Sustituye rápidamente cada recuerdo triste que llegue…

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Nuestra mente aborda miles de pensamientos a diario, estos cruzan nuestra mente por todas las razones posibles, nos ocasionan emociones, sentimientos y percepciones que pueden causarnos tristeza o alegrías, recuerdos van y vienen viajando libremente a través de los pensamientos.

Educar los pensamientos es una parte importante de nuestra vida, porque nos ahorra muchas preocupaciones y angustias innecesarias, entre ellos los recuerdos que nos entristecen y que de alguna manera marcan nuestra vida de manera significativa, incluso en muchas ocasiones nos impiden avanzar, por temor, por ignorancia, sencillamente atamos nuestras vivencias y oportunidades presentes, a las experiencias pasadas.

El olvido es un tema difícil para muchos, para bien de algunos y en detrimento de otros, recordar no es un asunto bueno o malo, los recueros muchas veces nos reconfortan, incluso nos motivan a esforzarnos o simplemente nos llenan de fortaleza, pero también pueden llegar a entristecernos de una manera que no resulta sana para nosotros para nuestra vida y para la manera en que nos desenvolvemos en el mundo, de allí que veamos personas que no logran superar las tristezas y viven inmersas en depresiones y nostalgias infinitas.

Vivir recordando sucesos que realmente nos entristecen, no debe hacerse costumbre, o al menos no debemos identificarnos constantemente con ellos, pues los recuerdos tristes abren viejas heridas, traen a nuestra vida situaciones pasadas que obviamente ya no podemos cambiar y en la mayoría de los casos sólo nos dejan el mal sabor de lo vivido y la impotencia de no poder cambiar lo sucedido, surgen entonces los cuestionamientos, las dudas y los juicios personales sobre lo que hice y lo que pude haber hecho, que en realidad ya no tienen sentido alguno.

Recordar puede resultar útil, especialmente si lo recordado nos sirve de experiencia para tomar alguna decisión o rememorar lo acontecido, albergamos muchos recuerdos y estos nos acompañan y se activan transitoriamente cuando ocurre algo que nos despierta el mismo sentimiento que se presentó ante el hecho vivido que ahora es recuerdo.

Estar recordando situaciones tristes, activará en nosotros nuevamente el mismos sentimiento, la emoción, el rencor, el resentimiento o la impotencia que trae ese recuerdo triste, por lo que nos llenaremos en seguida de sensaciones negativas y de profunda tristeza.

Sustituye rápidamente cada recuerdo triste que llegue, busca reemplazarlo por algo positivo, ten la claridad y la conciencia que ese recuerdo triste no podrá cambiar nada, por el contrario removerá viejos sentimientos, olvida esas situaciones, emprende tu camino atento al presente, sin necesidad de reprimir, solo observa como surge el recuerdo y se desvanece automáticamente sin darle fuerza, te darás cuenta como tarde o temprano queda en el total olvido.

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