Ante pensamientos suicidas, se debe buscar apoyo.

0
22

El suicidio no es un evento aislado, sino el último eslabón de una cadena de eventos. El intento suicida es producto de la interacción entre un trastorno mental y un evento estresante. Para disminuir los comportamientos suicidas se debe mejorar la prevención, la detección, el diagnóstico y el tratamiento de sus causas.

Cuando alguien habla sobre el suicidio o comunica ideas o intentos suicidas, no debe considerarse como una forma de manipular ni de llamar la atención, sino como una señal de alarma, manifestación de angustia o depresión intensa, y por tanto de riesgo de suicidio.

La mayoría de las personas que cometen actos suicidas titubean entre la vida y la muerte.

 El deseo de suicidarse, que en realidad es el deseo irrefrenable de matar la vida, que no soportan, una lucha infernal en la que unas veces gana la partida el deseo de matar situaciones que se consideran inaguantables y que han desbordado las propias capacidades de respuesta atentando gravemente contra la esperanza, materializado en un intento que no siempre pretende alcanzar su objetivo final: acabar con la vida.

Este tipo de personalidades con tendencias victimistas alimentan el resentimiento una y otra vez el sufrimiento vivido y reprimen la rabia.

 Esta vivencia repetida en el tiempo puede hacer que la persona pase de la ideación suicida a la consumación del acto suicida, por eso es importante prestar atención al diálogo interno que mantenemos, sobre todo en situaciones que se presentan conflictivas o que rompen con nuestros esquemas predecibles. La depresión lleva a la persona a vivir en un estado de angustia y malestar permanente, en la que dominan sentimientos de tristeza profunda, irritabilidad, decaimiento, ausencia de entusiasmo, desgana por todo o casi todo. La sensación más frecuente es la vivencia de estar en un “pozo negro” que no tiene salida.

El nivel energético es muy bajo, por lo que la vivencia es de cansancio. Como dicen algunas personas, “no puedo con mi alma”.

Desde este estado de alteración, la persona deprimida siente un dolor en el alma que vive como insoportable y que constituye como un círculo cerrado, una vivencia sin salida en la que la angustia impide el contacto con la experiencia real y anula las posibilidades de afrontamiento de las que dispone.

También hay que tener en consideración el “cómo” son expresadas.

¿Aparecen solo en situaciones estresantes?: “Esto no lo soporto, si me muriera me quedaría tranquila”. Si ante cualquier hecho, por insignificante que pueda parecernos, aparece la idea como salida o tambien “voy a quitarme la vida, quiero desaparecer”, “ojalá me pase algo y me muera de una vez?”

La mayor parte de las personas con ideación suicida da avisos evidentes de sus intenciones. Solo un escaso número de suicidios se produce sin previo aviso, por eso es importante prestar atención y tomar en serio todas las amenazas que se refieren a la autolesión, especialmente cuando son persistentes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here