Narcisismo: personas que solo se aman a sí mismas

Todos nos hemos topado alguna vez en nuestras vidas con familiares, amigos, conocidos tan egoístas y tan centrados en sí mismos que pareciera que carecen de empatía. Estos individuos, a los que conocemos como de personalidad narcisista, son aquellos que siempre buscan el beneficio propio sin importarles las consecuencias que sus actuaciones puedan tener para los demás.

Narcisismo: mucho egoísmo, nada de empatía

Sin llegar al extremo de cumplir los requisitos del Trastorno Narcisista de la Personalidad, muchas personas encajan en este perfil y en tu día a día, sueles coincidir con ellas. Puede ser tu jefe, tu pareja o el profesor del colegio de tu hijo; seguro que cada uno muestra particularidades propias, pero todos ellos comparten características comunes como el egoísmo exacerbado y la carencia de empatía.

Los narcisistas no saben el daño que causan

Por su forma de actuar, estas personas, frecuentemente, incomodan o dañan a los demás, pero están tan centrados en sí mismos que les resulta casi imposible empatizar con el sufrimiento y se muestran incapaces de percatarse del dolor que producen.

Los narcisistas son manipuladores natos

Analizando distintas situaciones de su vida, comprobó que siempre se había preocupado por su bienestar y jamás por el de los demás. Manuel se vio siempre presionando, manipulando y coaccionando a los demás para que cumpliesen lo que él les exigía (un narcisista nunca pide, siempre exige).

Cómo se crea un narcisista

El narcisismo es un rasgo de personalidad que se desarrolla desde la primera infancia y que sirve, como hemos visto tantas otras veces con otros problemas diferentes, para ocultar carencias afectivas. Estos niños también han sufrido desamparos y no han visto cubiertas sus necesidades emocionales, pero en lugar de hundirse y refugiarse en su interior, como les sucede a otros muchos, ellos optan por huir hacia adelante, haciéndose fuertes e insensibles.

Cómo salir del narcisismo

Salir de este rol narcisista es muy difícil, ya que el narcisismo conlleva enormes beneficios personales en forma de recompensa inmediata, todo el mundo cumple lo que ellos ordenan, lo que les hace sentirse vivos. Además, el narcisista es un controlador nato: controla sus emociones, controla sus acciones, controla a los demás, por lo que aprender a ceder, a dejar a los demás su espacio, les resulta muy complejo.

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