Ser tolerante permite tener una mejor calidad de vida.

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El concepto de tolerante parece estar perdido en un mundo que nos dice: “Deberíamos tenerlo todo” y “Deberíamos tenerlo YA!”. Conforme trabajes en aras de conseguir tus metas, habrá momentos en los cuales te llenarás de impaciencia, pues las cosas tardan más de lo que esperabas.

Uno de los hechos más difíciles de aceptar, es que toma algo de tiempo conseguir nuestros más importantes objetivos y metas para la vida. No obstante, el camino se hace más largo de lo que él esperaba. Se llena de impaciencia y ahora se encuentra frente a una importante decisión.

Nos ayuda a ser más felices y sanas.

La persona paciente toma las cosas con calma; se mantiene en control de sus emociones. Esto le permite pensar las cosas para actuar de una manera más serena y eficaz. Esto, a su vez, ayuda a tener una vida más sosegada, lo cual promueve la salud de la mente, el cuerpo y el espíritu.

Nos permite hacer una mejor decisión.

La probabilidad de elegir mal disminuye cuando nos damos tiempo para ver todo el panorama y pesar los pros y los contras de una situación.

Promueve las buenas relaciones.

La persona paciente se toma el tiempo de conocer, escuchar y atender a las otras personas. Esto las hace más comprensivas y compasivas. Sus relaciones con familiares y amigos suelen ser más profundas y satisfactorias. Y ya conocemos el importante papel que estas juegan en nuestro bienestar emocional, físico y mental.

Ayuda a entender y a apreciar el proceso de crecimiento y evolución.

De la misma forma que la persona paciente entiende que, después de sembrar la semilla, hay que esperar a que crezca, así comprende que crecen la amistad, el amor e incluso el éxito profesional y material.

Si estás acostumbrada a vivir de correr-corre y todo lo haces a una velocidad supersónica, oblígate a aminorar la marcha. 

Si estás en la fila del supermercado, por ejemplo, y comienzas a no tolerar a la gente que esta cerca y a mirar el reloj, detente. Lentamente, respira profundo, cuenta unos segundos, y exhala el aire por la boca. Esto te ayuda a concentrarte y a volver a la realidad. Mira a tu alrededor, toma nota mental de lo que está pasando y aprecia el momento. Mira el mundo desde una perspectiva más amplia y verás que todo es parte de un proceso que no podemos apurar.

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