La obsesión por querer hacer siempre lo correcto podría convertirse en un problema.

Queremos hacer el bien, ser buenas con los demás, todos los años de los que soy consciente, hice lo que creí correcto. Pues le explique que lo correcto era, hacer lo correcto. Que era esforzarse por que las cosas salgan bien. No rendirse al primer fracaso. Poner a la familia primero, hacer que las cosas funcionen, y si no funcionan, esforzarse, estudiar, aprender, buscar ayuda, pero no rendirse.

Ser responsable y hacer lo que te toca hacer, porque si no lo haces tú, nadie lo hará por ti. Lo correcto es no hacerle daño a nadie ni hacer sentir mal.

Lo correcto es todo aquello que hago, toda aquella decisión que tomo, partiendo desde mí.

Suena sencillo pero no es fácil, porque son modelos aprendidos, que por años se han pasado de generación en generación. Para algunas personas, les será más difícil y casi imposible siquiera pensar en ponerse primero a ellos. Pensaran que es ser egoísta y es una idea que rechazan.

No confundamos el pensar en ti primero (egoísta) con ser egocéntrico, ya que estos términos no son sinónimos. Fíjate, en el avión, antes de partir, el personal de sobrecargo nos explica cómo manejarnos cuando frente a un incidente, la cabina pierde presión.

Nos indican que debemos colocarnos nosotros primeros la mascarilla de oxígeno y solo después, colocársela a nuestros hijos. Para cualquier madre, esto es algo difícil de hacer, pues siempre pensaremos que ellos son más importantes. Pero, ellos nos explican que si no lo hacemos así, nos arriesgamos en apenas segundos, a perder la vida, y dejar a ese niño sin nuestra protección para el resto de su vida. Cuando te lo explican así, no es una opción poner a los demás primero, cierto?

No puedes cuidar, amar, proteger si tú no lo haces por ti primero.

Si no eres feliz, si vives haciendo sacrificios por los demás, si haces cosas que no te agradan para que otros estén contentos, si no te cuidas, si no te mimas, si no comes bien, vas perdiéndote a ti misma. Tu primero, tu segunda y tu tercera el resto va después.

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