3 Mentiras inocentes que dicen los padres pero no lo notan.

Aquí hay algunos ejemplos de mentiras que los padres a menudo dicen a sus hijos, junto con mejores soluciones. Éstos son ejemplos para ayudarle a la tormenta del cerebro sus propias soluciones a las pequeñas mentiras que usted puede estar diciendo a su niño sobre una base regular.

  1. «Nunca dejaré que algo malo te suceda.»

Esta puede ser su intención, pero puede que no sea posible. No puede proteger a su hijo 100% del tiempo. En su lugar, utilice la verdad, pero enmarcarla para que el niño se sienta protegido, pero consciente de los peligros reales. Decir algo como: «Siempre trataré de protegerte, pero hay gente mala por ahí, por eso no quiero que te alejes de mí en una tienda, ya que hay niños que son sacados de sus mamás y papás. Estoy aquí para protegerte, pero si te alejas, entonces no estoy allí y podrías estar poniéndote en peligro «. Puede ser aterrador, pero también es una realidad verídica. Usted no quiere causarles ninguna ansiedad indebida, así que elija sus palabras con cuidado. Hágales saber a pesar de los secuestros son raros, todavía es algo que todos los niños y los padres deben ser conscientes de, por lo que son cautelosos de los extraños cuando fuera público.

  1. «El parque está cerrado.»

Sabes muy bien que el parque está abierto, pero no tienes tiempo para llevar a los niños al parque porque tienes recados para correr. En vez de mentir, sea honesto. «Mamá no puede llevarte al parque hoy porque tenemos que conseguir provisiones para la semana para que podamos comer y tengo otros recados importantes que tienen que hacerse hoy». Pueden quejarse y quejarse, pero eso está bien, Aprenderán la realidad de la vida es que no pueden tener todo lo que quieren todo el tiempo. Diciendo la verdad también ayuda a hacerte un padre honesto y no un mentiroso, porque con el tiempo llegarán a la edad y darse cuenta de que estás mintiendo sobre el parque está cerrado.

  1. «No va a doler, te lo prometo»

Tienen que recibir una inyección del médico, pero están gritando y quieren que los gritos se detengan para que puedan obtener la vacuna. Sin embargo, están gritando porque saben que estás mintiendo. Dijiste que no haría daño la primera vez que recibieron disparos. Ellos saben mejor. Aprendieron por el dolor que mintieron. No mientas. Hágales saber que será un pequeño empujón, un poco de dolor, pero luego se acabó y obtienen un lechón. Explique que necesitan la vacuna, por cualquier motivo de salud. No seas un mentiroso. Éste le hará rápidamente el malo porque si usted les dice que no lastimará y lastimará inmensamente usted es el culpable. La realidad es que los disparos hacen daño, pero el dolor desaparece, así que conduce con ese pedacito de verdad y los encontrará confiando en usted más, no menos.

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