Tu salud depende de tu tipo de personalidad (la ciencia lo demuestra)

¿Puede influir la personalidad de cada individuo en su salud?

Algunas personas mantienen una firmeza y fortaleza admirables ante situaciones excepcionalmente duras, teniendo todos los factores en su contra. Por otra parte, nos encontramos con individuos que, aún teniendo todo a su favor, son propensos a padecer problemas de salud.

Podemos citar algunos de los personajes más emblemáticos de nuestra era para destacar el tipo de personalidad de cada uno y cómo afrontaron esos momentos de desgaste físico.

1. Muhammad Alí

El púgil más famoso de todos los tiempos fue despojado de su primer título en 1966 y vetado del ring durante tres años por negarse a participar en la Guerra del Vietnam.

Pero su personalidad luchadora y perseverante le hizo campeón dos veces más, ganándose el apodo de “The Greatest of All Time” (el más grande de todos los tiempos).

2. Nelson Mandela

El ex presidente sudafricano pasó en prisión más de 30 años con restricciones más severas que los presos comunes, obligado a picar piedra, privado de visitas y comunicación por correo ordinario.Mandela mantuvo una actitud bien positiva que le condujo a ser presidente de su país y Premio Nobel de la Paz en el año 1993.

El nexo entre la manera de ser y el bienestar físico

Ya en la Antigüedad, el griego Hipócrates y el romano Galeno clasificaron a los seres humanos en cuatro tipos psicológicos, cada uno de ellos susceptible a problemas concretos de salud.

Por ejemplo, las personas coléricas, según la medicina antigua, suelen ser personas autosuficientes y ambiciosas, y eso les supone ser propensos a padecer problemas cardíacos o adelgazar/engordar fácilmente.

Más de dos mil años han pasado desde aquellas primeras investigaciones pioneras entre temperamento y salud.

Los científicos expertos siguen buscando correlaciones entre rasgos de personalidad y tipos de enfermedad, y elaboran así hipótesis para poder concluir si estas asociaciones se deben a una base biológica común o a que un factor sea causa del otro. Pero… ¿Se puede afirmar que nuestra personalidad afecta a nuestra salud?

Ser positivo

Un estudio realizado en la Universidad de Carolina del Norte (EEUU) por Janice Williams arroja luz sobre el papel que juega la ira en la salud. Durante cinco años siguió a un grupo de personas y observó que los que se mostraban irritables, cínicos y hostiles, registraban mayor facilidad para padecer deficiencias cardiovasculares.

Una de las conclusiones que emitieron los investigadores era que la personalidad influía en los hábitos del día a día. Por ejemplo, el consumo de alcohol, tabaco o drogas era más habitual entre los individuos más impulsivos y agresivos.

No obstante, una vez analizados los datos detalladamente, se concluyó que la conexión entre personalidad y carácter presenta una relativa complejidad. De hecho, entre personas cuyos malos hábitos estaban igualados, la mala salud de los coléricos era ma´s pronunciada.

Por otro lado, Laura Kubzansky, profesora de la Universidad de Harvard, ha elaborado varias investigaciones sobre la tendencia al optimismo o al pesimismo y su nexo con la salud física. Su conclusión es bien contundente: la negatividad es mala para la salud. Los datos recogidos de sus estudios basados en observar a colectivos durante décadas demuestran que las personas que perciben su futuro con sombras son más proclives a padecer enfermedades, independientemente de las condiciones materiales de vida y del poder adquisitivo.

Corazón de cristal

El sistema cardiovascular es un elemento fundamental a la hora de estudiar los diferentes tipos de personalidad.

A finales del siglo XX, Meyer Friedman y Ray H. Rosenman intuyeron que podría haber una correlación entre el riesgo cardíaco y determinados patrones de comportamiento. Las personas más propensas al infarto eran individuos estresados e impacientes (personalidad tipo A).

¿Por qué este tipo de personas tiene más riesgo cardíaco? Una vez más, no existe una sola causa. El neurólogo Redford Williams unifica en sus teorías dos posibilidades: los individuos con bioquímica tipo A, sumada a la mala rutina, tienen más posibilidades de padecer un infarto. Según Williams, las personas con ese perfil secretan constantemente hormonas del estrés como el cortisol, y su presión arterial y pulsaciones sube a menudo.

Los límites de la mente

Pero no hay que caer en la trampa. Susan Sontag, escritora del libro La Enfermedad y sus Metáforas, nos cuenta acerca de los dolores de cabeza que le produjeron las teorías simplistas que interpretan lo mental como un superpoder capaz de controlarlo todo.

Numerosos libros y escritos de autoayuda están basados en datos no científicos, hecho que ha popularizado la idea de que las enfermedades no son más que una manifestación de los problemas con el espíritu.

Así, en mucha literatura basada en la pseudociencia se insiste que hay una conexión entre personalidad menos asertiva y la enfermedad. Sontag recuerda el peligro de la sacralización de lo mental:si pensamos que lo psíquico puede controlarlo todo y que está por encima de la materia, nos sentiremos frustrados y desbordados contínuamente.

Tomar por sentado que el espíritu domina por completo el mundo supone una pérdida de tiempo y de esfuerzos, ya que la influencia de lo psíquico sobre lo físico es a menudo difusa y difícil de controlar.

Por supuesto que tenemos que cuidar el modo en el que pensamos, pero hay que aceptar ese porcentaje de azar y contingencia que tanto cuesta hoy en día sobrellevar.

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Si eres una persona celosa, entérate de estas 12 formas que te pueden ayudar a mejorar.

El comportamiento celoso sale a relucir debido a las creencias poco realistas y la inseguridad que tiene la persona, y suele ocasionar pensamientos obsesivos que para nada son saludables. Es un problema de pareja que muchas veces no se supera y, casos extremos, debe ser tratado por un profesional, ya que los celos marcados suelen ser causa de una baja autoestima, una personalidad paranoide o un carácter posesivo, entre otros motivos.

Cómo dejar de ser una persona celosa

Los celos causan un gran dolor y sufrimiento para ambos miembros de la pareja. Si crees que tú estás actuando de manera celosa y crees que esto está afectando a tu relación, mejor que pongas freno a tu conducta antes de que la situación entre en un círculo vicioso.

1. Reconoce que te comportas de forma celosa

¿Cómo dejar de ser celosa o celoso? De nada van a servir los consejos que se muestran a continuación si no reconoces que tu comportamiento está siendo exagerado y es poco saludable para tu relación. 

Está claro que no siempre es fácil hacer autocrítica, pero seguramente seas capaz de reconocer que tu forma de actuar está dañando a tu pareja y te está convirtiendo en una persona tremendamente infeliz.

2. Ten voluntad para cambiar

Si ya has reconocido que estás siendo celoso, el siguiente paso es hacer algo para transformar tu forma de comportarte. Cambiar no es nada fácil, especialmente cuando te sientes inseguro. Si eres consciente de que eres una celosa o celoso, vas a tener que transformar tu manera de pensar para no perder a esa persona que tanto quieres. Esto solo podrás conseguirlo con voluntad y si pones de tu parte.

3. Detecta los celos

Si ya has reconocido que tienes un problema y estás dispuesto a cambiar, es necesario que detectes cuándo te estás comportando de manera celosa. Y es que los celos se pueden manifestar en muchos momentos. Por ejemplo, cuando el miedo a que te sean infiel te invadeal saber que tu pareja se va de cena de empresa. 

Es necesario que reconozcas cuándo pierdes los nervios y si estos pensamientos que tienes son reales o son fruto de tu imaginación (es decir, que no tienes ninguna prueba de que tu pareja esté teniendo una aventura con otra persona).

4. Piensa de manera realista

Una vez hayas detectado que estás comportándote de forma demasiado exagerada, es el momento de hacer un esfuerzo por cambiar, de lo contrario, los celos te invadirán. Si en tu mente aparece el pensamiento de que “tu pareja está con alguien”, piensa en la veces que te ha demostrado su amor y en las nulas pruebas que tienes para acusarle.

5. Trabaja en ti

Los celos son muchas veces consecuencia de una baja autoestima y de la inseguridad. Las personas celosas, además, sufren una gran dependencia emocional, pues sienten una gran preocupación a ser abandonadas. Es por eso que el primer paso para superar los celos es trabajar en uno mismo.

6. Confía en tu pareja

La confianza en la pareja y los celos son incompatibles, por lo que es necesario que aprendas a confiar en tu pareja. La buena salud de la relación se basa en el respeto y la confianza mutua, por eso debes dejarle disfrutar de su propia vida. Las relaciones funcionan cuando los dos miembros tienen su propio espacio, así que no estropees lo que os ha unido y lo que os ha hecho tan felices juntos.

7. Averigua qué es lo que te hace ser celosa o celoso

Es posible que los celos puedan haber surgido por tu baja autoestima o porque has tenido una experiencia traumática en una antigua relación. Por tanto, es necesario que averigües qué es lo que te hace comportarte así, pues puede que de esta manera comprendas mejor qué te ocurre. Busca pistas en tu comportamiento.

8. Olvida el pasado

Una vez que hayas detectado cuál es el problema, si lo que te está haciendo reaccionar así es culpa de alguna relación del pasado, mejor que pases página y disfrutes del momento presente. Las malas experiencias tienen algo bueno, y es que nos hacen crecer y convertirnos en mejores persona si aprendemos de ellas.

9. Céntrate en lo bueno de tu relación

Seguramente tu relación tiene cosas muy buenas, y por eso estás con la persona que tanto quieres. Si deseas que no se acabe lo vuestro, mejor que te centres en las cosas positivas en vez de dejar que tus pensamientos irracionales interfieran con vuestro amor.

10. Mejora la comunicación con tu pareja

La comunicación puede evitar conflictos en la relación, por lo que es bueno que pases más tiempo con tu pareja, te comuniques son él conozcas sus necesidades, y le muestres tu confianza respeto. Y si algo te preocupa, mejor que se lo cuentes. Eso sí, debes ser cuidadosa a la hora de hablar de este tema tan sensible.

11. Practica Mindfulness

El Mindfulness es una herramienta muy potente para mejorar las relaciones interpersonales y también los celos. Puede ayudarte a interpretar las situaciones de manera más realista, amejorar tu autoconocimiento emocional y a tratar a tu pareja y a ti misma con compasión. Todos estos elementos son positivos para tu bienestar y te permitirán ver la vida desde otra perspectiva.

12. Acude a terapia psicológica

Es importante entender que los puntos anteriores, en ocasiones, pueden no surgir efecto, pues si los celos son patológicos es necesario acudir a terapia psicológica para tratar el problema de raíz. Ya sea por la baja autoestima, la falta de habilidades sociales o una experiencia traumática del pasado, la terapia psicológica aporta herramientas para superar esta situación problemática.

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Cómo aceptarse a uno mismo para ser feliz, en 6 claves.

Tú eres la persona más importante que vas a conocer en toda tu vida. Por esta razón, el eje central de tu bienestar es el equilibrio interior que nace de la aceptación de abrazar con amor tu propia esencia.

A lo largo del tiempo, mantienes constantes vínculos sociales, sin embargo, recuerda que también mantienes un diálogo interior habitual. Cuando tu diálogo interior se tiñe de culpa, quejas y reproches, entonces estás limitando tu potencial de felicidad.

Por el contrario, cuando fomentas un tono amable y palabras agradables en esa conversación interna que te acompaña, empiezas a nutrir tu autoestima con aceptación. Aceptarte no significa únicamente valorar tu cuerpo tal y como es, sino también aceptar tu pasado desde la gratitud que te permite saber que gracias al camino recorrido, hoy eres una persona más sabia. Aceptar significa hacerte cargo de tus errores y aciertos como persona responsable de tu vida.

Aceptarte significa abrazar a esa parte infantil que late en tu corazón en forma de recuerdos de infancia que perduran en tu memoria.

La aceptación te ayuda a crecer como persona

Solo es posible ser feliz de verdad lejos de cualquier síndrome de perfeccionismo que te encadena a la frustración eterna de no estar a la altura de esas expectativas exigentes que pones sobre tus hombros. Es decir, no eres una máquina, sino una persona con virtudes, pero también con límites.

Conviene no confundir la aceptación con el conformismo de creer que como ya eres de un modo determinado, no puedes cambiar tu carácter a determinada edad. Como ser humano, tienes un potencial de crecimiento personal. Sin embargo, todo cambio implica una decisión previa.

Es natural que haya algunas partes de tu cuerpo que te gustan más, que sientas una mayor satisfacción por algunas características de tu modo de ser. Pero apreciar lo positivo no significa censurar aquello que te guste menos, ya que todo aquello que reprimes tiende a brotar con más fuerza en forma de frustración y rabia interior.

La falta de aceptación y sus consecuencias

Estos ejemplos sirven para visualizar cómo una persona puede boicotear su buena suerte. Por ejemplo, el caso de aquella persona a la que le cuesta aceptar los elogios y piropos que recibe por parte de su entorno, sencillamente porque como su nivel de autoestima es bajo, responde con escepticismo a estos mensajes externos.

O también el caso de aquella persona que siente un enorme malestar emocional ante una crítica externa porque tiende a dar más valor a la opinión de otros que a aquello que piensa de sí misma. La falta de aceptación también puede mostrarse en el sentimiento de inferioridad que posiciona a la persona en sus relaciones con los demás en una posición de desigualdad.

La falta de aceptación también puede ser un síntoma de falta de madurez, al tener una visión totalmente distorsionada de la vida, aspirando al disfrute constante.

¿Cómo aceptarse a uno mismo? Pautas a seguir

¿Por qué es tan importante esta aceptación? Porque cuando no te quieres como mereces, estás dando la espalda a tu propio corazón.

¿Cómo empezar a quererte? Ganar en aceptación significa aumentar el amor propio. ¿Cómo lograr este objetivo de psicología?:

1. Gana libertad para aprender a decir no

Es decir, es muy importante que defiendas tus derechos personales desde la asertividad de establecer tus propios límites frente a quien vulnera tu espacio.

2. Existe una conexión constante entre aquello que más temes y aquello que más deseas

Por tanto, observa qué hay al otro lado del miedo. Y conecta con ese objetivo para luchar por aquello que te importa, saliendo de tu zona de confort.

3. Observa tu propia historia personal de un modo objetivo

No te fijes únicamente en tus errores. Celebra y recuerda tus éxitos personales y aciertos.

4. No juzgues con dureza tus decisiones del pasado

Intenta comprender que tomaste aquellas decisiones en un contexto diferente y con una perspectiva vital distinta a la que tienes hoy. La experiencia te ha enseñado cosas nuevas.

5. Eres una persona única

Por tanto, vive como protagonista de una historia en la que tú creas tu buena suerte a partir de la coherencia entre pensamiento, sentimiento y acción.

6. Educa tu talento

Incluso aunque tengas un talento especial para una actividad determinada, es muy importante que alimentes ese talento con formación para poder potenciarlo de verdad.

Terapia para aceptarse a uno mismo

Si atraviesas una etapa de inseguridad, la ayuda de un psicólogo online puede darte fuerza emocional para elevar el empoderamiento personal para proyectarte en la dirección de tu felicidad. Y la aceptación interior siempre está en la base de la felicidad, en cualquier forma y circunstancia. Porque solo tú puedes conocerte tanto como para saber qué quieres, qué es importante para ti y qué deseas priorizar en esta aventura de la existencia que te implica como protagonista.

En definitiva, la terapia puede ayudarte a mantener un positivo equilibrio interior.

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¿Cómo una ruptura de pareja cambia la personalidad?

En una relación a largo plazo, nuestra identidad se entrelaza cada vez más con la de nuestra pareja. Elizabeth Barrett Browning lo resumió perfectamente cuando le dijo a su marido Robert Browning: “Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo. Te amo no sólo por lo que has hecho de ti mismo, sino por lo que estás haciendo de mí. Te quiero por la parte de mí que sacas a la luz”.

De hecho, en algunos casos esa sincronización es tal que podemos acabar confundiendo nuestros rasgos con los de nuestra pareja. Por eso, es válido preguntarse qué ocurre cuando rompemos. ¿Significa que nuestra personalidad cambiará? ¿Nuestra personalidad influye en la manera en que afrontamos la ruptura haciendo que permanezcamos solos durante más tiempo o nos impulsa a buscar inmediatamente otra relación?

Las transformaciones en la personalidad al poner punto final a una relación de pareja

Hombres y mujeres no suelen reaccionar igual ante una ruptura de pareja. Un estudio realizado en el Instituto Nacional del Envejecimiento en Baltimore encontró que los efectos del divorcio difieren según el género. Estos psicólogos analizaron la personalidad de más de 2.274 personas de más de 40 años y luego los volvieron a encontrar entre 6 y 9 años más tarde. Entonces les preguntaron cuáles habían sido los acontecimientos más importantes que habían ocurrido en sus vidas y comprobaron cuánto habían cambiado sus personalidades.

Descubrieron que las mujeres que habían pasado por un divorcio mostraban mayores signos de extraversión y apertura a las nuevas experiencias, lo cual puede atribuirse al efecto liberador de la ruptura. Al contrario, los hombres divorciados parecían ser menos conscientes y más inestables emocionalmente, probablemente porque asumieron la ruptura como un evento desmoralizador.

Sin embargo, todos los estudios no han encontrado este patrón. Un grupo de investigadores alemanes analizó los rasgos de personalidad de más de 500 hombres y mujeres de mediana edad tres veces a lo largo de 12 años.

Descubrieron que los hombres y las mujeres que se divorciaron se habían vuelto menos extravertidos. Sin embargo, es probable que esto se deba a que a raíz de la ruptura de pareja perdían muchos de los amigos que compartían con su cónyuge, lo que implica tener menos oportunidad para socializar. Curiosamente, estas personas también mostraron una reducción en el nivel de confianza, quizá porque ya no tenían que apoyar continuamente al otro.

Vale aclarar que aunque los efectos sobre la extraversión no son muy grandes, pueden tener repercusiones significativas en la vida de una persona, sobre todo teniendo en cuenta que las personas extrovertidas tienen mayores probabilidades de volver a encontrar pareja y contraer segundas nupcias.

Cuán rápido logres pasar página dependerá de tu personalidad

Una ruptura de pareja no solo cambia ligeramente nuestra personalidad sino que nuestros rasgos y forma de ver la vida también también influyen en cómo reaccionamos ante esa situación. Un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Lovaina analizó la personalidad de más de 2.000 personas que habían pasado por un divorcio con el objetivo de descubrir qué tipo de nuevas relaciones formaron durante los siete años siguientes.

Se apreció que las personas extrovertidas tenían más probabilidades que otros tipos de personalidad de volver a casarse rápidamente. Quienes tenían tendencia al neuroticismo, al contrario, eran más propensos a permanecer solos durante los siete años o a ir de una relación a otra sin encontrar a la persona adecuada para establecer una relación sólida. Sin embargo, las personas que puntuaron alto en conciencia eran más propensas a formar una relación seria y esta duraba mucho más.

Una de las razones por la que las rupturas son tan angustiantes es que pueden hacer que nos preguntemos quiénes somos, sobre todo cuando se trata de una relación larga ya que nuestra identidad se entrelaza con la de nuestra pareja, por lo que cuando la perdemos, es como si perdiéramos una parte de nosotros mismos. Esto significaría que nuestro autoconcepto se contrae y podemos tener la sensación de que no sabemos exactamente quiénes somos, qué queremos o hacia dónde nos dirigimos. Esas sensaciones pueden ser particularmente angustiantes para algunas personas.

Curiosamente, psicólogos de la Universidad de Stanford encontraron que quienes tienen una visión rígida de sí mismos tendían a tomar el rechazo como algo más personal, sintiendo que la ruptura revelaba algo malo sobre su carácter y, como resultado, la experiencia era aún más angustiosa.

La buena noticia es que nuestra personalidad cambia a lo largo del tiempo, por lo que es posible encontrar una forma positiva de interpretar la ruptura, sobre todo recordándonos que somos personas complejas y multifacéticas capaces de aprender de los errores y seguir adelante. Esa perspectiva puede aliviar hasta cierto punto los efectos angustiosos del rechazo.

En una relación a largo plazo, nuestra identidad se entrelaza cada vez más con la de nuestra pareja. Elizabeth Barrett Browning lo resumió perfectamente cuando le dijo a su marido Robert Browning: “Te amo no sólo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo. Te amo no sólo por lo que has hecho de ti mismo, sino por lo que estás haciendo de mí. Te quiero por la parte de mí que sacas a la luz”.

De hecho, en algunos casos esa sincronización es tal que podemos acabar confundiendo nuestros rasgos con los de nuestra pareja. Por eso, es válido preguntarse qué ocurre cuando rompemos. ¿Significa que nuestra personalidad cambiará? ¿Nuestra personalidad influye en la manera en que afrontamos la ruptura haciendo que permanezcamos solos durante más tiempo o nos impulsa a buscar inmediatamente otra relación?

Las transformaciones en la personalidad al poner punto final a una relación de pareja

Hombres y mujeres no suelen reaccionar igual ante una ruptura de pareja. Un estudio realizado en el Instituto Nacional del Envejecimiento en Baltimore encontró que los efectos del divorcio difieren según el género. Estos psicólogos analizaron la personalidad de más de 2.274 personas de más de 40 años y luego los volvieron a encontrar entre 6 y 9 años más tarde. Entonces les preguntaron cuáles habían sido los acontecimientos más importantes que habían ocurrido en sus vidas y comprobaron cuánto habían cambiado sus personalidades.

Descubrieron que las mujeres que habían pasado por un divorcio mostraban mayores signos de extraversión y apertura a las nuevas experiencias, lo cual puede atribuirse al efecto liberador de la ruptura. Al contrario, los hombres divorciados parecían ser menos conscientes y más inestables emocionalmente, probablemente porque asumieron la ruptura como un evento desmoralizador.

Sin embargo, todos los estudios no han encontrado este patrón. Un grupo de investigadores alemanes analizó los rasgos de personalidad de más de 500 hombres y mujeres de mediana edad tres veces a lo largo de 12 años.

Descubrieron que los hombres y las mujeres que se divorciaron se habían vuelto menos extravertidos. Sin embargo, es probable que esto se deba a que a raíz de la ruptura de pareja perdían muchos de los amigos que compartían con su cónyuge, lo que implica tener menos oportunidad para socializar. Curiosamente, estas personas también mostraron una reducción en el nivel de confianza, quizá porque ya no tenían que apoyar continuamente al otro.

Vale aclarar que aunque los efectos sobre la extraversión no son muy grandes, pueden tener repercusiones significativas en la vida de una persona, sobre todo teniendo en cuenta que las personas extrovertidas tienen mayores probabilidades de volver a encontrar pareja y contraer segundas nupcias.

Cuán rápido logres pasar página dependerá de tu personalidad

Una ruptura de pareja no solo cambia ligeramente nuestra personalidad sino que nuestros rasgos y forma de ver la vida también también influyen en cómo reaccionamos ante esa situación. Un estudio realizado por psicólogos de la Universidad de Lovaina analizó la personalidad de más de 2.000 personas que habían pasado por un divorcio con el objetivo de descubrir qué tipo de nuevas relaciones formaron durante los siete años siguientes.

Se apreció que las personas extrovertidas tenían más probabilidades que otros tipos de personalidad de volver a casarse rápidamente. Quienes tenían tendencia al neuroticismo, al contrario, eran más propensos a permanecer solos durante los siete años o a ir de una relación a otra sin encontrar a la persona adecuada para establecer una relación sólida. Sin embargo, las personas que puntuaron alto en conciencia eran más propensas a formar una relación seria y esta duraba mucho más.

Una de las razones por la que las rupturas son tan angustiantes es que pueden hacer que nos preguntemos quiénes somos, sobre todo cuando se trata de una relación larga ya que nuestra identidad se entrelaza con la de nuestra pareja, por lo que cuando la perdemos, es como si perdiéramos una parte de nosotros mismos. Esto significaría que nuestro autoconcepto se contrae y podemos tener la sensación de que no sabemos exactamente quiénes somos, qué queremos o hacia dónde nos dirigimos. Esas sensaciones pueden ser particularmente angustiantes para algunas personas.

Curiosamente, psicólogos de la Universidad de Stanford encontraron que quienes tienen una visión rígida de sí mismos tendían a tomar el rechazo como algo más personal, sintiendo que la ruptura revelaba algo malo sobre su carácter y, como resultado, la experiencia era aún más angustiosa.

La buena noticia es que nuestra personalidad cambia a lo largo del tiempo, por lo que es posible encontrar una forma positiva de interpretar la ruptura, sobre todo recordándonos que somos personas complejas y multifacéticas capaces de aprender de los errores y seguir adelante. Esa perspectiva puede aliviar hasta cierto punto los efectos angustiosos del rechazo.

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Como ser fuerte emocionalmente.

 

Deja de hacer lo que estás haciendo y modifica tu enfoque. En un arrebato emocional, puede ser fácil dejarte llevar por lo que sientes. Si la emoción es positiva, puede sentirse muy bien, pero si se trata de un sentimiento de tristeza o ansiedad, puede salirse rápidamente de control. Toma un descanso de lo que sea que hagas y concéntrate en tus cinco sentidos. Esto te ayudará a recordar el presente y a evitar que tu ansiedad o ira se salgan fuera de control.

  • Intenta evaluar las reacciones de tu cuerpo, pero no las juzgues. Por ejemplo, si te sientes ansioso de repente, piensa en lo que siente tu cuerpo: “Mi piel se siente caliente. Mi corazón late realmente rápido. Respiro de manera superficial. Mis manos se sienten temblorosas”. No te enfoques en esas sensaciones. Simplemente tenlas en cuenta y deja que pasen.
  • Volver a enfocarte en el presente también puede ayudarte a reducir tu “reacción automática”. El cerebro desarrolla hábitos de reacción ante los estímulos entre los que se encuentran las experiencias emocionales. El cerebro activa de manera instantánea estos patrones cada vez que se produce un estímulo, como la ansiedad o la ira. Cambiar el enfoque de nuevo a la experiencia sensorial actual rompe ese circuito en el cerebro. Si practicas este cambio de manera constante, se convertirá en un “hábito” nuevo para tu cerebro.
  • Emplea la “autobservación”. La autobservación es la práctica que consiste en prestar atención a tu propia consciencia y experiencia, y puede ayudarte a desentrañar todas las cosas que pueden suceder dentro de una sola experiencia. Por ejemplo, muchas personas no son conscientes de que esa “consciencia” en realidad se conforma de muchos tipos de información. A menudo experimentamos una reacción emocional como un revoltijo de sentimientos y experiencias sensoriales que pueden parecernos abrumadoras. Tranquilizarte y volver a enfocarte en una experiencia del presente puede ayudarte a reestructurar los viejos hábitos de tu cerebro y aprender a ver esos diferentes “flujos de información”.

Respira. Cuando el cuerpo experimenta una emoción intensa, puede reaccionar con una “respuesta al estrés”. Esta sensación de “lucha o huida” se produce cuando las hormonas, tales como la adrenalina, activan el sistema nervioso simpático. Tu ritmo cardiaco se dispara, tu respiración se acelera y se hace más superficial, y tus músculos se sienten contraídos y tensos. puede ayudarte a relajarte y a volver a la “normalidad”

  • Respira desde el abdomen, no desde el pecho. Deberás sentir que la parte baja de tu vientre se expande cuando inhalas y se achica cuando exhalas.
  • Para ayudarte, pon una mano en el pecho y la otra en el abdomen. Ponte de pie, recuéstate o siéntate derecho para mantener tu pecho abierto. Inhala lenta y profundamente a través de la nariz. Siente cómo se expanden los pulmones y el abdomen a medida que inhalas. Luego exhala por la nariz o la boca. Realiza de 6 a 10 respiraciones por minuto.
  • Enfócate en respirar de manera lenta y profunda. De esta manera llevarás el oxígeno a tu cuerpo (y podrás distraerte de tu actual estado emocional).
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6 Cosas que tienes que dejar de hacer para sentirte bien

1.Deja de gastar más en cosas materiales que en tus propias experiencias

Siempre es bueno un cumplido y sentir que a nuestro entorno llega el detalle de que nos cuidamos. Un halago en el momento perfecto puede ser un perfecto detonante de un genial estado de ánimo positivo a lo largo de nuestra jornada.  Pero es cierto que para cuidarnos no necesariamente tenemos que derrochar en cuanto a bienes materiales y económicos se refiere.

Disfrutar de aquellos momentos que recordarás para el resto de tu vida, esas emociones y sentimientos llenos de intensidad que te llevan a disfrutar de tu existencia es aquello en lo que verdaderamente tienes que invertir. Tanto en tiempo, que vale oro, como recursos económicos. Porque además si verdaderamente deseas vivirlos encontrarás la forma de ahorrar y priorizarlos. 

2.No inventes historias sobre tu vida para parecer más interesante

Las personas superficiales son aquellas que simplemente se concentran en dar una apariencia material y una posible fachada inventada evitando sacar a la luz su verdadero yo. Digamos que se concentran en colocarse una máscara con origen en una gran inseguridad personal y miedo a la crítica feroz. No tiene nada de malo parecer simple y un auténtico ser humano, con sus defectos y virtudes clásicas.

Concéntrate en decir la verdad de ti mismo y los demás. Sé auténtico y evita traicionarte a ti mismo. De la otra forma acabarás perdiendo el sentido de lo que es real y de aquello de tu alrededor que no los es.

3.No temas decir que “sí” a más cosas

Es cierto que en casa estamos a gusto y seguros. Pero cuando nuestra rutina se basa en quedarnos estáticos en nuestras cuatro paredes de siempre nos perdemos un inmenso mundo exterior ahí afuera. Me gusta mucho invitar a mis clientes a que integren en su vida la palabra “atreverse“.

Sacar a la luz nuestro verdadero potencial ocurre cuando nos atrevemos a salir de nuestra zona de confort, al igual que los grandes aprendizajesNo temas sentirteapasionado, ilusionado o simplemente comenzar nuevas actividades, reuniones o visitas que créeme, cambiarán tu vida muy positivamente.

4.No emplees tu tiempo en falsas amistades

Rodearnos de aquellas personas que nos hacen la vida imposible o de las cuales notamos que “algo no anda bien” no tiene sentido. Empleamos tiempo que no recuperamos, y lo más importante, la energía que necesitamos para disfrutar y vivir plenamente.  Aprende a elegir aquellas amistades que te aportan algo mágico.

5.Deja de lamentar que no tienes tiempo

En realidad todos gozamos del mismo tiempo material si queremos. Al fin y al cabo la muerte, como dicen, es algo de lo que no podemos escapar ninguno. Y recordarlo no tiene que suponernos un trauma o parecido. Simplemente, la vida consiste en priorizar.Adquirir hábitos nos cansa.

Pero muchos estudios y experiencias personales demuestran que en cuanto realizas aquello que te has propuesto tan solo una vez, ya tienes el 80% del camino superado… ¿Por qué no intentarlo entonces?

6.Deja de ser tan crítico

No bases tus primeras impresiones en el atractivo físico de las personas que te rodean o acabas de conocer. Estarás de acuerdo conmigo que la gente es mucho más que sólo una foto en el Facebook. Recuerda quenuestros pensamientos y críticas constituyen lo que somos. Y dudo que seas una persona vacía que solo se centre en lo que los ojos ven pero el corazón aún no ha podido tocar.

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Lo que puedes hacer para ser más feliz.

Cómo mejorar tus relaciones

Corrige las relaciones fallidas en tu vida. Si una amistad terminó y estás bien con ello, no es necesario tratar de reiniciarlo. Por otro lado, tal vez necesitas disculparte con alguien por tu comportamiento pasado, hace esto te hará sentirte mucho mejor sobre la situación, incluso si la amistad no mejora. Concéntrate en las personas que amas. Dedica tiempo cada día a nutrir las relaciones saludables y felices en tu vida. Llama a un amigo o familiar con el que no has hablado en mucho tiempo.

Cómo mejorar tu salud física

Apunta a beber 8 vasos de agua cada día. El agua ayuda a eliminar toxinas del cuerpo e hidrata tus órganos, por lo que esta es una manera fácil de mejorar tu salud. Asegúrate de que obtienes por lo menos 7-9 horas de sueño cada noche. Haz ejercicio durante 20 minutos, cinco días a la semana. Puedes ir a dar un paseo rápido, o puedes correr, o puedes bailar. Come alimentos sanos, pequeños y nutritivos durante todo el día. Asegúrate de que tu dieta incluya verduras, frutas, granos enteros y proteínas.

Cómo mejorar tu salud mental

Mantente ocupado. Únete a un club que suena interesante, construye un armario, anota tus sentimientos, habla con un amigo, toma un baño de burbujas caliente, todo lo que piensas que suena agradable y productivo.

Cambia tu entorno. Si has estado en tu habitación durante días, ponte tu abrigo y da un paseo fuera. Puedes visitar un café o ir al parque, cualquier cosa que te dé la oportunidad de alejarte de los pensamientos negativos.

Lo que pasó, pasó… deja de torturarte y sigue con tu vida.

Errar es de humanos, ante todas las situaciones que se nos ponen delante en la vida, podemos tomar decisiones equivocadas, cometer errores o simplemente no obtener lo que esperábamos, este aprendizaje es parte de la vida, si no cometemos errores lejos estamos de comprender el verdadero sentido de las cosas, son las equivocaciones las que contribuyen a aclarar nuestras acciones futuras.

En las relaciones de pareja son muchas las oportunidades que se presentan para tomar decisiones, elegir, recorrer caminos y ser sensatos, debemos en muchos momentos pensar que hacer, solos o con nuestra pareja, sea cual sea nuestro plan, estamos constantemente expuestos a cometer errores.

Sin embargo, existen errores que suelen marcarnos, bien sea por el mal que nos ocasionó o que ocasionamos, sino ambos, el caso es que cuando la gravedad del asunto partió de nuestra equivocación, las cosas suelen pesarnos muchísimo más, ser más dolorosas y en momentos nos atormentamos con lo sucedido, aún y cuando fue conversado y se llegó a un acuerdo o peor aún, si se produjo una ruptura por consecuencia del error cometido.

Atormentarse no enmendará el error

Por más que pese el error cometido, que nos torture, que nos cueste realmente caro poder superarlo, no tiene sentido alguno atormentarse, sencillamente ya pasó y si tuviste la oportunidad maravillosa de reconocer tu error, para lo que hay que ser realmente valiente, entonces que sea esa voluntad de honestidad la que te sirva de baluarte, no las causas que te llevaron a cometer la equivocación y que además lo traigas a tu mente una y otra vez.

Algunas veces cometemos errores y accionamos de maneras terribles, incluso llegamos a desconocernos a nosotros mismos, nos arrepentimos y quisiéramos dar vuelta atrás, especialmente cuando lastimamos a quienes amamos, pero es bueno poner en la balanza lo positivo y lo negativo, y poder ver que por un error no tiene sentido destruir todo lo bueno de la relación.

Así que si pudiste enfrentar tu error y conversarlo y asumirlo, no te atormentes, saca el recuerdo de tu mente y mantente alerta a lo que vives, sin que sea el pasado tu motivación diaria.

Reconocer los errores es de valientes

Siempre es más sencillo ver el error en la pareja, en la otra persona, en la contraparte, cuando se trata de nosotros mismos, por un tema de orgullo, ego o negación, siempre resulta más cuesta arriba, la soberbia incluso puede llevarnos a nublar nuestra vista y entendimiento y jamás reconocer el error cometido, hay personas que pasan su vida ciegos ante sus propias acciones y peor aún culpando a los demás.

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3 Habilidades efectivas para prevenir la depresión

Se ha hablado mucho acerca de la depresión y sus manifestaciones. También de la forma de encarar sus síntomas. Sin embargo, creo que no se ha hecho suficiente hincapié en algo que es crucial: la depresión se puede prevenir. Pero para lograrlo es necesario desarrollar algunas habilidades.

Para nadie es un secreto que la depresión viene en aumento en todo el mundo. Hay cientos de estudios que así lo certifican. De hecho, hasta se ha convertido en un estado del que muchos hablan como si fuera perfectamente normal. Dicen “Amanecí deprimido” y ya está. Como si no fuera algo que no mereciera atención.

Aunque se insiste mucho en ello, todavía no es clara para muchos la diferencia entre tristeza y depresión. Esta última no es una condición normal, sino un estado sostenido en el tiempo que requiere de medidas puntuales para erradicarlo. La tristeza es una emoción, la depresión una enfermedad. Y como en toda enfermedad, si se toman medidas a tiempo, es posible prevenir su aparición.

1.Reconoce tus propias emociones para prevenir la depresión

Es usual que las personas describan sus emociones de forma imprecisa. Esto no es un problema de lenguaje, sino de pensamiento. Muchas veces no se hace el esfuerzo suficiente para captar y definir qué es realmente lo que sientes.

La verdad es que bautizar y delimitar las emociones no es nada fácil. Solo se logra con un esfuerzo continuado. Ayuda que trates de describir cada emoción por escrito para precisar su naturaleza. ¿Sientes ira o te sientes frustrado? ¿Estás feliz, o más bien eufórico?… A veces las diferencias son sutiles, pero relevantes.

Si aprendes a reconocer tus propias emociones habrás dado un paso gigantesco para prevenir la depresión. Dicho reconocimiento ayuda a poner en orden la mente. En consecuencia, los problemas se comprenden mejor y es más sencillo visualizar los caminos para solucionarlos.

2.incrementa la empatia.

Un factor clave para prevenir la depresión es el desarrollo de la empatía. Es una habilidad que te permite comprender los sentimientos del otro y ponerte en su lugar. Contribuye a que entiendas la realidad desde el punto de vista de alguien diferente: en diferentes circunstancias, con intereses diferentes y bajo la influencia de pensamiento distintos.

¿Por qué la empatía contribuye a prevenir la depresión? Sin que te des cuenta, el ejercicio de comprender al otro incrementa la comprensión que tienes sobre ti mismo. También permite que salgas de tus islas mentales y veas el mundo desde otra perspectiva. Y, por supuesto, facilita tu relación con los demás.

Las personas empáticas siempre son menos solitarias y más flexibles. Esto conlleva a que también sean más tolerantes y, por ende, menos conflictivas. Una persona con la empatía bien desarrollada difícilmente cae en las garras de la depresión.

3.Aprende a comunicarte de manera asertiva.

La forma como te comunicas con el mundo determina la forma en que te relacionas con el mundo. No hay otra manera de saber qué piensa o que siente una persona, sino a través de la forma como lo comunica. Puede ser con un gesto, con las palabras, incluso con los silencios. También a través de sus manifestaciones artísticas. En últimas, el ser humano siempre está comunicando.

De lo que comuniques, aunque no quieras, depende la calidad de los vínculos que establezcas. Si guardas silencio, teniendo que decir algo, lo que sigue no es el entendimiento, sino la confusión. Si dices lo que tienes que decir, pero lo haces sin tener en cuenta las formas, lo que sigue no es la comprensión de tu mensaje, sino una reacción a tu crudeza o agresividad.

La comunicación asertiva tiene que ver con lograr expresar lo que sientes y piensas de una manera que pueda ser realmente comprendido por los demás. Lograr esto requiere de un entrenamiento constante. Además, no siempre eres dueño de lo que los demás entienden. Aun así, lo tuyo es decirlo de forma clara, serena y oportuna. Así tendrás mayores posibilidades de que te entiendan.

El reconocimiento de las emociones, la empatía y la comunicación asertiva están íntimamente ligados entre sí. Estas tres habilidades contribuyen de manera decisiva a prevenir la depresión. No surgen de manera espontánea, sino que son destrezas que se deben cultivar. De seguro no es fácil hacerlo, pero bien vale la pena porque todo esto se va a ver reflejado en mayor salud mental y mejor calidad de vida.

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Podrás engañar al cuerpo con otra piel, pero no al corazón con otra alma.

Definitivamente cualquiera puede hacernos erizar la piel, cualquiera puede alborotar nuestros sentidos, haciéndonos sentir muchas emociones y sensaciones asociadas a una liberación hormonal, que responde a un proceso químico y biológico de nuestro cuerpo, pero la conexión que sentimos entre almas, esa sí que va más allá de todo lo que con nuestro cuerpo podemos percibir.

Podemos suplantar una caricia por otra, unos besos por otros, pero cuando vamos más allá, no podemos engañar a nuestro corazón, no encontraremos miradas que nos hagan sentir lo mismo, ni esa sensación de que siempre hemos estado conectados aunque ni siquiera nos hayamos conocido que solo se da cuando dos almas se reconocen.

Cuando dos corazones de quienes han hecho un acuerdo de almas, se separan, el vacío que se siente es profundo, ahoga, quema, suspende el aliento, no se halla en nadie más la satisfacción, la comodidad y el acoplamiento que les pertenece a dos almas que han viajado juntas por más tiempo del que podemos reconocer.

Ciertamente las misiones terminan, muchas veces aun amándose intensamente dos corazones deban tomar caminos diferentes para aprender lo necesario, para llegar a donde deben y no sabemos si en este plano o en otro, pero de seguro estás almas volverán a estar juntas. Sin embargo, mientras estén a distancia física en el marco terrenal podrán reconocer su energía aunque ni siquiera puedan verse.

Una vez que estamos en contacto con ese ser que sabemos que nos arroba más allá de lo tangible, no podremos engañarnos al vincularnos con alguien más, el sentimiento estará grabado en nuestra esencia, nuestra mente podrá confundirse y tratar de suplantar lo que una vez le dio placer, nuestro cuerpo encontrará otras vías para sentirse a gusto, pero nuestra alma siempre nos hará un llamado especial a volver a donde pertenecemos, conociendo a plenitud lo que es el verdadero amor.

Más allá de poder identificar lo que nos ocurre, debemos agradecer por haber estado en contacto con nuestra persona especial, tomando consciencia de que no importa lo que ocurra en esta transitoria vida, el amor nos une, nos alimenta y trasciende por encima de lo que nuestra razón logra entender.

Sigue adelante, continúa con tu vida, que todo pasa por algo y lo que es para ti, lo será en el momento preciso. Confía siempre que lo mejor está por venir y escucha lo que te diga tu corazón, que no permite ser fácilmente engañado. 

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