Reconocer que ambos cometieron errores es un acto de madurez.

Terminar una relación amorosa nunca ha sido ni será fácil, pero el corazón humano tiene la capacidad de sanar porque es necesario seguir adelante, más aun cuando de esa relación quedan hijos. De una u otra manera, todos hemos pasado por momentos difíciles de separaciones, durante una ruptura amorosa en esos momentos que nuestro mundo se derrumba, también enfrentamos emociones encontradas, afloran sentimientos, de cólera, negación y hasta sentimientos de venganza.

Inestabilidad emocional, una fase de adaptación.

En la misma forma que alguna vez tuvimos que pasar por diferentes altos y bajos para acostumbrarnos a vivir con un nuestra pareja que en cierto modo era un perfecto extraño, también tenemos que acostumbrarnos a vivir sin esa persona que pasó a formar parte importante de nuestra vida. Todos, hombres y mujeres reaccionamos de diferente forma, por lo que no se puede poner un tiempo límite o máximo para superar la ruptura. Se dice muy comúnmente que debemos tomar las cosas con madurez, ¿pero entiende el corazón de madurez en esos momentos? Es necesario eso sí, reconocer y aceptar que ambos cometieron errores, tratando de no culparse el uno al otro.

Cuando una relación se rompe por infidelidad, el infiel culpa a la otra parte como mecanismo de defensa.

Elige ignorar los aspectos positivos que hubo en el noviazgo o matrimonio, prefiere ignorar o finge haber olvidado las razones por las cuales se enamoró de su pareja y que ahora las ve en otra persona. Nos parece importante hablar con nuestra familia o amistades para recibir apoyo, pero nadie es tan fuerte que no necesite apoyo. Igualmente, nadie es tan débil que tenga que pasar la vida entera hablando de lo mucho que sufre y de lo doloroso que es o que fue su separación, porque aunque el dolor y el sufrimiento no tienen fecha de caducidad, algún día llegará el momento de darle vuelta a la página para empezar un nuevo capítulo. Cualesquiera que sean las razones por las que llegamos a la ruptura amorosa, siempre debemos tener presente que no existe ninguna forma de lograr que la relación vuelva a ser igual que al principio, pues aun si hubiese una reconciliación para retomar la relación, la necesidad de confiar va a estar presente, y no será sencillo.

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