Por muy mayor que te sientas, estás en la edad perfecta para amar.

Cada vez que te miras en el espejo, sientes que tu mirada está más cansada y que la juventud se escapa, si a veces eso me pasa a mí también, pero debes saber que cada año es experiencia, es un volver a empezar. Debes mirarte con buenos ojos, eres más mayor pero más inteligente, con mucho más experiencia para dar consejos, para corregir errores, buscas el amor con alguien que valga la pena, no busques  aventuras; eres más grande pero más sabia.

No veas el cansancio, mira lo que todavía tienes que recorrer; esa mujer madura y muy hermosa con líneas y arrugas eres tú, perfecta aquella que todos desean pero que no tienen nada fácil conseguir, porque tu corazón es algo que primero se lo tienen que ganar.  Tal vez sientas que el amor hace tiempo que ya se escapó de tu vida… y aunque anhelas amar, sientes temor de volver a enamorarte. Pero si te das la oportunidad, sabes que puedes tener de nuevo la calidez de una piel a tu lado.

Nunca pierdas un amor por temor al qué dirán, ni por tonterías, como pensar que a tu edad ya no deberías andar de enamorada.  

Eso es completamente ilógico ya que es tu vida, tu sentir y tu pensar. Nada ni nadie debiera tener el derecho de coaccionar tu libertad para ser y elegir a quien amar, porque si llegaras a cometer errores serías tú la que pagarías las consecuencias y nadie más. Tomar el control de tu vida, no hagas caso de los demás y emprende el camino que desees elegir con la persona que quieras: que tengas tus propios errores y aciertos, que lo que tú escoges sea lo que te hace sonreír, ser feliz y llorar en ocasiones.

Vive según tú misma sientas que te gustaría hacerlo; a tu edad ya no tiene sentido seguir pensando en la opinión de los demás, por experiencia propia ya sabes que difícilmente, hagas lo que hagas, dejarán de opinar. Sigue el camino que tu corazón te dicte, No estés sola si tienes la oportunidad de tener a esa persona a tu lado y sé felíz.

El amor es puro, sincero, y dicen que hasta “ciego”

A veces esa ceguera nos impide ver aspectos de nuestra pareja hasta que ya es demasiado tarde.

Muchas veces no nos percatamos de que estamos siendo utilizadas. En realidad, tanto hombres como mujeres son utilizados a diario, haciéndoles creer que son amados, para lograr un fin mayor.

La atracción hacia el sexo opuesto suele empezar desde muy temprano en nuestra adolescencia; hombres y mujeres nos enfrentamos al desafío de conocer gente de diferentes formas de pensar y de actuar, entramos a una etapa de cortejo, de elegir quienes serán nuestros amigos y eventualmente elegir quien será la pareja que nos acompañará por el resto de nuestra vida.

Mucha gente utiliza a otras para conseguir lo que quieren.

La mayoría de veces son los hombres, los que son acusados de ser los que siempre manipulan a las mujeres, sin embargo sabemos que hay también mujeres manipuladoras a las que no les importa llegar a algunos extremos para conseguir lo que quieren de un hombre. Son muchas las formas en las que una persona puede utilizar a otra para su beneficio personal mientras pretende que es por amor. Es fácil encontrar personas inocentes que creyéndose amadas llegan a ser víctimas del engaño, la burla y hasta la vergüenza.

El humano ha sido dotado de un sexto sentido, y es el sentido común.

Sigamos nuestros instintos y alejémonos de las relaciones que eventualmente sólo nos acabarán dejando el dolor, la rabia y hasta la vergüenza de haber sido utilizadas.  

En todos lados hay gente manipuladora, y caen bajo sus garras las personas más débiles.

Constantemente nos encontramos con personas que de una u otra manera nos manipulan. Sin ir más lejos, en el trabajo hay personas que se acreditan a sí mismos méritos que no les corresponden, que son tuyos. Abusando de su posición en la empresa, te exigen el máximo mientras controlan todo lo que haces. Personas y situaciones así las encontramos en todas partes, también es frecuente encontrarlas en nuestro propio hogar.

¿Quién, al enamorarse, no ha querido saber todo el tiempo qué está haciendo su pareja?  

Hasta cierto punto es lógico, pero hay que saber darnos cuenta de cuándo se llega a ese límite. Si estás estableciendo una nueva relación íntima, y tu pareja te controla todo el rato, quiere sabe de ti cada 15 minutos, y en una sola hora que salgas te envía un montón de mensajes ansiosos por saber de ti, has de estar alerta, es muy mala señal.

Todos necesitamos nuestro propio espacio personal, un área de privacidad, y es algo que ha de respetarse por muy enamorados que estemos.  

Si tu pareja no es capaz de vivir sin saber de ti por unas horas, si se enoja porque no respondiste a sus constantes textos y llamadas, si te acusa o insulta más de lo normal porque está desesperado preguntándose qué estás haciendo, estás en muy mala situación, en peligro de caer bajo abuso y maltrato.

La bipolaridad como excusa para el mal comportamiento.

Parece que hoy día estuviese de moda excusarse de tener esos momentos tan controladores alegando un falso diagnóstico, la bipolaridad. Utilizando este recurso, que no se lo ha indicado un profesional, logra justificar su mal comportamiento e incluso hacer que su pareja se sienta de sus problemas. Pero, lo curioso es que su “enfermedad” la demuestra sólo con su pareja, desborda amabilidad con otras personas mientras hace sentir a su pareja que tiene que hacer cambios, desde no salir a ninguna parte o no vestir cierto tipo de ropa, ¡para no provocar una reacción de su bipolaridad!  

Esa persona te necesita para sentirse “fuerte”. Sal de esa relación, no importa el corto o largo tiempo que tengas ya invertido en esa relación, nadie es más fuerte que tú, nadie merece más que tú, somos seres humanos, hombres y mujeres con los mismos derechos.  

 

El amor nace no se exige ni se mendiga

El amor es libertad, amar de verdad es atreverse a pasar un tiempo solo confiando que quien se va, volverá a nuestro lado. No estropeemos el amor encadenándoles a nuestro ser, dejemos espacio para respirar, permitamos que puedan pensar por sí mismos y llegar a extrañarnos. No asfixiemos a nuestra pareja: si es amor de verdad no necesita cadenas, ya es tuyo. Creer en la persona que está a tu lado conlleva madurez, y las mujeres hechas y derechas tienen madurez.

En ocasiones, cuando se ama desea tenerlo TODO de la persona amada, esperas que esté siempre pendiente y disponible para ti, llegas incluso a controlar con quien habla, con quien se junta, y por cuanto tiempo. Estos son los amores posesivos, que llegan a controlar cada faceta de la vida de la persona amada, hasta la hora de salir del trabajo y los minutos que debería llevar volver a casa. Este amor no es normal, no es bueno, no es verdadero. Se dice que si quieres a alguien, es mejor dejarle libre para que vuele, si vuelve es que fue tuyo, sino, nunca lo fue.

 El amor es lo más bello que se nos ha dado, es para ser gozado y disfrutado, es para hacer una vida plena y segura, es dar todo así como lo recibimos todo:

El amor no tiene necesidad de ocultar nada, puede mostrarse a la luz del día. El amor te lleva a disfrutar de esos momentos en los que habiendo un poco de espacio son llenados de expresiones de “te quiero” y “te extraño”. El amor así sienta bien, provoca que te sientas feliz, segura y amada.

En el amor hay confianza:

Cuando el amor es verdadero, si por alguna razón esa persona no está cerca de ti, no tienes miedo, porque le crees, tienes la certeza que cuando dice “te amo” lo dice con el corazón. Nunca trates de esclavizar aquello que libremente se te da, porque así lo perderás. El amor tiene alas y vuela solo, así llegó a tu vida, debes cuidarlo y mimarlo, pero jamás permitir que el amor sea asfixiante.

El amor no es posesivo, es entregado.

No seas una persona posesiva, todos nacemos libres, y así debe ser siempre. Cuando pones una jaula y lo quieres todo para ti, terminas por arruinar la relación; las jaulas aunque sean de oro no dejan de ser lo que son: JAULAS.

En el amor hay libertad.

No temas amar y a la vez conceder libertad, si es amor siempre volverá a ti, siempre querrá estar contigo, no te cambiará por nada ni nadie. Eres su amor, su prioridad.

Tenemos que aprender a levantarnos y salir adelante.

Tras separarnos de nuestra pareja, a nosotras las mujeres nos suele bajar la autoestima haciendo que nos sintamos feas y poca cosa. Es en momentos así, cuando nuestra autoestima se ve afectada por una mala experiencia con nuestra pareja, que debiéramos pensar en el hecho de que si hemos tenido una relación, si nuestra pareja nos quiso, es porque un valor especial hemos tenido que tener. Algo había en nosotras que hizo que esa persona quisiese estar con nosotras.

Debemos estar seguras que lo merecíamos.

En aquel momento éramos todo lo que él quería para su vida, estoy segura también que lo seguimos siendo, sino ¿cómo se explican algunas mujeres que él no se marche de la casa o que regrese a pretender ocupar un lugar en nuestra vida?

Lamentablemente tanto el hombre como la mujer cambiamos mucho, muchas veces nos dejamos cegar por una nueva aventura o por nuevas emociones sin medir las consecuencias de nuestros actos. Igualmente, es lamentable que la parte ofendida no se ponga límites para “luchar” o para sufrir, llorar y lamentarse por lo que fue y por lo que ya no es. Las mujeres tendemos a vivir y revivir el dolor que se nos ha provocado o está provocando. Nos duele lo que se nos hizo y lo que se nos hace, nos duele el desprecio.

Mucho se ha dicho acerca de que no hay mujeres  feas sino mal arregladas, o descuidadas, sumidas en un letargo del eco de palabras hirientes, letargo del que debemos salir en busca de nuevos horizontes. No debemos olvidar que las únicas capaces de arrancarle la luz al sol para hacernos resplandecientes, somos nosotras mismas quienes tenemos en nuestro poder el decidir si dejamos atrás los pensamientos por aquel que se marchó y nos abandonó.

No seamos egoístas con nosotras mismas y seamos solidarias con nuestro propio “yo”.  Digámonos a nosotras mismas, una y otra vez, tantas veces como nos sea necesario, lo mucho que valemos. Disfrutemos de lo que tenemos y no nos lamentemos por lo que no tenemos. Cada cual es única e irrepetible, ninguna se puede comparar a otra porque cada una tiene algo que la hace especial y diferente, su propio sol y luz. Después de todo, si antes de que llegara ese ser a nuestra vida éramos felices, ¿por qué no podríamos serlo ahora?

El amor sigue estando ahí, esté o no esa persona, tu capacidad de amar y sonreír sigue estando ahí  la familia también sigue estando ahí, y por último, lo principal, lo más importante también sigue estando ahí a tu disposición para que seas feliz y disfrutes de la vida: tú misma.

La soledad muchas veces puede hacer que te confundas.

Porque, a veces una mujer puede confundir la soledad con las ganas de tener citas nuevamente.

Todavía piensas en tu ex.

Eso demuestra que aún no puedes dar vuelta a la página y no es nada sano involucrar a alguien que no tiene nada que ver.

 No estás segura de tus sentimientos.

No quieres regresar con esa persona que tanto daño te hizo, pero la verdad es que todavía lo amas.

 Te sientes sola.

Como la mayoría de tus amigas tiene pareja, no pueden estar todo el día contigo así que cada vez te sientes más aburrida y crees que la única manera de calmar eso es saliendo con alguien.

Crees que un clavo saca a otro clavo.

En realidad, lo único que tal vez consigas es dañar a la otra persona, por lo que evita hacer eso a toda costa. La soledad es producto de uno mismo, es producto de idealizar personas que no están en la vida como se desearía que estuvieran, porque no existe soledad si uno no la crea, se engaña con esa falsa idea para no estar consigo mismo, para no vivir la vida.

Siempre hay alguien ahí, es decir, esta uno mismo y más personas alrededor, pero cuando uno crea esa soledad, el pretexto no son las personas que están, sino las que no están, las que no están de la forma que uno espera o quisiera, por eso se inventa la soledad, se da forma a ese deseo frustrado de que no pasen las cosas como desearían que pasaran.

Basado en ese deseo frustrado, la soledad contamina de tristeza, inyecta melancolía a las venas, embarga toda fuerza de seguir la vida material, perdiéndose en un laberinto eterno de amargura y oscuridad, perdiendo así  el  sentido de la vida.

Se huye de esa soledad que uno mismo creó.

Al mismo tiempo inventando miles de formas para taparla con un dedo, de no enfrentar esa realidad fría, dura, real que tanto agobia, creando un mundo de fantasía épica con personas de batalla  de esas que siempre está ahí y que no son lo que uno espera, pero sirven  Sobre llevando la vida en una superestructura fantástica sin pensar en el presente del que uno es protagonista, sin pensar en las demás personas, sin pensar en uno mismo.

No se puede aferrar a ello, porque es aferrarse a un futuro imaginario que en ningún universo paralelo pasará, uno se termina lastimando y cayendo en un hoyo infinitamente hondo de suposiciones, distrayéndose por completo de la vida misma, de lo que pasa alrededor y olvidándose de vivir su vida, su presente, su ahora  es decir, se olvida de que existe la vida real.

 

Entregas casi todo y no recibes prácticamente nada a cambio.

Pero cuando se desequilibra esta balanza, los cimientos comienzan a agrietarse y la relación tiende a resquebrajarse. Comienza a predominar una persona sobre la otra, quizás en términos de poder, quizás en términos de decisión, y por ende, la relación puede deteriorarse.

No se trata de dar, esperando recibir algo a cambio. Pero tampoco se trata de solamente dar y no recibir.

El equilibrio, a todo nivel, siempre será un buen aliado de cualquier relación. El amor, como tal, siempre será un ideal. Un tópico esencial de nuestra vida, que por darse en diferentes grados o niveles, nunca alcanzará su punto de perfección, como en las matemáticas o la física. No es una cifra; no son números. Es un sentir… Y los sentimientos no se miden: se expresan, se viven.

Lo anterior, que en principio sería un gran limitante para cualquier relación, puede volverse una gran ventaja: porque el amor siempre será susceptible de mejorar,en forma indefinida; es decir, nunca se agotará…

Conviene entonces que tú enumeres y analices, muchísimo más los defectos que las cualidades de tu pareja; porque las virtudes siempre serán bien recibidas, pero las fallas son las que tendrás que soportar, quizás, toda tu vida. Realizar esta reflexión y priorizarla, debería ser esencial en toda relación.

Es mejor hablarse de frente, con objetividad, antes de dar un paso que puede ser muy trascendental en tu existir. Difícilmente una persona adulta, cambiará algún día su forma de ser.

Es mejor suponer que los defectos, con el tiempo, van a acentuarse más y más.

Y que la vida no obrará ningún tipo de milagro. Las personas, por lo general, buscan demasiado el amor, pero a la vez hacen muchísimas cosas para alejarlo. Más que una contradicción o paradoja de la vida, es una contradicción contigo mismo.

Sabios consejos, sobre no darlo todo por los demás

Hace unos días ocurrió algo inesperado para mí, alguien que creía que estaría siempre junto a mí, me traicionó. Yo siempre quería lo mejor para esa persona, le daba consejos e intentaba protegerla de todos los posibles males que en el camino de la vida se puede encontrar. Pero lamentablemente, pese a mi interés en su propio bien, me encontré con la cruda realidad de mentiras, traiciones e hipocresías.

El dolor al darme cuenta de esta situación fue indescriptible, pero como bien dicen:

“No hay mal que por bien no venga”, si no me hubiera pasado esto, jamás habría recordado los sabios consejos de mamá, aquellos que siempre me daba a medida que iba creciendo. Esas palabras que hoy más que nunca las tengo presentes en mi mente y sé que si aplico sus sabias lecciones me evitaré hacerme daños mayores y no incomodaré a nadie más con esa obsesión de sobreprotección hacia los seres que amo.

Consejos:

  • Nadie es tu verdadera amiga y nadie va a querer con más fuerza el bien para ti que tu MADRE y tu PADRE.
  • Si sientes que alguien no está actuando bien, DÍSELO. Pero no te involucres más que eso, porque todos tenemos conciencia y sabemos distinguir lo que está bien de lo que está mal, sólo que nos encanta hacernos los tontos y equivocarnos para después ir reclamando de inocentes.
  • Nada es para siempre, nadie es eterno a nuestro lado, solas nacimos y solas debemos morir, por eso NO te acostumbres a nada ni a nadie en esta vida.
  • Nunca pienses que porque alguien diga quererte, no te va a engañar; las personas somos cambiantes y la MENTIRA es un arma que tenemos a disposición y con ella causamos los mayores daños.
  • No pretendas CARGAR LA CRUZ de otra persona, porque la tuya propia ya es bastante pesada por sí sola, y aunque sientas que puedes con las dos, el camino es largo y te dará sed, y cuando necesites descansar, no estará ahí ese alguien a quien le estás llevando su cruz porque la sintió tan liviana que fue a buscar otra cruz para su vida, porque sabe que si le llega a pesar mucho en el camino, siempre te encontrará dispuesta a ayudarle a cargarla.
  • Si alguien no quiere escuchar, no le hables más; DEJA que siga así porque un día volverá la mirada y dirá: “había algo de razón en sus palabras”.
  • No porque tú quieras a alguien significa que esa persona te va a querer de igual forma, a veces sólo es CONVENIENCIA.
  • Deja de sufrir por el peligro que pasan otras personas, incluso los hijos, NO pretendas evitarle siempre esos peligros porque ese alguien debe hacerse fuerte y para ello tiene q aprender a cuidarse solo.
  • Recuerda siempre en tu vida, que “el que ignorantemente peca, ignorantemente se condena”.
  • No es bueno ser tan débil, ni lo es estar siempre intentando prevenir que los demás SUFRAN. Pueden pensar que tu preocupación es por interés, maldad o egoísmo, y jamás entenderán que lo único que buscas es evitarles el dolor que tú has sentido; mejor déjalos ahí y así te evitas ganarte ENEMIGOS.
  • Aprende a decir NO, así te evitarás más de un dolor en tu alma, cuidarás tu corazón y alejarás de tu vida a quienes sólo pretenden utilizarte para su bien personal. .

Mi pasado no será mi futuro

Puede que en el pasado nos rompiesen el corazón, nuestras relaciones no resultasen, no supiésemos mantener la llama del amor o a nos dejásemos llevar por engaños…

Pero el pasado ahí debe quedar, sólo como lección de vida. Es ahora, en el presente, cuando tenemos la posibilidad de actuar sabiamente para un futuro mejor. Hagámoslo.

Nuestras vidas dependen de como queramos vivirlas, de cómo y qué queramos construir en el presente, pues el presente es lo que le da forma a nuestro futuro. Todas nosotras en algún momento hemos sufrido de un desamor o la separación de nuestra pareja, pero eso no nos impide seguir adelante con nuestra vida.

Debemos mirar hacia el futuro y no mirar hacia atrás, pues el pasado hay que dejarlo donde pertenece, por eso es pasado. Muchas de nosotras insistimos en arrastrar al presente nuestro pasado y eso nos impide volver a ser felices. Debemos darnos la oportunidad de empezar nuevamente, construyendo sobre una base firme.

De cada una de nosotras depende como queramos vivir nuestra vida en el futuro, por eso es conveniente realizar un proyecto de vida antes de empezar una nueva relación… La vida siempre nos da oportunidades de aprender de los errores, de nosotras mismas depende sacar lecciones de cada relación que vivamos, incluso de las que han resultado ser malas.

Como todo ser humano, cometemos errores, por eso debemos tomarnos un tiempo para reflexionar en todo lo bueno y lo malo que cometimos durante la relación, pues la mayoría de las veces es más fácil echarle la culpa a nuestra pareja antes que aceptar nuestros propios errores.

Pero ¿qué es lo que pasa si no aprendemos de nuestros errores?

 Que volveríamos a cometerlos en una nueva relación y volveríamos a fracasar, pues aunque suene fea esa palabra, cuando no funciona una relación por cualquier motivo es un “fracaso” del que de nosotras mismas depende que se convierta en experiencia.

Por eso cuando una relación empieza a fallar, debemos de tomarnos un momento para reflexionar y así tratar de evitar una ruptura, pero una vez que ya terminó una relación no podemos quedarnos sentadas a lamentarnos lo que pudo ser y ya no es… Solamente queda aprender para que podamos adquirir experiencia y así mirar hacia el futuro y caminar con paso firme sin rencor o resentimiento, pues eso no nos permitirá darnos la oportunidad de ser felices nuevamente.

Sólo para que sepas, tu depresión no es culpa tuya

Estás deprimido no porque seas ingrato, o porque no eliges ser feliz. Estás deprimido no porque eres una persona perezosa que mereces sentirte de esta manera sobre ti mismo y sobre tu vida.

El karma tampoco tiene nada que ver con tu sufrimiento. Nada de lo que has hecho, ningún error que hayas cometido, ningún plazo que hayas perdido son la razón de esta niebla espesa y nebulosa que ha impregnado cada rincón de tu vida.

No. La verdad es esta:

La depresión no tiene nada que ver contigo en absoluto.

Nada. Créeme. Estás deprimido porque tienes depresión. Tan simple como eso. Es una enfermedad mental que se basa en una variedad de factores químicos y situacionales. No discrimina. Realmente le puede suceder a cualquiera. Incluso aquellos que, en el papel, tienen “mejores” vidas, o son los “más afortunados”. Aquellos con trabajos sólidos y relaciones estables y buenas familias y hermosos talentos. No importa. La depresión también puede llegar a ellos.

Por supuesto, entiendo que tal vez no te sientas así. Sé lo que la depresión le dice, ¿Qué es lo que crees?. La depresión es mucho más fuerte que la voz de la razón.

Te ha convencido de que todo esto es culpa tuya.

Te ha dicho una y otra vez que nunca haces lo suficiente, nunca eres suficiente, y nunca serás suficiente. Te reprende por permanecer en la cama, cuando el peso de tus coberturas parece ser suficiente para mantenerte en ella para siempre. La depresión te dice que tu incapacidad para concentrarte es simplemente porque no eres inteligente y careces de neuronas. La depresión le dice que eres un mal amigo, que eres malo en tu trabajo, que no tienes esperanza de un futuro mejor.

Pero esto no es verdad. Estos son los síntomas de la depresión. La forma en que la tos es un síntoma de bronquitis o fiebre puede significar la gripe, falta de energía y concentración, sentimientos persistentes de desesperación y desesperación son marcas registradas de la depresión. Estos no son defectos de carácter. Estos son los efectos secundarios de una mente que está enferma.

Ahora, entiendo lo difícil que es buscar ayuda cuando piensas que algo es culpa tuya. Es casi imposible admitir que te estás ahogando cuando crees que eres el que se metió en aguas demasiado profundas. Siento que es aterrador revelar las partes más oscuras de ti mismo cuando ya estás tan bajo.

Pero debes. Tú debes buscar ayuda.

No hay razón para pasar por esto solo. Hay líneas telefónicas y terapeutas y medicamentos y sitios web. Hay comunidad. Hay tratamiento.

¿Y lo más importante? Hay esperanza.