Tómate un tiempo para saber escuchar, más que palabras es una cuestión de presencia.

Cuántas veces cuando estamos frente a alguien que nos importaestamos ausentes, nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros amigos se acercan a compartir algo y nosotros clausuramos la posibilidad de una comunicación verdadera que vaya más allá de las palabras. Estamos perdidos en nuestra propia nebulosa de pensamientos, respondemos con frases hechas, con observaciones superficiales,sin prestar casi atención a lo que dicen ni a cómo lo dicen.

No tomamos conciencia de que esta actitud nos aleja de los demás.

Basta con percibir que el otro está enfrente, dejar de lado nuestras nubes de pensamiento y enfocarnos en que ahí, delante de nosotros hay una persona. Hay un mundo allá afuera que, en nuestra ansiedad por resolver o controlar, muchas veces no vemos.

Para amar se necesita tiempo y calma. Se necesita receptividad. Hacer un esfuerzo por comprender al otro y no imponerle nuestras normas ni nuestras interpretaciones. Convertirnos en personas a las que los demás pueden acudir.

 ¿Realmente no tenemos tiempo? ¿O elegimos usarlo en otras cosas?

No tienen que ser temas profundos. No vamos por la vida hablando con cualquiera de nuestros problemas, pero sí podemos ser profundos nosotros. Ser claros y estar presentes en cada interacción. i no comprendemos a las personas a las que les damos nuestro amor, finalmente las haremos sufrir. La comprensión nos permite entender los motivos, las carencias y el sufrimiento del otro y a darle aquello que necesita.

Si somos padres, por ejemplo, tenemos que profundizar nuestra relación con nuestros hijos, comprender las dificultades que pueden atravesar ah, y no importa la edad que tengan, entender su sufrimiento y amarlos realmente en lugar de intentar controlarlos. Lo mismo sucede con las parejas, con los amigos e, incluso, con los compañeros de trabajo.

Y para eso es fundamental estar centrados, en calma, asentados en nuestro interior. Irradiar esa paz que invita al otro a abrirse. Por eso, muchas veces, cuando dedicamos tiempo a nosotros para ir hacia adentro, para meditar, para conectarnos con nosotros, también le estamos dedicando tiempo a los demás. En definitiva, estamos aquí para los otros. Entonces, tratemos de estar realmente presentes.  Ya es tiempo de cambiar.

 

4 Razones por las que debes evitar contacto alguno con tu ex

Una ruptura o divorcio siempre es dolorosa y desorientadora. La adrenalina recorre el cuerpo y las razas mentales. La parte que sufre piensa: “Esto no puede estar sucediendo”. Y con ese pensamiento primordial, el individuo busca una acción correctiva: hablar con el ex, identificar la solución que salvará la relación o, de alguna manera, ganar tiempo a través del compromiso; Lo que sea necesario.

Y, sin embargo, la mejor manera de acelerar el proceso de curación después de una ruptura o divorcio es la siguiente: Detener el contacto con el ex.

Aquí hay cuatro razones más para detener el contacto con tu ex:

No puedes sanar

Terminar una relación es difícil, pero los sentimientos dolorosos no son permanentes. Te sentirás triste, te sentirás enojado, sentirás una sensación de shock que tu vida. Eventualmente, si lo permites, una clase de aceptación llegará a tu vida. Sin embargo, si persistes en contactar o intentar ponerte en contacto con tu ex, estás trabajando en contra del proceso de recuperación y en favor de una estrategia de auto-derrota de la negación.

No puedes dejar entrar nueva energía

Incluso aunque no estés consciente de ello, si todavía estás en contacto con tu ex, tu energía se está consumiendo poco a poco. Cada vez que hables con tu ex, trates de mantener contacto con él, o pienses acerca de cuándo estará en contacto contigo, le estás diciendo adiós a tu energía.

Vives de la fantasía

Si tu relación ha terminado, entonces se acabó: Lo que tenías con tu ex ya no existe. Nunca será lo mismo. Continuar la conexión significa que una parte de ti todavía está esperando que en algún universo alternativo haya una posibilidad que tú y tu ex pueden estar juntos y ser felices. Como resultado, vives momentos de cercanía. Esta montaña rusa se interpone en el camino de la vida real y tus oportunidades reales para la felicidad.

Revives tus errores

Parte de lo que es tan difícil sobre la gestión final de las relaciones es que la parte lesionada tiende a culparse a sí mismo. De alguna manera, un final de la relación debe ser una oportunidad para el crecimiento personal. Sin embargo, es un error permanecer o tratar de permanecer en contacto con un ex con la esperanza de lograr una oportunidad de hacer funcionar las cosas. Una vez que te dejas ir-completamente-ganas la libertad de vivir y te libras de arrepentimientos y heridas del pasado.

No sé que hacer, creo que toqué fondo.

Todos los seres humanos enfrentamos momentos difíciles, tanto en la vida sentimental como en los negocios, el trabajo o la educación, por citar algunos. En algún momento de nuestra vida tocamos fondo, y para muchos es difícil salir a flote y continuar con la cabeza fría y la actitud positiva, pero para otros no.

La primera señal para saber si se está tocando fondo es perder la pasión, la ilusión y el interés por lo que se está haciendo, y no lograr las metas que se propusieron en cualquier ámbito.

“Cuando se pierde la ilusión, el interés por las metas, cuando nos sentimos un poco desanimados y sin fuerzas es porque ya hemos tocado fondo”, realmente tocar fondo no es el problema, sino permanecer en él. Cuando una persona toca fondo y sabe que ya no va más hacia abajo, lo único que le queda es tomar la decisión de salir de ese fondo, paso a paso con metas pequeñas, haciendo lo que realmente considere que es lo mejor para sí misma y sus seres queridos.

No todas las personas tienen la misma capacidad de levantarse y salir adelante.

Todas las personas tienen las condiciones necesarias para empezar de cero y aprender de sí mismas, porque no hay que ser intelectual para salir de la crisis. Nadie está preparado para los golpes ni el sufrimiento ni el dolor y cuando esto se presenta es importante aprender a verlo, entender que eso es lo que desarrolla el carácter, entender que eso es lo que le da temple a la personalidad, para que sepamos quienes somos.

El fatalismo hacia los demás funcionará como profecía auto cumplido y llevará a la persona a una vida más carente aún de estímulos. Esta cadena relacionaría factores de conducta, de personalidad, emocionales, cognitivos y de habilidades sociales  en un círculo que se iría agrandando a medida que se repite.

Descendemos más y más en estado de ánimo.

Nos sentimos menos fuertes, con la energía baja. Presos de emociones negativas. Impotentes a encontrar una solución para aquello que nos ocurre. Nos influye las relaciones con los demás: familia, pareja, amigos y compañeros de trabajo. Nos afecta el querer conseguir algo y no lograrlo. Tenemos diferentes emociones cuando perdemos algo que queremos.

Todo, de una forma u otra, hace mella en nosotros, provocando que reaccionemos de una forma que depende de la personalidad de cada uno y del nivel de trabajo interior que tenga hecho.

Uno mismo decide si se queda atrapado en el rol de víctima sufriente.

Decidir salir no garantiza que nunca más se vaya a sentir dolor por lo ocurrido. Sin embargo, lo que se elige es no sufrir por gusto propio. Y aunque haya momentos donde, como decía antes, el dolor nos traspase y paralice (porque toca vivir esa situación y no somos inmunes a sus efectos), serán momentos temporales. Altos en el camino. Para luego continuar avanzando, pues ha sido la elección tomada.

Como tomar la decisión de alejarme de él, sin dañar su corazón.

Si hay algo que nos cuesta mucho a los seres humanos es tomar una decisión difícil. Éstas suelen generar muchos miedos y ansiedad y están asociadas a dejar algo atrás. Ya sea abandonar un trabajo, dejar una pareja o mudarse, las decisiones difíciles pueden llegar a ser muy necesarias.

Tomar una decisión sentimental.

Este tipo de caminos suelen ser de dos naturalezas bien distintas: o queremos dar el paso y declarar nuestro amor o bien queremos cortar una relación. Se debe de tener en cuenta que para tomar decisiones, en especial, cuando son importantes, no se debe hacer cuando estamos demasiado felices o demasiado enojadas.

¿Por qué?

Porque cuando nos dejamos llevar por emociones intensas que así como vienen se van, es más probable que las decisiones que tomemos no sean las correctas o no sean lo que realmente queremos y que nos convienen.

 Por lo que si en estos momentos te encuentras enojado(a) con tu pareja, es recomendable queesperes a encontrarte más tranquilo para que puedas pensar con mayor claridad y darte cuenta si es lo que realmente quieres.

En muchas ocasiones, uno de los aspectos más difíciles cuando se decide terminar una relación de pareja es precisamente hacerlo. Sobre todo cuando por una o varias razones personales, ya no se desea estar al lado de la pareja con la que probablemente se pensaba se podría llegar a estar toda la vida.

Es por ello que a la hora de decirle nuestra pareja que nos queremos separar, hay que tomar ciertas medidas para hacerlo de la manera más adecuada y aprender a transmitirle el mensaje de manera clara y sincera.

No esperes a que llegue el “momento perfecto”

Ten en cuenta que para decirle a tu pareja que te quieres separar, lo más seguro es que ningún momento sea el “perfecto”. Una vez que has tomado la decisión y reflexionado previamente acerca de ella, llegando a la conclusión de que para ti es lo mejor, tienes que ponerte en acción y hacérselo saber a la otra persona. El posponer solo empeorará las cosas, ya que se le seguirá haciendo creer al otro que la relación continúa sin problemas cuando no es verdad.

Cada uno de estos rumbos está encaminado a perseguir algún tipo de felicidad vital. Sin embargo, a vida de compromiso es aquella que nos aporta la clave para el bienestar emocional.

No te sientas culpable.

Si has decidido terminar con tu relación de pareja, no caigas en la trampa de sentirte culpable por hacerlo. Recuerda que los motivos que tienes son los suficientemente válidos, ya que se trata de tu bienestar y para estar bien con una persona primero se debe de estar bien con uno mismo. Por lo tanto, es mejor terminar con él y dejar de seguir engañándose a uno misma y a la otra persona.

8 Trucos psicológicos para ser la persona más encantadora del mundo

Jeff Haden, una de las personas más influyentes y populares de Linkedln y autor de casi 30 libros de negocios y comunicación, explicó cómo algunas personas pueden fácilmente ganar la confianza de todos y crear una imagen positiva de sí mismos.

Resumimos la explicación de Haden en 8 importantes puntos que te ayudarán a convertirte en una persona encantadora:

No tener miedo a perder

La gente encantadora no intenta ganar en todo. Por el contrario, su objetivo es dar más sin esperar nada a cambio. Para ellos, no es difícil admitir sus errores, fracasos, o hablar de sus debilidades. Y es algo que no todo el mundo puede hacer.

Pueden decir abiertamente: “Estoy celoso de ti” o “No puedo hacer esto, por favor enséñame”, porque saben que la gente aprecia la honestidad y las emociones reales.

Ellos muestran que están sinceramente encantados de conocerte

Mantener el contacto visual es muy importante en una conversación, y las personas que tienen carisma lo saben con seguridad. Sonríen cuando sonríes. Fruncen el ceño o asienten con la cabeza cuando lo haces. No sólo tratan de repetir todo después de ti. Se centran en lo que estás diciendo y te escuchan cuidadosamente, prestando atención a todas tus emociones y palabras.

Tal retroalimentación los ayuda a encontrar un terreno común con cualquier persona y ganar la confianza de su interlocutor.

Buscan la comprensión mutua

La mayoría de las personas inconscientemente buscan contradicciones y desacuerdos, lo que puede llevar a una disputa en lugar de una conversación. Gente encantadora y carismática siempre busca un terreno común con todos.

Así que trata de encontrar algo en común con tu interlocutor. Esto ayuda a iniciar una conversación interesante y obtener emociones positivas.

Ellos usan el poder de tocar

El tacto es una poderosa herramienta que ayuda a las personas a comprender mejor las emociones. En un experimento, científicos trataron de expresar 12 emociones tocando a sus interlocutores sin palabras. Resultó que en el 50-83% de los casos estas emociones se expresaron correctamente.

Por lo tanto, cuando desees felicitar a alguien, piense en cómo hacerlo mejor. Sacudir las manos o acariciar a alguien en el hombro – esto depende de la situación. Esto ayudará a probar la sinceridad de tus palabras, expresar las emociones correctas, y ganar la confianza de tu interlocutor.

Son buenos en el uso de expresiones faciales y gestos

Las personas interesantes expresan sus emociones increíblemente bien y con precisión. Pueden convertir incluso la historia más aburrida en una conversación realmente apasionante. Gesticulando y haciendo caras (cuando es apropiado), expresan el estado de ánimo de su historia. Y esto ayuda a encender genuinamente el interés de su interlocutor.

No tienen miedo de parecer tontos

Tal vez el patinaje sobre hielo o Twister no es su punto fuerte, pero no tienen miedo de ser incómodos.

Curiosamente, la gente los respeta aún más por eso.

Cuando estás listo para demostrar tus debilidades y no tienes miedo de parecer tonto, la gente no se ríe de ti. Se ríen contigo. Porque todo el mundo entiende que todo eso está bien.

Son buenos haciendo preguntas

La gente encantadora puede hacerte hablar de ti. No dudan en hacer preguntas y hablar abiertamente de sí mismos también. Estas personas realmente quieren saber lo que estás pensando, y esto los hace dignos de confianza.

Tan pronto como hayas descubierto algo acerca de una persona en particular, solo hazle más preguntas y cuéntale algo similar sobre ti. Esto le mostrará que tienen algo en común y que puede eso puede convertirse en un tema interesante para la conversación.

Escuchan más y hablan menos

La mayoría de la gente no suele ser buena escuchando. Todo el mundo quiere compartir sus propias noticias. Sin embargo, se siente una sensación agradable cuando estás contando una historia y ver cómo todo el mundo te está escuchando cuidadosamente y reaccionando emocionalmente a tus palabras. La gente encantadora escucha, y les encanta escuchar más que hablar. Esto les ayuda a aprender cosas más interesantes sobre una persona y encontrar algo en común.

Heridas emocionales del pasado que no te dejan avanzar

Dicen que el pasado siempre está sucediendo y eso es cierto. Cada día de nuestra vida es el fruto de lo que traemos a cuestas. Por más que eliminemos de nuestra conciencia los hechos que ya ocurrieron, todos ellos están presentes en lo que somos hoy y seremos mañana. Por eso es tan importante sanar las heridas emocionales del pasado.

Con las heridas emocionales del pasado ocurre algo similar a lo que sucede con las heridas físicas. Si sanan y cicatrizan, dejan una huella, pero ya nunca más vuelven a doler. En cambio, si no se tratan adecuadamente, una y otra vez causarán molestias. Puede que se abran de nuevo o incluso, empeoren.

Muchos piensan que basta con olvidar lo ocurrido, no pensar en ello, o no darle importancia. Sin embargo, esto no se logra con la simple decisión de hacerlo. En la práctica, todas las heridas emocionales del pasado se mantienen vigentes, a través de un proceso inconsciente. Veamos tres de esas huellas emocionales que pueden seguir gravitando sobre la vida y afectándola negativamente.

  1. Heridas emocionales del pasado relacionadas con la autoestima

A veces el amor propio se ve seriamente puesto en entredicho por experiencias del pasado. Las diferentes formas de rechazo generan sufrimiento, sin importar las condiciones en las que se produzcan. Es algo que a cualquier ser humano le duele.

Cuando ese rechazo es sistemático, se ha producido a edades tempranas o proviene de figuras muy amadas, se convierte en una herida emocional que es difícil de sanar. Las burlas, ridiculizaciones, desvalorizaciones, críticas constantes o culpabilizaciones infundadas, hacen mucho daño a quien es objeto de ellas.

  1. Heridas emocionales asociadas a la autonomía

Las heridas emocionales relacionadas con la autonomía tienen que ver con aquellas situaciones en las que se ejerció excesivo control sobre la persona. Lo usual es que alguna figura con poder sobre un individuo haya ejercido un dominio arbitrario, lesionando de este modo la autonomía personal.

Este tipo de heridas emocionales del pasado llevan a tener muchas dificultades para tomar la iniciativa o decidir sobre diferentes aspectos. Hacen que la persona se vuelva sumisa y pasiva, o extremadamente rebelde sin razón aparente.

  1. Heridas emocionales del afecto

Las heridas emocionales del pasado que más pesan son las del afecto. Tienen lugar cuando las personas han sido víctimas de abandono, distanciamiento emocional o aislamiento. Quienes dan lugar a ese tipo de heridas son fundamentalmente los padres durante la crianza. Ellos mismos pudieron haber sido víctimas de prácticas similares, y las repiten con sus hijos sin ser plenamente conscientes de ello.

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, mejor no lo digas.

Aunque desde niños nos enseñan que mentir no es bueno, no decir toda la verdad sobre las cosas es una convención social que ayuda a mantener la paz y la concordia. Es una de las reglas de juego que mantiene en equilibrio la convivencia social.

Un exceso de sinceridad atenta contra la empatía en las relaciones interpersonales, ya que independientemente de que lo expresado sea verdad, no se justifica en absoluto si humilla, hiere o falta el respeto a otras personas.

No es posible ser sincero siempre, porque, de hecho, la verdad absoluta no existe.

Muchas veces un exceso de sinceridad no es más que el reflejo de prejuicios, arrogancia y falta de respeto. Al final, las supuestas verdades esconden la intención de ser grosero y agredir. Además, debemos recordar que el respeto a la privacidad de las personas incluye no exponerla ni develar sus asuntos, ya sea en público como el privado.

Las personas que practican la excesiva sinceridad hacen mucho daño.

No se limitan, entre otras razones, porque piensan que lo contrario es mentir, engañar o ser hipócrita. Sin embargo, la sinceridad patológica produce igual perjuicio que la mentira y la hipocresía. Es importante que en el momento que se quiere decir todo pensando que se está siendo sincero, redefinir lo que es verdad y lo que puede ser mentira.

Es importante que en el momento que se quiere decir todo pensando que se está siendo sincero, redefinir lo que es verdad y lo que puede ser mentira. Cuando dicen que “la verdad ofende” muchas veces es cierto, por eso, se debe priorizar la honestidad, pero también la lealtad.

Algunas relaciones duran años, otras acaban a los pocos días ¿Qué está pasando?

Hay muchas razones para los bajones en una relación y para las separaciones. Mientras que antiguamente la relación servía para asegurar la existencia y para formar una familia, hoy la relación es el símbolo de la propia felicidad. Muchas personas definen en una relación el sentido de su vida.

Los problemas surgen en cuanto la relación ya no aporta nada para la felicidad de una o de las dos partes de la pareja. En este caso falta el fundamento. Y justo esto es lo que pasa cada vez más a menudo, en tiempos en los que la carrera, los viajes y la independencia están en primer plano. No existe la dependencia económica de la relación.

¿Se puede salvar una relación?

Esta pregunta es realmente difícil de contestar. Cuanto antes se comience con el recate de la relación, mayor es la probabilidad de poder salvarla realmente. ¡Así que las perspectivas para la mayoría de las relaciones son muy buenas! Simples recomendaciones pueden ser la gran diferencia en el rescate de la relación.

Muchas personas no son conscientes de las razones reales de los problemas en su relación y de lo que ellos y sus parejas esperan de la relación. Este conocimiento es el requisito para poder salvar una relación.

La mayoría de las personas han experimentado una crisis en su relación.

 Todas las relaciones ¨tiemblan¨ y están en crisis de vez en cuando. Esto no es nada excepcional y tampoco nada malo. El impacto que una crisis de pareja tiene finalmente sobre la relación depende sobre todo de lo pronto que se detecte y se trate. Solamente en muy pocos casos se presenta inesperadamente una crisis de pareja, como por ejemplo cuando sale al día una infidelidad de la pareja.

Para poder solucionar una crisis de pareja inicialmente hay que averiguar quién lleva la responsabilidad en la crisis. Eso no siempre es tan fácil como suena.  Al final salió que la misma persona afectada era el/la responsable de los problemas.

En este caso la pareja tiene que aceptar que la crisis de pareja ha sido causada por él/ella y tiene que estar dispuesto a cambiar. Si tu pareja no acepta estos dos puntos, se necesita avanzar de forma muy cuidadosa para poder solucionar los problemas de la relación de forma consistente.

Si la crisis de pareja es identificada demasiado tarde y no se puede solucionar, llegará tarde o temprano la separación. Si continuar la relación es aceptado por ambas partes y por mutuo acuerdo es la mejor solución para ambos, lo más importante es superar de forma correcta los problemas que están a punto de llevar a la separación.

SI TIENES UN HIJO VARÓN

Si tienes un hijo varón, ve tejiéndole unas alas con hilos rojos de admiración, cosidas con agujas de dignidad y plumas de ángeles en libertad y en su mochila, el día que parta, coloca el latido de tu corazón, y varitas de hogar para comenzar su propio nido para que encuentre el amor de una mujer y lo dignifique con tu ejemplo.

Porque los hijos varones, no siempre regresan, se les ha sido dada la semilla y han de cuidar que crezca sana, por eso si tienes un hijo varón, dale principios, sentido de responsabilidad y aprecio por su nombre, porque son los varones los que resguardan el corazón de las mujeres y quienes no deben perder nunca su admiración.

Si tienes un hijo varón, sabrás que hay que amarlos en la misma medida que los vas soltando, sabrás lo que duele y lo mucho que te enseñan, si tienes un hijo varón has tenido la gran oportunidad de enseñarle de primera mano el motivo de la confianza de las mujeres, la fortaleza que les aportan y el inmenso amor que les inspiran.

Si tienes un hijo varón, sabrás que a ellos se les ama en la misma medida que se les empuja a volar, con orgullo y con confianza, con aprecio y admiración por su temperamento y con la satisfacción que provoca su apuesta por el futuro, porque los hijos varones se guian por la fuerza del espíritu y amarán fuertemente en libertad, como tú encontraste el tuyo.

Cerca o lejos, si tienes un hijo varón, has ayudado a construir el mundo que necesitamos todas las mujeres, de respeto, de esperanza, de valor y de dignidad de género.

¿Que pasa conmigo? los celos me matan.

El amor pasa muy rápido, ya que aquí se trata de sentimientos profundos que rápidamente pueden causar temor y desatar los celos. Claro que la propia personalidad tiene mucho que ver con la susceptibilidad a los celos.

Además de los factores personales (posesión, autoestima), las experiencias y el género también desempeñan un papel importante para que surjan los celos enfermizos.

¿Cómo se evita que surja celotipia frenética?

La mayoría de los motivos para la celotipia se deben al comportamiento. La mejor estrategia para evitar que la pareja sea rebasada por los celos es el verificar detenidamente el propio comportamiento en la relación. Una amistad con una persona del otro género se puede tornar,  en una molestia para la propia pareja si el otro se entusiasma con su amigo/a y le presta poca atención a su pareja. Es mejor que te enfrentes al sentimiento de celotipia permaneciendo soberano y buscando el dialogo comprensivo. Este es el mejor recurso contra los celos y sus consecuencias negativas para la relación.

El enfrentamiento directo no sirve para nada. Ni en tu pareja, ni en tu ex pareja. ¡Al revés! Si pones mala cara o pierdes los estribos por celotipia, esto reduce tu atracción y el respeto de tu pareja. Solamente aquel que está consciente de sus fortalezas y sus debilidades se protege a largo plazo contra los celos y sus consecuencias.

La carga que se lleva en una relación, cuando la pareja es extremadamente celoso, hoy en día es una de las causas para la separación. El miedo a perder a un ser querido es completamente normal y hasta un cierto punto también es un requerimiento esencial para el aprecio. Torna a ser problemático solamente cuando la pareja se vuelve extremadamente celosa, entonces con consecuencias fatales.

¿Son diferentes en hombres y mujeres?

Los celos femeninos están más sujetos a la infidelidad emocional, los masculinos más a la sexual. Los hombres se vuelven celosos en primer lugar cuando tienen la impresión de que su pareja posiblemente podría ser infiel o cuando ellos mismos no están teniendo confirmación sexual.  Las mujeres sin embargo ya se vuelven celosas cuando su pareja contrae una unión amistosa bastante enlazada.