Tener esa capacidad de saber lo que piensan y sienten los demás.

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Esta capacidad nos permite ver más allá de las palabras, entender ciertos gestos o expresiones y saber cómo le está afectando a la otra persona lo que estamos diciendo o haciendo. Algunas personas parecen tener una capacidad especial para “leer” a los demás y ajustan su relación con la otra persona a lo que ven en ella.

Saben si estás nervioso, si el tema de conversación que han iniciado te molesta o incomoda, si tienes ganas de marcharte, si hay algo que te preocupa, si te sientes bien o mal… Pueden incluso adivinar lo que vas a decir antes de que termines de decirlo.

En realidad, cada vez que nos relacionamos con alguien tenemos que adivinar gran parte de lo que está pasando en la interacción. Para ello, recurrimos a la información y experiencia previa, a la observación de lo que está pasando, a nuestro propio razonamiento o a nuestras emociones para intentar leer al otro de manera correcta. Pero a pesar de eso, los malentendidos son frecuentes y demasiado habituales.

Es una habilidad que forma parte de la inteligencia social. La persona con poca capacidad para leer a los demás va a tener más problemas con ellos, habrá más malentendidos y confusiones en sus relaciones y se sentirá más alejado de los demás. la mayoría de las personas no son especialmente buenas leyendo mentes. estos resultados no son extraños si tenemos en cuenta la gran complejidad del ser humano. A veces puede ser más fácil saber lo que quiere tu perro o gato, aunque no hable, que lo que quiere tu pareja, incluso aunque hable. Las personas no solo podemos querer muchas más cosas y de mayor complejidad de lo que puede desear un perro o gato, sino que, además, hemos aprendido a ocultar nuestras emociones, mentir, engañar, manipular y usar el lenguaje no verbal para llevar a cabo esos engaños. A veces no queremos que los demás sepan lo que sentimos o pensamos porque pueden usarlo para perjudicarnos. Por tanto, vivimos en una especie de tira y afloja entre nuestra necesidad de ser sinceros y mostrar quienes somos para tener relaciones más satisfactorias, y la necesidad de escondernos para protegernos o para conseguir ciertos privilegios.

Las personas con mayor capacidad para leer a los demás son buenas con las micro expresiones, que son expresiones faciales que apenas duran un instante pero que dicen la verdad de nosotros porque apenas se pueden ocultar. No obstante, son expresiones relámpago que pasan desapercibidas para la mayoría de las personas.

Pero nuestra capacidad para leer a los demás puede verse mermada por nuestro propio pasado: experiencias en la infancia, prejuicios, recuerdos, inseguridades. Por ejemplo, si temes el rechazo de los demás, es posible que percibas rechazo donde no lo hay. Si has aprendido a ser desconfiado, puede que desconfíes de una persona sin motivo alguno. Los niños criados en familias violentas pueden ser especialmente sensibles a la agresividad y ver conductas agresivas donde no las hay.

 

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Madre y esposa. Me considero una mujer con metas por lograr un mundo diferente, Me desarrollo como analista , programadora, expresando mis mejores experiencias a través de la tecnología. Me apasiona los temas de superación en todos sus campos y a la vez me he dedicado al deporte como instructora de aerobicos, ahora sigo rutinas de X-BOX, para mantener mi cuerpo y mente sana..

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