A veces solo finjo estar de acuerdo con las personas para que se callen.

Quizá tratabas de actuar como suponías que era “lo correcto” o, sencillamente, como creías que los demás esperaban que lo hicieras. El esfuerzo suele ser costoso, pero en ocasiones es inevitable dar un primer paso hacia la adaptación social sana y flexible.

Estas  ideas se traducen en comportamientos de sumisión. Aceptamos y nos plegamos a las influencias y expectativas de los demás para evitar la confrontación o sencillamente para no decepcionar. Nos limitamos a decir lo que creemos que los demás quieren oír, y actuamos silenciando nuestros propios criterios y necesidades a cambio de la aprobación de los otros.

Conócete y aprende a decir “no”

Ser auténtico implica darnos permiso para ser nosotros mismos, asumir nuestro derecho a equivocarnos y dar permiso a los demás para que juzguen nuestro comportamiento como inadecuado de vez en cuando.

Bajo estas premisas, podemos ser auténticos, actuar de acuerdo con nuestros valores y nuestras metas y no como meros intermediarios de las expectativas y metas de los demás. Por supuesto no existen recetas milagrosas, pero vamos a sugerirte algunas claves que te permitirán potenciar tu integridad y coherencia personal.

Es imposible actuar de acuerdo con tus intereses y valores si no los conoces. Si llevas demasiado tiempo pendiente de los demás, es posible que se te haya ido olvidando quien eres en realidad, cuáles son tus metas, tus proyectos, todo eso que soñabas que podría pasarte algún día y te hacía vivir con entusiasmo.

 Un intento de evitar la confrontación con los demás y la sensación de no estar haciendo lo correcto. Por último te aconsejamos enérgicamente ser flexible. La autenticidad implica perseverancia no rigidez.

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