Lo tuyo es suyo, y lo suyo ¡Tambien es suyo!

0
7

Cuando comenzamos una relación sentimental, especialmente al principio, nos fijamos principalmente en nuestra atracción física, en aquello que nos identifica con la pareja… Y muchas veces, haciendo esto, dejamos de ver otros aspectos de su personalidad. Nos dejamos llevar por los deseos y no las necesidades o compatibilidades realmente convenientes.

En cierto modo, todas las personas, hombres y mujeres, tenemos algunos rasgos narcisistas, que nos llevan a pensar en nosotros mismos y a estar anteponiéndonos constantemente ante los demás, incluso sobre nuestra pareja. Pero para algunos, es un rasgo especialmente destacable, pues siempre se anteponen, siempre te critican, siempre piensan estar en lo correcto y que merecen tener lo que quieran.

¿Es él un narcisista?

Los narcisistas, pensando tanto en sí mismos, descuidan a sus parejas y sus necesidades. Parecen pensar que si hacemos lo que sea para que ellos estén bien, al lograrlo, nosotras estaremos bien, o al menos debiéramos estar conformes. Y aunque todos queremos estar personalmente bien, y pensamos en nuestras propias necesidades… la mayoría sabemos repartir esfuerzos y merecimientos en la justa medida. No sólo miramos por nosotros mismos, sino por los demás.

El problema es que, si estás con un creído narcisista, él no te verá ni se esforzará por ti de la misma manera, lo cual es injusto para ti y acaba convirtiendo la relación en un suplicio.

Con el tiempo, muy frecuentemente acabamos descubriendo rasgos de la personalidad de nuestras parejas que desearíamos haber conocido antes de decidirnos a estar juntos. Algunos de esos rasgos, igual incluso sabíamos que estaban ahí, pero nos parecían graciosos, normales, o de poca importancia… pero con el tiempo y el roce, nos damos cuenta de que no son cosas que carezcan de importancia para que una pareja se lleve bien.

Si estás en una relación así, ya estás sufriendo, y sufrirás mucho más.

Lo peor está por venir, conforme pase el tiempo esas actitudes se irán incrementando, y o te vuelves una sumisa total sin vida propia, o enfrentas tu realidad actual así como el devastador futuro que podrías tener de seguir así… y sales de la relación corriendo, ya mismo, hoy.

Si lo que deseas es una relación en dónde ambos se sientan plenos y los dos se den el uno al otro por igual, seguramente el amor narcisista no es el camino.

 

Compartir
Artículo anteriorLa otra de nadie, o la amante.
Artículo siguientePrincipales afecciones de las mamas no cancerosas.
Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista , programadora, expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me he dedicado al deporte como instructora de aerobicos, ahora sigo rutinas de X-BOX, para mantener mi cuerpo y mente sana..

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here