Tómate un tiempo para saber escuchar, más que palabras es una cuestión de presencia.

0
23

Cuántas veces cuando estamos frente a alguien que nos importaestamos ausentes, nuestros hijos, nuestra pareja, nuestros amigos se acercan a compartir algo y nosotros clausuramos la posibilidad de una comunicación verdadera que vaya más allá de las palabras. Estamos perdidos en nuestra propia nebulosa de pensamientos, respondemos con frases hechas, con observaciones superficiales,sin prestar casi atención a lo que dicen ni a cómo lo dicen.

No tomamos conciencia de que esta actitud nos aleja de los demás.

Basta con percibir que el otro está enfrente, dejar de lado nuestras nubes de pensamiento y enfocarnos en que ahí, delante de nosotros hay una persona. Hay un mundo allá afuera que, en nuestra ansiedad por resolver o controlar, muchas veces no vemos.

Para amar se necesita tiempo y calma. Se necesita receptividad. Hacer un esfuerzo por comprender al otro y no imponerle nuestras normas ni nuestras interpretaciones. Convertirnos en personas a las que los demás pueden acudir.

 ¿Realmente no tenemos tiempo? ¿O elegimos usarlo en otras cosas?

No tienen que ser temas profundos. No vamos por la vida hablando con cualquiera de nuestros problemas, pero sí podemos ser profundos nosotros. Ser claros y estar presentes en cada interacción. i no comprendemos a las personas a las que les damos nuestro amor, finalmente las haremos sufrir. La comprensión nos permite entender los motivos, las carencias y el sufrimiento del otro y a darle aquello que necesita.

Si somos padres, por ejemplo, tenemos que profundizar nuestra relación con nuestros hijos, comprender las dificultades que pueden atravesar ah, y no importa la edad que tengan, entender su sufrimiento y amarlos realmente en lugar de intentar controlarlos. Lo mismo sucede con las parejas, con los amigos e, incluso, con los compañeros de trabajo.

Y para eso es fundamental estar centrados, en calma, asentados en nuestro interior. Irradiar esa paz que invita al otro a abrirse. Por eso, muchas veces, cuando dedicamos tiempo a nosotros para ir hacia adentro, para meditar, para conectarnos con nosotros, también le estamos dedicando tiempo a los demás. En definitiva, estamos aquí para los otros. Entonces, tratemos de estar realmente presentes.  Ya es tiempo de cambiar.

 

Compartir
Artículo anteriorVive tu realidad, ya deja el mundo de las fantasías.
Artículo siguienteCómo estimular el nervio vago para aumentar la salud mental y corporal?
Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista , programadora, expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me he dedicado al deporte como instructora de aerobicos, ahora sigo rutinas de X-BOX, para mantener mi cuerpo y mente sana..

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here