apropiado. Simplemente no comiences a hablar sobre los problemas en cualquier momento. Evita hacerlo antes de la cena, mientras está pagando cuentas o cuando pasa por una situación estresante, como reparar un problema con tu automóvil. Y nunca, jamás, empieces una discusión frente a tus hijos.
  • Cuando te equivoques, admítelo. Tienes que aprender a responder a las discusiones y ser razonable para que puedas reconocer y disculparte cuando cometas un error.

No te desesperes por ver a tu bebe crecer rápido, luego extrañaras todo de él.

No te desesperes por ver a tu bebe crecer rápido, luego extrañaras todo de él.

El tiempo pasa muy rápido por eso es importante aprovechar los momentos únicos de cada etapa de nuestro bebé.

Extrañaremos sus llantos, al sentir la casa en silencio.

Extrañaremos sus travesuras, al ver la casa tan ordenada.

Extrañaremos sus besos y abrazos, al verlos partir sin despedirse.

Extrañaremos que nos busquen y ser su persona favorita, al tener que compartir su amor con alguien más…

No desesperes…pues cuando menos te des cuenta, todas esas cosas que solía hacer tu bebe se convertirán en el más preciado recuerdo.

¿Por qué celebrar el primer año de tu bebé?

Cuando nuestro bebé cumple su primer año sabemos que aún no entiende el significado del cumpleaños ni que la fiesta que se celebra es para él. Partiendo de esto, los padres siempre queremos los mejor para nuestros pequeños por eso el primer año de vida de nuestros hijos es sumamente importante.

Es significativo para toda la familia en general preparar una fiesta para celebrar el primer año del más pequeño de la casa, es una manera expresar cuán felices nos sentimos con nuestro hijo y asimismo recordar siempre lo maravilloso que fue celebrarlo.

Otras mamás por el contrario piensan que el bebé está muy pequeño y no disfrutará su día, por lo cual preferirá esperar a que tenga una edad en la cual el pequeñito tenga un poco mas de madurez y disfrute de la celebración de su cumpleaños.

Que nosotras las mamás somos quienes decidimos qué hacer con ese momento, pero lo que si no podemos es dejar pasar el día sin al menos preparar o comprar un pastel para hacer una mini-celebración de su primer añito.

Ahora bien, quizás estés en la indecisión de celebrar o no el primer año a tu bebé, por esa razón toma en consideración los pros y los contras de hacerlo.

Algunas razones que te motivarán a celebrar el primer año

  • Hace un año desde el primer día que viste a tu bebé, ¡celebralo! Es tu mayor propósito y debe ser una gran fiesta, el motivo la felicidad y la unión familiar
  • Si tu bebé no ha asistido a su primera fiesta, el momento ideal podría ser su propio cumpleaños, sin duda lo disfrutará a su manera. Seguramente lo que más le llamará la atención es la cantidad de niños con los que puede jugar o interactuar.
  • Ciertamente el bebé es muy pequeño todavía, pero ese recuerdo de su primer cumpleaños será para él un momento agradable ¡Toma muchas fotos y vídeos! Cuando sea grande te lo agradecerá.

Busca que su fiesta tenga actividades que pueda disfrutar y sobre todo lo que sepas que en este primer año es lo que más le gusta.

La celebración de su cumpleaños no tiene que ser una fiesta común, puedes optar por llevarlo de viaje a la playa la piscina o la montaña, la idea es que el bebé sienta que ese día es aún más importante.

Si tu decisión es no celebrarlo con una fiesta especial, no olvides

  • Organizar, picar un pastel y hacerle sentir emociones distintas. “Sabrá agradecerlo” y aunque lo veas tan chiquito son días únicos para ustedes papi y mami principalmente, se merecen algo distinto.
  • Invita a los familiares más cercanos y que comparten con él de forma cotidiana para que formen parte de este momento íntimo y sin necesidad de una gran fiesta tendrás un momento especial.

Recomendaciones si decides celebrar el primer año de tu bebé

Tienes a disposición las siguientes ideas dependiendo de lo que desees hacer.

  • Si lo harás en la intimidad de tu hogar, decora una mesa muy linda con colores muy llamativos, no debe faltar un gran pastel con el número 1 (se lo puedes colocar en la vela).
  • Invita a amigos muy personales.
  • ¿Piensas en fiesta? Haz que la fiesta esté enfocada siempre en la personalidad de tu bebé, en lo que más le guste y llame mucho su atención, integra algo que lo haga feliz como: payasos, magos, bailarines, personajes animados.
  • ¿Viajarás con él? Llévalo a un lugar donde no pare de disfrutar, igual no te olvides de su pastel y sus fotos. Enséñale que ese pastel es el motivo de felicidad para todos los que estén en ese día con él.

Existen millones de maneras de cómo celebrarle el primer año a tu bebé, las opciones son muchísimas, lo realmente significativo es que nunca dejes pasar ese día sin que él se sienta feliz y contento, nosotras las mamás sabemos cómo brindarles todo eso a nuestros hijos.

Así que ya no lo dudes más, ¿estás próxima a celebrarle el primer año a tu bebé? Decide lo que más quieras y vívelo al máximo con el pequeño y nunca olvides que cada etapa trae consigo momentos únicos e irrepetibles.

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